Juego y ludopatía: críticas a una campaña publicitaria

El Senado no quiere fanáticos del Quini 6

Los senadores aprobaron por unanimidad una resolución que pide al gobierno que la publicidad del juego -creado en Santa Fe, en 1988- no pida “hacete fanático del Quini 6”.

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Luis Rodrigo

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Según el aviso publicitario que muestra la TV, las bolillas del Quini 6 viven en un barrio ideal, de vecinos que se saludan sonrientes mientras caminan o andan en bicicleta sobre un empedrado de adoquines. Las copas de los árboles están dibujadas redondas como pelotas de fútbol. Sobre una calle en perspectiva, las bolillas cantan como en la cancha, o mejor como si fueran para allá en caravana. No tienen camisetas, pero con los brazos en alto, en gesto rítmico, bajo los cánones estéticos futboleros previsibles: poca entonación, pobre dicción y mucho énfasis en la acentuación de la última sílaba de cada palabra aguda. El ritmo es casi de cumbia villera.

La metáfora es completa: fanáticos del fútbol es igual a fanáticos del juego. Lo lúdico del deporte queda unido a la tentación del destino, en el contexto de la llamada cultura del aguante. “¡A ganar, siempre a ganar!”, canta la barra de las bolillitas, que para entonces ya tiene gorritas calzadas hacia atrás o de costado. Una voz en off dice convincente: “hacete fanático del Quini 6”.

Proyecto

Ayer la Cámara de Senadores aprobó un proyecto de resolución que solicita al Poder Ejecutivo que disponga, a través de la Caja de Asistencia Social y Lotería de Santa Fe, “eliminar o quitar en los espacios publicitarios y toda propaganda del juego de azar denominado QUINI 6, el texto o mención hacete fanático”.

La inquietud es de José Baucero (PJ-San Javier), quien para aprobar el texto sobre tablas, contó con el apoyo de todos sus pares del cuerpo.

Como en otros proyectos parlamentarios que no procuran legislar sino llamar la atención o provocar algún debate, los fundamentos son más interesantes que la parte resolutiva.

El sanjavierino argumenta que “surge un gran interrogante: ¿cómo podrá el Estado establecer límites en la publicidad para los juegos de azar, si es un organismo del Estado quien, con su publicidad, induce y busca convertir al jugador ocasional en un fanático o jugador habitual, provocando e incitando al ciudadano en el inicio de una práctica adictiva?”.

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José Baucero, senador por San Javier

Foto: Archivo El Litoral

Sostiene que el slogan cuestionado es “una invitación comercial que induce a un entusiasmo que podríamos considerar desmedido y sobrelleva claramente como propósito una práctica que está más allá del control voluntario, contradiciendo iniciativas tanto de esta Cámara como de la Cámara de Diputados y de áreas ministeriales del propio Poder Ejecutivo que son impulsadas para evitar todo tipo de acción que favorezca la adicción al juego”.

Ofertas

Según la médica especialista en psiquiatría Susana Elena Calero,

“la ludopatía es una adicción poco considerada como tal en el ámbito de la Salud Mental. Si bien el juego patológico o ludopatía esta considerada por la OMS como adicción dentro de las enfermedades mentales y ocupa un lugar en la clasificación del DSM IV y el CIE 10, pocos pacientes se reconocen como enfermos y no es investigada por los profesionales de la salud”. La cita de los fundamentos incluye la fuente (Revista ALCMEON 47 Año XV - Vol.12 Nro. 3- pag. 244 a 255).

Agrega que la especialista, recibida en la Universidad Nacional de Buenos Aires, considera necesario “detectar y actuar sobre una patología que presenta ideas e intentos de suicidio, ruptura familiar, violencia y que se incrementa de modo alarmante en nuestra sociedad debido a las incesantes ofertas de juego de azar que hay en nuestro medio”, sigue la cita textual.


La tentación del bolillero

Corría 1988 cuanto en la Caja de Asistencia Social -Lotería de Santa Fe- ocurrió un hecho trascendente. Ese término usa hoy la repartición estatal para calificar la aparición del juego Quini, “presentándose como modalidad de la Quiniela, de carácter poceado, pero que -como iniciativa inédita en el país- comenzó a televisar en forma directa, por un canal de aire, los sorteos”.

El truco fue mostrar -en vivo y en directo- el bolillero y así reproducir su magia: los estudiantes universitarios que lo sufrieron y los ganadores de algún sorteo saben qué se siente cuando las bolillas danzan con la fortuna. Es el abismo de orejear el naipe de un truco, hacer rebotar los dados en el cubilete o imaginar que se puede ver el repicar de la bolita en el plato de la ruleta.

“En un comienzo sólo se comercializó en nuestra Provincia y en la de Entre Ríos, pero el éxito casi inmediato de esta novedad lúdica hizo que al poco tiempo de su lanzamiento sea comercializado en todo el país, como consecuencia de los convenios interjurisdiccionales celebrados con el resto de las Provincias y con Lotería Nacional”, sigue el sitio oficial.

Se convirtió en “el primer juego que, emitido por un Organismo Provincial, logra la adhesión de todo el territorio nacional, manteniéndose hoy en plena vigencia con dos sorteos semanales, con las adecuaciones y actualizaciones que ha ido demandando el mercado, cada vez más dinámico y cambiante”, agrega la Lotería de Santa Fe.