Disputa por una banca del PRO
Disputa por una banca del PRO
En el Concejo de Rosario, exigen que se cumpla el cupo femenino
Una mujer exige ser considerada la reemplazante de otra que renunció antes de jurar. Hay controversias en el Congreso por la banca de Castells. Un proyecto de ley pretende evitar la polémica.

Miguel Barrios, diputado nacional del socialismo, impulsa una iniciativa que bloquee la posibilidad de burlar la ley mediante acuerdos intrapartidarios.
Foto: Archivo El Litoral
De la redacción de El Litoral
Ingresó al Concejo Municipal de la ciudad de Rosario un pedido formal de una mujer para ocupar la tercera banca del PRO. La autora, María Julia Bonifacio, exige el cumplimiento del cupo femenino y que se la considere legítima reemplazante de la renunciante Sofía Alarcón quien no asumirá el cargo para el cual fue electa.
“Esta petición tiene su fundamento en el reconocimiento de las leyes, la Constitución Nacional y los tratados internacionales que permiten la participación real y efectiva de las mujeres en cargos públicos”, justificó Bonifacio, para agregar, “nuestro propósito es garantizar la ley de cupo y defender los derechos de la mujer”.
La situación de Rosario no es el único caso donde se discute la implementación de la ley de cupo. A partir de que la diputada electa por provincia de Buenos Aires, Ramona Pucheta, renunciase a su banca para ceder el lugar a Raúl Castells, varias diputadas nacionales expresaron su rechazo y se pronunciaron en defensa del cupo y la representación por género. “Se presentó un proyecto en el Congreso Nacional para impedir los avasallamientos sobre la mujer y fue encabezado por diputadas del PRO. Estas actitudes me hacen sentir más acompañada y apoyada en mi reclamo”, exclamó Bonifacio.
Será el Concejo rosarino a través de su Comisión de Poderes integrada por ediles actuales la que deberá resolver el conflicto. “Somos optimistas en que se resolverá en favor de la participación femenina. Creemos que el Concejo apoya la equidad de género”, indicó Bonifacio.
En el Congreso
A propósito del caso Castells, el diputado santafesino por el socialismo, Miguel Barrios, presentó un proyecto de reforma al Código Electoral con el objetivo de garantizar la participación de las mujeres en los cargos políticos.
Cuando se producen vacantes o debe reemplazarse un/a diputado/a o un senador/a, como de hecho ha sucedido y ahora está en debate a raíz del caso de Castells -quien pretende asumir una banca de la Cámara Baja en acuerdo con la diputada electa Ramona Pucheta, que pertenece al mismo movimiento social y renunciaría para favorecer a su jefe-, se pone en juego la interpretación de las normativas del cupo femenino, que “no puede burlarse por ningún acuerdo intrapartidario”, según interpretan varios partidos políticos y hasta la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, que siendo senadora impidió que el correntino Raúl Tato Romero Feris asumiera una banca en lugar de Isabel Viudez.
Barrios impulsa un proyecto de ley para garantizar a las mujeres la igualdad real de oportunidades en el acceso a los cargos públicos y propone reformar el Código Electoral Nacional para resolver la tensión que se produce entre el ordenamiento de la lista de candidatos/as y el cupo femenino.
La propuesta es modificar el artículo 157 de la ley 19.945 para que “en caso de muerte, renuncia, separación, inhabilidad o incapacidad permanente de una senadora nacional, la sustituirá la suplente mujer de su lista. Si no quedaran mujeres en la lista, se considerará la banca como vacante” y se debería llamar a elecciones. Así, ninguna provincia ni la Ciudad Autónoma de Buenos Aires podrán estar representadas en el Senado de la Nación por tres senadores/as del mismo sexo”.
Algo similar se prevé para la Cámara Baja, cambiando el artículo 164, de manera que ante causas como las antedichas, si se debiera reemplazar una diputada nacional, “la sustitución sólo podrá hacerse efectiva por la mujer que le siga en el orden de la lista. Para el caso que en el orden de sucesión no queden mujeres en la lista, deberá convocarse a elecciones en el distrito al que correspondiese la titular’.
Además de apoyarse en los dictados de la Constitución Nacional Argentina y en nutrida jurisprudencia internacional, Barrios cita una investigación sobre configuración de género en las listas partidarias que muestra que “los partidos políticos continúan manteniendo una postura reacia a la integración del sexo femenino, sólo cumpliendo a rajatabla la mínima exigencia legal en sus boletas electorales”. El trabajo considera “imprescindible garantizar los espacios logrados; que a las mujeres electas las reemplacen las mujeres de las listas, independientemente de las vicisitudes políticas circunstanciales y en un todo de acuerdo con la Constitución Nacional”.