Apuntes de política provincial

La adrenalina del buen momento

Teresa Pandolfo

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Hombres provenientes de distintas actividades, como los ingenieros Gustavo Grobocopatel y Sergio Rocha, uno exitoso en el mundo de los agronegocios y el otro presidente de General Motors en Argentina, observan para sus respectivos sectores expectativas alentadoras en el país. Ambos también marcan que los problemas existentes en la economía deben corregirse.

Grobocopatel estuvo diez días atrás en la Bolsa de Comercio de Santa Fe y dio un dato clave: observa una buena plataforma global para los productos argentinos. Los cambios alimenticios y un mayor acceso de la población mundial a los alimentos los favorecen. China seguirá comprando los subproductos de la soja y carnes, especialmente de cerdo, y la India -país vegetariano- necesitará en los próximos años, aumentar unas 20 millones de toneladas la compra de legumbres.

Las legumbres se producen contra estación de la soja y duplican el valor de exportación de la oleaginosa. ¿Cómo organizar el país para atender este desafío que se abre para la Argentina como una oportunidad?

Por su parte, el brasileño Sergio Rocha, en reciente conferencia de prensa indicó que la industria automotriz seguirá creciendo entre un 5 y un 7%, y destacó el grado de integración logrado por el sector dentro del Mercosur. El presidente de General Motors es optimista en el sentido de que se van a resolver las dificultades que actualmente implican “las licencias no automáticas para la exportación” en el comercio bilateral con Brasil.

Tres de cuatro autos que se producen en la planta de Alvear se orientan al mercado brasileño. Las medidas de protección industrial generadas en cada país hicieron que en un momento, en la planta cercana a Rosario, hubiera 9.000 más autos modelo Agile en espera, otros en tránsito y otros en puerto para ingresar a Brasil.

La Argentina necesita del mercado brasileño como Brasil requiere del argentino en autopartes y otros productos. Vuelve a plantearse la negociación de cómo organizarnos para que los dos ganen.

Los dichos de Grobocopatel y los de Rocha, en distintos escenarios, encuentran un punto en común: las políticas de corto, mediano y largo plazo que se deben diseñar para aprovechar las ventajas comparativas y las oportunidades que ofrecen los mercados, que nunca son lineales ni totalmente expeditas. Requieren de reglas de juego claras, de consensos políticos y de negociaciones internas y externas. En otras palabras, de Estados abiertos a las señales de los cambios que se están dando a nivel global en el medio de una crisis de la que no conocemos hasta dónde llegarán sus orillas.

Rocha fue más allá aún: él se encontraba en Detroit (Estados Unidos) cuando la automotriz GM que representa, debió replantear sus estructuras y planes de negocios a nivel global por la recesión de 2008. Con ese punto crítico dentro del ámbito norteamericano como antecedente, sostiene que los países sudamericanos, especialmente los del Mercosur, están mejor posicionados que tres años atrás para enfrentar esta nueva ola de crisis financiera.

Binner

En el plano político, los últimos datos del mapa muestran al gobernador Hermes Binner como el hombre que a pesar de haber salido cuarto en las elecciones primarias presidenciales del 14 de agosto pasado, la ciudadanía lo ha catapultado al plano nacional con un vigor inversamente proporcional al que les falta, juntos, a los otros dos candidatos opositores a Cristina Fernández de Kirchner.

Binner perdió la primaria pero, paradójicamente, ganó espacio nacional. Un partido que hasta hace cuatro años tenía un radio de influencia municipal, hoy está totalmente lanzado a la política grande e instalado como “alternativa de poder” en el Frente Amplio Progresista.

Los socialistas están gozando de este momento especial que viven y de la proyección que generan. Ganen o pierdan -esta última alternativa es la más probable luego de la avalancha de votos obtenidos por la presidenta- se han instalado en el espacio que antes ocupaban el radicalismo y el peronismo no kirchnerista.

Lo logrado por Binner debe ser analizado en función de un mensaje preciso en cuanto a propuestas y conciliador pero marcando a la vez, las diferencias con el oficialismo en los terrenos en los que faltó Estado.

Abiertos al diálogo

En la provincia de Santa Fe hay muchas cuestiones pendientes, pero sin duda el esquema de lucha planteado por el magisterio -ir directamente al paro- si no se atiende la demanda de una ley previsional que le permita a la docencia jubilarse con menos de 55 años y 30 de aportes, obligó al gobierno a reanudar las conversaciones paritarias.

El ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti, participará junto a sus pares Angel Sciara, Nélida Rasino y Carlos Rodríguez en las reuniones que convocó el gobierno.

“Vamos a sentarnos a explorar alternativas a fin de ver si se encuentra alguna que sin desfinanciar la Caja de Jubilaciones se acerque al requerimiento de la docencia”, comentó el gobernador electo a esta periodista.

El ministro dijo más: “Veremos qué información detallada tienen sobre la franja etaria en condiciones de jubilarse. La docencia sostiene que la Caja no se desfinanciará; nuestros números dicen que sí. Veremos dónde están las diferencias entre una posición y otra, que dan resultados tan distintos”. Bonfatti se mostró permeable a recibir esa información y cruzarla con la propia de los equipos técnicos.

¿Podría ser una solución un aporte jubilatorio mayor del docente activo?, se le preguntó. “Estamos dispuestos a escuchar todas las alternativas”, respondió.

Mientras tanto, el magisterio ha dejado en suspenso el segundo paro votado. La instancia de diálogo está en marcha.

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Gustavo Grobocopatel.

Foto:Archivo/El Litoral

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Sergio Rocha.

Foto:Flavio Raina

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Hermes Binner

Foto:Archivo/El Litoral

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Antonio Bonfatti.

Foto:Archivo/ El Litoral