Por severidades y torturas

Ocho policías detenidos

Juliano Salierno

Una denuncia en Asuntos Internos por el arresto ilegal de tres menores de edad que viven en el refugio de calle Ituzaingó, derivó en la detención de ocho policías, que este viernes fueron indagados en Tribunales. El caso ocurrió entre las 12 de la noche del domingo y la 1 de la madrugada del lunes, y tuvo como centro la comisaría 3ra. de barrio Candioti.

Los detenidos son el subjefe, un cabo, dos suboficiales y dos agentes de la Comisaría 3ra.; un agente de la Comisaría 1ra. y un miembro de la Primera Zona de Inspección.

Según consta, la presentación la hizo la directora del Centro de Permanencia Transitoria para Niños y Adolescentes en situación de calle El Refugio, ubicado en calle Ituzaingó 1845. Al parecer tres chicos -dos de 15 y uno de 17 años- relataron que fueron detenidos en inmediaciones de calle Necochea y bulevar Gálvez y que fueron trasladados en dos móviles a la comisaría de calle Lavalle al 3400, donde habrían sido golpeados y picaneados por el personal.

Ante la gravedad del relato y como consecuencia de la denuncia tomó conocimiento la jueza de Instrucción Cuarta, Susana Luna, que ordenó la detención e incomunicación de los uniformados hasta tanto se aclare lo que sucedió esa noche.

Merodeadores

Uno de los primeros datos que los investigadores lograron constatar fue una llamada al 911 en el horario y el lugar donde se produjeron las detenciones, que alertaba de la presencia de merodeadores y la comisión de un supuesto ilícito.

A raíz de esa comunicación aparecen un móvil de la Comisaría 1ra. y otro de la 3ra. y se producen los traslados. Lo llamativo del caso radica en que no existen registros en los libros de guardia de la Seccional 1ra. y que en la 3ra. consta que los menores recuperaron la libertad sin poner en conocimiento a los padres, tutores u organismo público que se encargue de su cuidado.

El procedimiento, a todas luces anormal, generó que se tomaran medidas urgentes, como el pase a disponibilidad solicitado desde la Delegación Centro Norte de Asuntos Internos para los ocho policías.

Con el sumario prevencional en tribunales, la jueza Luna llamó a indagatoria uno por uno a los policías, que declararon hasta las cinco de la tarde del viernes. Se hicieron numerosos allanamientos, pero ni la supuesta picana utilizada fue secuestrada ni otros elementos de tortura, como pelotas de tenis mojadas con las que habrían sido azotados.

Sin lesiones

Las actuaciones por los presuntos delitos de “severidades y torturas”, ya sea “por acción u omisión”, alcanza a todos los imputados, pero además se los acusa por “falsedad ideológica” y un “hurto” menor, ya que los chicos denunciaron el robo de unos $ 15 que juntaron limpiando vidrios.

Por contraparte, el médico forense que revisó a los menores no encontró lesiones recientes, sino algunas escoriaciones de larga data. Tampoco el relato de los adolescentes es claro en cuanto a cómo sucedieron los hechos.

La Justicia aguarda el informe del 911, que a través del sistema de GPS puede delimitar el recorrido de los móviles utilizados para el traslado de los menores y el tiempo transcurrido en cada lugar. A través de ello se podrá constatar fehacientemente cuántos patrulleros colaboraron en el operativo.