Edición del Martes 09 de agosto de 2011

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“Sabemos bien qué clase de árbitro es Pompei” - Edición Impresa - Noticias de Deportes | Fixture | Resultados Deportes

Sebastián Prediger habló del partido con Arsenal y del arbitraje...

“Sabemos bien qué clase de árbitro es Pompei”

El volante sabalero hizo su autocrítica y dijo que “primero quiero llegar a 30 puntos y luego les diré para qué estamos”.

“Sabemos bien qué clase de árbitro es Pompei”

Festeja Prediger apenas terminado el partido con Arsenal en Sarandí. “A Moreno le dije que se calle porque Pompei lo iba a echar”, dijo el muy buen mediocampista rojinegro, símbolo del equipo de Sciacqua. Foto: Jano Colcerniani

Enrique Cruz (h)

Es de esos jugadores que no se pone el casete y que siempre tiene algo nuevo e importante para decir. En este caso, hablamos mucho de Pompei con Sebastián Prediger. Es que el árbitro de Arsenal-Colón crispó los nervios de muchos jugadores sabaleros, algunos de los cuales se apartaron de la alegría por haber conseguido tres puntos de oro en el debut, para castigarlo con dureza.

—Vos también te sumaste a las voces de protesta por el arbitraje del sábado. ¿Qué fue lo que más te molestó de Pompei, Sebastián?

—No es la primera vez que pasa lo que me pasó con Pompei. Sé bien qué clase de árbitro es. No es necesario que un árbitro regale un penal para favorecer a un equipo. Uno se va dando cuenta, adentro de la cancha, cuando existe una tendencia a inclinar la cancha a favor de uno y en perjuicio del otro. Nos cobró más de 20 foules en contra en menos de 30 minutos y eso fue lo que nos exasperó. Pompei se maneja así y desde el momento en que supimos que iba a dirigirnos, sabíamos a qué nos exponíamos.

—Cuando decís que sabés qué clase de árbitro es, ¿a qué te referís?

—A la soberbia que tiene, a que te amenaza con poner amarillas y a que trata en forma distinta a los jugadores. En un momento lo tuve que frenar a Moreno, porque estaba nervioso y cada vez que lo hablaba parecía que en cualquier momento lo iba a echar.

—¿Estaban intranquilos adentro de la cancha por el arbitraje?

—Sí, claro. La verdad es que te saca, te desconcentra y te pone nervioso que un árbitro esté cobrando tantas infracciones cerca del área y máxime si enfrente lo tenés a Arsenal. Se juega con impotencia cuando es así.

—Al margen de esto, ¿qué te dejó el partido?

—Que no es común en el fútbol argentino que se dé vuelta un resultado y que hay cosas por corregir. Por ejemplo, en el primer tiempo jugamos mal. En mi caso, no daba un pase como la gente, ellos apretaban mucho en el mediocampo, nosotros no llegábamos y el árbitro hacía lo suyo. Era complicadísimo el panorama.

—Ya lo creo. ¿Y qué les dijo Mario Sciacqua en el entretiempo?

—Lo normal, nos dijo que teníamos que jugar al fútbol, que no podíamos renunciar a tener la pelota, que tengamos un poco más de movilidad y confianza. Nos dijo lo justo y suficiente para que salgamos con otra actitud en el segundo tiempo.

—Te digo que hicieron algo que pocos consiguieron, al menos en esta primera fecha...

—Es cierto, porque se elogió mucho el primer gol, que llegó luego de una sucesión de toques, creo que fueron como 20. Pero a mí no me sorprende, porque en toda la pretemporada fue nuestra gran preocupación: hacer valer la tenencia de la pelota y hacer daño por abajo, sin abusar del pelotazo. Es difícil cuando te presionan y no hay un solo equipo en el fútbol argentino que no lo haga.

—¿Colón también está preparado para hacerlo?

—Obvio que Colón también y te puedo asegurar que esto que se vive acá no se ve en otras partes del mundo. Y voy a ir más allá todavía: es muy difícil que un club europeo le pueda ganar a un sudamericano. Yo jugué en Europa y allá es distinto, no existe esa presión y ese ahogo que es común en la Argentina. La Copa América fue terminante en ese aspecto. Fijáte cómo jugaron las selecciones, cómo marcó Uruguay y de qué forma trabajó en la recuperación.

—Entonces, ¿qué fue lo mejor?, ¿el resultado o los 20 ó 25 minutos de buen fútbol en Sarandí?

—Las dos cosas, pero te repito que es muy difícil sobreponerse en el fútbol argentino a un resultado adverso y nosotros lo logramos.

—¿Compartís lo que dijo el Turco Asad?

—No sé, ¿qué dijo?

—Más allá de criticar el planteo de Lanús, dijo que el fútbol argentino es un “embole”...

—Puede que haya sido un momento de calentura, no sé en qué circunstancias habló el Turco, pero considero que se habrá encontrado con un rival que marcó el gol y quiso cuidar la diferencia. A nosotros nos pasó lo mismo, pero tuvimos armas para darle el vuelta el resultado a Arsenal.

—Y hay muchos afuera que pueden ser titulares tranquilamente en este equipo, como Garcé, Pellegrino, Chevantón, el mismo Leandro González...

—Por supuesto... Yo me quedé en Santa Fe porque quiero mucho a este club y porque quiero irme, si me toca hacerlo, dejando otra vez una buena imagen. Pero para hablar de protagonismo o campeonato, primero quiero que lleguemos a 30 puntos. Cuando lo hagamos, te diré para qué estamos.

—¿Y el clásico?

—Dos partidos son mucho y eso es lo que falta. Lo único que te puedo decir es que me gustaría llegar con los 9 puntos a ese partido.

—¿Alguna apuesta con Martín Zapata? (N. de R.: son de la misma ciudad y parientes).

—Por el clásico no. La apuesta está hecha para el próximo partido, para cuando nos veamos las caras con All Boys.

Semana larga.

Como Colón volverá a jugar recién el miércoles de la semana que viene (como local ante All Boys desde las 17.05), Mario Sciacqua ha previsto un trabajo que será con preeminencia matutina, salvo los dos días en que se hará doble turno (hoy y el jueves). Se aguarda que Garcé esté en condiciones de jugar, se espera por Pellegrino y Chevantón mientras que todavía no ha llegado la habilitación para Pablo Lima.

 


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