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En Arroyo Leyes

Grave denuncia por brutalidad policial

Dos jóvenes dicen que fueron golpeados y heridos con balas de gomas de escopetas Itakas. El caso es investigado por Asuntos Internos y la División Judicial de la URI.

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Alexis Miño guarda reposo mientras en su cuerpo son visibles las lesiones producidas por los perdigones (de goma) que lo impactaron. A la derecha, muestra los cartuchos de escopeta. Fotos: Mauricio Garín

Redacción de El Litoral

sucesos@ellitoral.com

Dos jóvenes vecinos de la comuna de Arroyo Leyes denunciaron a policías de ese distrito de haberlos sometidos a un trato brutal cuando fueron a buscar ayuda. El episodio (que ahora es investigado por agentes de Asuntos Internos y de la División Judicial de la URI) habría incluido golpes, tormentos y hasta disparos con balas de goma.

Alexis Mauro Miño, de 23 años, fue quien se comunicó con la redacción de este diario para relatar su dramática experiencia sufrida apenas unas horas antes.

Lo que sigue es su relato directo del hecho:

“Todo ocurrió en la noche del domingo (en realidad, madrugada del lunes). Eran cerca de las 2 cuando estaba yo parado junto a unos amigos, en la calle 70, frente a la casa de mi padre, en el Km 14, esto es, a unos 200 metros de la comisaría de Arroyo Leyes.

De repente uno de mis amigos comenzó a quejarse de fuertes dolores en la zona de las costillas. Le pregunté y me dijo que se había golpeado durante la tarde jugando a la pelota. Como lo veía muy mal le dije de ir hasta la comisaría para pedir una ambulancia.

Les dijimos a un policía lo que pasaba y nos dejó esperando afuera. Luego de 10 minutos salieron y nos dijeron que no podían ubicar ninguna ambulancia. Que llamaron pero no la podían localizar.

Estábamos en eso cuando sale otro policía y nos dice que nos retiremos. Les contestamos que no. Que no nos íbamos a ir porque mi amigo necesitaba ayuda.

Salió otro policía y comenzó a empujarnos. Le dije que no haga eso porque no les estábamos faltando el respeto y que debían atendernos”, contó Miño.

Espiral de locura

“Entonces ahí comenzó la pesadilla.

Vino un policía y le pegó una trompada a mi amigo que quedó tirado en el suelo. Yo lo agarro y comienzo a llevarlo hacia la calle. Uno de los uniformados sacó su arma y realizó dos disparos al aire. Le grité que se tranquilice, que ya nos íbamos.

Pero no sirvió de nada. Otro policía se metió adentro y a los pocos segundos salió ahora armado con una escopeta Itaka. Se nos vienen encima, estaban enloquecidos. Uno gritaba que nos vayamos y el otro decía: ‘Metelos adentro’.

El de la Itaka dispara y me pega en una pierna. No conforme se van contra mi amigo y le disparan también. Un escopetazo le pegó en la cara. Tengo entendido que le destrozaron el rostro. Ahora, está internado en el Cullen y no puedo hablar con él porque está con máscara de oxígeno.

Uno de los agentes me agarró del cuello y ahorcándome me llevó adentro de la comisaría y me mete en un calabozo. Allí me pegaron piñas por todos lados.

Después me decían que yo no tenía que denunciar nada de lo ocurrido. Que tenía que decir que todo fue una pelea con mis amigos”.

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Se investiga

La historia comenzó a terminar cuando mi familia se enteró de lo sucedido. Fueron a preguntar y nadie les contestó nada.

Así las cosas mi madre el lunes al mediodía denunció el hecho en Asuntos Internos. El trámite tuvo efecto porque al rato me llevaron a mí hasta la División Judicial de la URI. Allí, me tomaron declaración y me dijeron que cuente todo lo que había pasado. Recién el lunes a la noche recuperé la libertad.

En otra parte, Alexis remarcó que “dos cosas son las que ahora me preocupan. Por un lado, el estado de salud de mi amigo, Dionisio Amadeo Barreto (27), que está internado en el Cullen. Por el otro las represalias que puede tomar la policía.

Tengo temor por lo que puedan llegar a hacer. Sé que lanzaron un pedido de captura para mis amigos. También que realizaron daños en la comisaría y en el patrullero para decir que fuimos nosotros”, culminó.

En Las Colonias

Cinco policías fueron separados de sus puestos de trabajo este domingo, luego de que un joven de 17 años los acusara por haberlo detenido y golpeado en la Subcomisaría 5ta. de Progreso, en el departamento Las Colonias.

Las actuaciones investigativas las llevan a cabo el jefe a cargo de la División Judicial del departamento Las Colonias, Cristian Wilhjelm, con conocimiento del titular de la Unidad Regional XI, el comisario mayor Julio Yossen.

Los implicados son suboficiales y agentes de entre 27 y 33 años, que el domingo por la madrugada se encontraban de servicio. Según consta en la denuncia, los uniformados trasladaron a un menor de 17 años, oriundo de providencia, que se habría visto envuelto en una gresca a la salida del boliche.

El menor, que se presentó el domingo junto a sus padres en la Jefatura de Esperanza, denunció que fue víctima de “apremios ilegales”, motivo por el cual fueron rápidamente apartados de sus cargos. Aunque al mediodía de hoy no se encontraba oficialmente confirmado, el próximo paso sería el pase a disponibilidad de los servidores públicos.

Las actuaciones labradas por División Judicial se realizaron con conocimiento del juez de Instrucción Tercera, Néstor Troncoso, que fue quien dio la orden de arresto de los denunciados una vez constatadas las lesiones de la víctima.

Durante la labor de la comisión de judiciales, se secuestraron los libros de guardia y de detenidos, mientras que los policías encausados recuperaron la libertad esa misma noche.



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