Fue ayer en calle Vera 3300

Buscan casa para la familia damnificada por el derrumbe

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Destrozos. Las dos habitaciones donde dormían los cuatro hijos de los propietarios quedaron destruidas por completo. Uno de los chicos quedó atrapado, pero salvó su vida.

Foto: Mauricio Garín.

Por ahora están en lo de un pariente, pero el responsable del edificio en construcción -del cual se cayeron las paredes de dos pisos- se comprometió a encontrarles una opción provisoria.

 

De la Redacción de El Litoral

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Pasó la tormenta. Sereno el tiempo, pero no los ánimos. La familia damnificada en las últimas horas por el derrumbe de las paredes externas de los pisos 10 y 11 de un edificio en construcción evalúa algunas opciones para trasladarse. La casa donde vivían -Vera al 3300, a mitad de cuadra, vereda sur- quedó destruida casi en su totalidad y el incidente pudo terminar en una tragedia.

Uno de los responsables de la obra en ejecución, de la cual se desprendieron los muros sobre la vivienda, es Juan Cusinato (figura junto a su colega Sergio Russo). El arquitecto se hizo presente en el lugar del siniestro, ofreció sus disculpas a los afectados y se comprometió a buscarles un lugar para que puedan mudarse provisoriamente. “El tema es que ellos son seis y necesitan una casa amplia, como la que tenían, para trasladarse. Ahora están en mi casa y no sé si volverán alguna vez”, dijo hoy Andrés, hermano del dueño de la vivienda dañada, en diálogo con El Litoral.

Los chicos quedaron bastante sensibles luego del derrumbe y, al menos por ahora, no piensan en regresar a la casa de Vera al 3300. “Imaginate que todos quedaron con un miedo bárbaro”, añadió.

Con respecto a las causas del accidente -sucedió a las 5.15 de ayer, en medio de la tormenta-, todavía no hubo avances. Horas después del derrumbe, inspectores municipales estuvieron en el lugar y dejaron paralizada la obra por no estar en condiciones de continuarla.

Daños

Al momento de contabilizar los daños ocasionados por el desprendimiento de los ladrillos, los propietarios le describieron a El Litoral que la destrucción alcanzó dos dormitorios (que quedaron en ruinas), un pasillo y estropeó parte del comedor, galería y baño. Sus cuatro hijos duermen en esas dos habitaciones: el mayor (20 años) no estaba en la casa; el menor (14) pudo protegerse del derrumbe debajo de la cama y no sufrió heridas, mientras que las adolescentes (17 y 16) se cambiaron de pieza “porque tenían calor”. Esta acción permitió que pudieran salvar su vida y no ser aplastadas por los bloques de pared.

El Dr. César Rojas, representante legal de los damnificados, precisó hoy a El Litoral que ellos tienen conocimiento de que “Edificaciones Privadas de la Municipalidad no sólo paralizó la obra sino que ordenó la demolición de la toda la pared externa (sería desde la planta baja hasta el piso 9, ya que se cayeron los muros de los pisos 10 y 11). Hay peligro de que continúen cayendo bloques a las viviendas linderas”, indicó.

Asimismo, el abogado detalló el acuerdo al que arribaron con el arquitecto Cusinato, responsable de la obra en construcción. “Primero, él se comprometió a buscar una propiedad para alojar a la familia; segundo, nosotros podremos testear la calidad de la obra mediante un profesional idóneo ni bien se vaya demoliendo la pared de los pisos, ya que tenemos entendido que no está anclada como debería”, afirmó.

La caída de las paredes sobre la casa de la familia se produjo en el mismo momento que en Santa Fe soplaban fuertes vientos de entre 40 y 50 kilómetros por hora. De todos modos, los propietarios aseguraron que no fue el primer accidente ocurrido en esa obra.

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Demolición. De acuerdo al representante legal de la familia, toda la pared externa está “desprendida” y será demolida.

Fotos: Mauricio Garín

Hasta anoche estaban shockeados. A partir de ahora hay que evaluar el nivel de destrucción en cuanto a la estructura de la vivienda afectada y los cimientos”.

César Rojas

Abogado de las personas afectadas por el derrumbe