La inmensidad de los hielos patagónicos

La inmensidad de los hielos patagónicos
 

En el hielo continental patagónico habitan importantes glaciares como el perito moreno.

Lejos quedaba ahora el punto más austral del mundo y con él habíamos cumplido la primera etapa de este viaje. Desde entonces, comenzamos a transitar el segundo tramo: el ascenso por la mítica RN 40. El Parque Nacional y Reserva los Glaciares fueron nuestro primer desembarco.

TEXTOS. ALINA POZZOLO. FOTOS. ALINA POZZOLO Y PABLO BENIGNI.

Llegamos a El Calafate (Santa Cruz) entre nubes y una ruta dorada. Habíamos hecho noche en Río Gallegos para acortar distancias y el sol nos encontró en la ruta pasada la tarde, para arribar a uno de los primeros puntos en esto que nosotros denominamos la segunda parte de nuestro viaje.

Dejábamos atrás 40 días de costa, de mar, de soles, de playas y comenzábamos a vislumbrar los primeros indicios en la silueta del paisaje que nos mostraba ahora eternos cordones de montañas con picos nevados.

Una avenida colmada de locales comerciales y el verde de sus arbustos y flores custodiando las veredas nos recibieron en la Villa de El Calafate, una de las localidades que -según su subsecretario de Turismo- es de las que más ha crecido en los últimos años en el país.

Poco a poco la fueron poblando viajeros que quedaron encantados por su tranquilidad y el estilo de vida que permite. Su vida transcurre a orillas del Lago Argentino, el más grande de todo el país. En verano se convierte en uno de los destinos más buscado por extranjeros y latinoamericanos que llegan hasta aquí para conocer los encantos de los Glaciares.

UN MANTO BLANCO NATURAL

A tan sólo 80 kilómetros de distancia sobre una ruta encantada se encuentra el Parque Nacional los Glaciares, un paraíso admirado y reconocido por el mundo. Su valor le valió que en 1981 fuera declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco.

Allí se encuentra el Campo de Hielo Patagónico o Hielo Continental Patagónico donde habitan importantes glaciares de masa continental: el Glaciar Perito Moreno, el Upsala, el Viedma, entre los más importantes, además del Onelli, el Agassiz y el Spegazzani. Todos ellos son parte de las 724.000 hectáreas que forman el Parque, único en el mundo por la posibilidad de visibilidad que tienen todos.

LOS DESPRENDIMIENTOS DEL MORENO

“No sólo desde las pasarelas vas a poder verlo, sino además, vas a poder escucharlo”, me comentó Martín Heredia, subsecretario de Turismo de El Calafate. Sabía que en esa afirmación había más que un comentario al pasar, pero nunca supuse que conservaría tan a fondo estas palabras.

El ingreso al Parque Nacional desde El Calafate es muy sencillo y desde allí es posible ver el famoso Glaciar Perito Moreno a través de sus más de 30 kilómetros de pasarelas. Pero si algo podrá llevarse para toda la vida en el recuerdo será el estruendoso sonido de sus paredes desprendiéndose de la masa de hielo y haciendo eco sobre el lago. El silencio le seguirá a su asombro y me animo a decir que no querrá irse hasta que ese fenómeno vuelva a ocurrir.

Tuvimos la suerte de que el Moreno nos regalara varios desprendimientos a pesar de la lluvia que nos acompañaba. Este fenómeno se produce debido a la presión de agua de los canales laterales y pueden verse caer sobre su frente grandes bloques de hielo, que luego flotan en las aguas del lago. Las pasarelas ubicadas en la Península Magallanes permiten apreciar este espectáculo casi en primera fila. La experiencia es única e inolvidable.

LA INMENSIDAD DEL UPSALA

Hasta hace pocos años, el Glaciar Upsala era considerado el más grande de todos. Con los años y los retrocesos que fue teniendo, su tamaño ha variado quedando por detrás del Glaciar Viedma.

Acercarse a él y ver los inmensos bloques de hielo que navegan por el Lago Argentino nos muestra parte de su inmensidad. Anteriormente, las embarcaciones podían llegar hasta su frente, ahora los témpanos han ido cerrando el ingreso del Canal y sólo puede verse su frente caminando por la Bahía Herminita. Y hacia allá fuimos.

La mañana se nos presentaba fresca, como casi todas, pero sabíamos que nos esperaba una jornada de acción y nada nos iba a detener. Anduvimos los 23 kilómetros hasta llegar a Punta Bandera, para embarcarnos y comenzar la travesía que nos llevaría todo el día. Con experimentados guías abordo se escuchaban explicaciones en francés, inglés e italiano. Todos, cámara en mano, queriendo capturar la riqueza de ese paisaje que nos regalaba el glaciar: gigantescos bloques de hielo navegando a la deriva. Y cuando hablamos de gigantescos hacemos mención a bloques que por debajo del agua contienen aún 30 metros de hielo hundido o más, pero es posible perder la escala de la dimensión cuando se los ve a lo lejos.

Luego de dos horas de navegación y de una lluvia que comenzaba a sentirse, descendimos en la punta de la Bahía Herminita, (otro grupo menos arriesgado seguiría hasta la Estancia Cristina por lo general, se trata de pasajeros que no pueden realizar la caminata o que prefieren menos aventura-) para recorrer durante más de dos horas la bahía y llegar así hasta el punto más cercano que nos permita ver el frente del Glaciar Upsala.

Desde el comienzo sabíamos que no sería una caminata más. Las gotas parecían afirmarse en el suelo y las nubes en el cielo aseguraban que esto no terminaba pronto. Almuerzo en la mochila, abrigos extras y mucha actitud nos ayudaron a que -en realidad- se tratara de algo único.

MÁS SOBRE LA TRAVESÍA

Anduvimos poco más de dos horas por las montañas y los bosques, divisando de a poco la masa de hielo y conociendo sobre los secretos de la fauna y flora de la Patagonia. José y Facundo fueron los guías que despejaron nuestras dudas sobradamente y nos fueron enseñando las vistas del cerro Norte, el Moyano y el cordón Masters, que poco a poco iban apareciendo en nuestro recorrido.

Después de una larga caminata de casi 10 kilómetros llegamos hasta el punto más alto de la bahía, conocido como “El Mirador de Hielo Patagónico”. Desde allí, el Upsala se nos mostraba imponente, su lengua de hielo podía verse bajando desde las montañas hasta adentrarse en el lago; sin dudas una imagen que nos cautivó a todos.

Nos esperaban dos horas de vuelta sobre otro camino, sin que nadie dejara de admirar y recordar lo que habíamos vivido mientras marchábamos a paso lento por el borde del Canal Upsala admirando sus grandes témpanos. Dos horas después nos encontramos con el barco que nos devolvería en Punta Bandera.

Nos quedaba aún llegar hasta El Chaltén para realizar allí nada menos que una caminata sobre los hielos del Glaciar Viedma, la experiencia más fría e inolvidable hasta el momento; pero eso será motivo de nuestra próxima nota.

Para ir al Parque

El Parque Nacional Los Glaciares se encuentra a 80 kilómetros de El Calafate. A él se accede recorriendo la RN 11 hasta la Península de Magallanes. El Ingreso cuesta $40 para nacionales.

Si vas en vehículo conviene llegar antes de las 10 am para poder descender hasta la última estación. Caso contrario deberás hacerlo en las camionetas que trasladan pasajeros cada 5 minutos (sin costo).

Una alternativa más que válida es realizarlo por la RN 15, totalmente de ripio. El paisaje es verdaderamente pintoresco y en su recorrido pasará, además, por el frente de la Estancia La Anita, reconocida por aquella masacre en 1922 de los peones huelguistas. Frente a ella se erige un pequeño monumento recordatorio.

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los hielos del upsala sólo se pueden ver desde la bahía herminita.

+info Durante nuestra estadía en la Villa tuvimos posibilidades de conocer la vida de Estancias, de recorrer las tierras de El Calafate en una excursión 4x4 para admirar la ciudad desde los altos. Recorrelo con nosotros ingresando a turismo.ellitoral.com/Patagonia360 o comunícate con nosotros a [email protected].

Vivir los Glaciares

Distintas excursiones se pueden realizar para ver y vivir los Glaciares. Desde El Calafate hay posibilidades de contratar distintos itinerarios. Estancia Cristina es una de las empresas con mayores prestaciones y que ofrece la excursión de caminata para ver el Upsala y visitar posteriormente la Estancia.

La tarifa varía dependiendo de la excursión que se contrate. Mayor información: www.estanciacristina.com.

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frente del glaciar upsala, una bella inmensidad.