Más de 150 puestos están en peligro en la multinacional Smurfit Kappa

Mantienen el bloqueo en la fábrica

de cartón corrugado de Sunchales

Mantienen el bloqueo en la fábrica de cartón corrugado de Sunchales

Esta mañana, un grupo de trabajadores autoconvocados se reunió con el secretario de Servicio de Apoyo al Desarrollo, Pedro Pavicich. Foto: Guillermo Di Slavatore.

Autoconvocados se reunieron en el Ministerio de la Producción. Buscan una solución a este conflicto. Los empleados que quieren trabajar no pueden hacerlo porque la planta ha sido bloqueada por el gremio de Obreros y Empleados de la Industria del Papel y Cartón de Santa Fe, con apoyo de Atilra.

 

De la redacción de El Litoral

Agencia Rafaela

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Esta mañana, un grupo de trabajadores autoconvocados de la empresa Smurfit Kappa de Argentina -planta localizada en Sunchales- se reunió con el secretario de Servicio de Apoyo al Desarrollo, Pedro Pavicich. Solicitaron ayuda para destrabar el conflicto que lleva 57 días y pone en peligro las fuentes de trabajo.

En diálogo con El Litoral, Pablo Basso, empleado de la empresa e integrante del grupo de autoconvocados, manifestó que desde el 28 de febrero al mediodía la empresa ha sido bloqueada por personal sindicalizado del gremio de Papeles y Cartones de la provincia con apoyo del sindicato de Atilra.

“Desde ese momento, no podemos ingresar a trabajar. Ante esta medida, la empresa dejó de abonar los sueldos a los jornaleros y se generó una situación de malestar entre los empleados que llevó a formar un grupo de trabajadores autoconvocados para acercar las partes y así solucionar el conflicto”.

Al referirse a la reunión mantenida en el Ministerio de la Producción, Walter Escobar, otro empleado autoconvocado, aseguró que el pedido se centró en algún tipo de ayuda para solucionar este problema, ante la posibilidad de que se puedan perder los puestos de trabajo por el cierre de esta planta.

“Sabemos que no le corresponde a ellos tratar netamente el tema del conflicto, eso debe solucionarlo el ministro de Trabajo, pero sí corresponde brindar algún tipo de solución ante la posibilidad de que la planta decida cerrar. Vinimos a interiorizarlos en detalle de los problemas y plantear nuestra preocupación por el futuro de la empresa”, indicó Escobar.

Según explicaron los trabajadores, si la empresa -ante el extenso conflicto- decide cerrar sus puertas se verían afectados 200 puestos de trabajo -entre empleados directos e indirectos. Tras este encuentro, el grupo de autoconvocados tenía prevista una reunión con autoridades del Ministerio de Trabajo, en busca de una solución para destrabar este conflicto.

“Queremos volver a trabajar, eso es lo que buscamos. El inconveniente es que el conflicto se colmó de intereses fuertes y eso hace que la solución no llegue. El intendente de Sunchales fue la persona que más se preocupó y actuó en forma rápida, tratando de acercar las partes”.

Los motivos

El conflicto se desató por la falta de acuerdo en torno al monto y la forma de liquidar una tarea que no se encontraba prevista en el convenio colectivo, afectando a 17 empleados que comenzaron con medidas de fuerza, pero todo se agravó cuando otro grupo de obreros manifestó su intención de continuar trabajando. Sin embargo, estos últimos no lo pueden hacer porque el grupo más reducido no permite el ingreso a la planta de la empresa Smurfit Kappa con el respaldo de Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra).

El gobierno local, distintas instituciones de la ciudad, la región, la provincia vienen reclamando una urgente resolución de la controversia ante el peligro de perder esta fuente de trabajo que involucra a 150 familias de manera directa y a otras tantas de manera indirecta lo que provocaría un golpe muy fuerte también para la estructura social, económica y cultural de la comunidad.

La diferencias entre la empresa y el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria del Papel y Cartón de Santa Fe comenzaron cuando el gremio reclamó la recategorización de 17 empleados cuya actividad no se encontraba prevista convencionalmente y la respuesta de la multinacional fue que el diferendo debía resolverlo la paritaria nacional, tal como lo establece el convenio colectivo.

No conforme con la respuesta los trabajadores, apoyados por el gremio, llevaron a cabo medidas de fuerza en diciembre, y el conflicto terminó en el Ministerio de Trabajo de la provincia, organismo que determinó la conciliación obligatoria.

Finalizado el plazo dictado por la cartera laboral para arribar a un acuerdo, las partes no encontraron una salida, pero, igualmente, los trabajadores retomaron sus tareas hasta que a mediados de febrero último, nuevamente, comenzaron con las medidas de acción directa y durante dos días ingresaron a la empresa sin realizar tareas y no permitieron la entrada ni la salida de vehículos con productos.

Para encontrar una salida temporaria, la empresa propuso el pago de sumas fijas a cuenta de lo que determinaría la instancia nacional que invocaba para resolver la situación.

En ese marco, se produjo una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo, el jueves 23 de febrero, y las partes firmaron un acta en la que acordaron una semana de tregua, pero cinco días después los trabajadores involucrados en el conflicto, con apoyo del gremio y de Atilra volvieron a bloquear la planta, situación que se mantiene hasta estos días, a pesar de la mayoría de los empleados quiere continuar con sus labores.

Preocupación en la comunidad

Distintas instituciones se han pronunciado en torno a la difícil situación que se vive en Smurfit Kappa y a partir de una propuesta del gobierno local y de entidades del quehacer de la ciudad, se realizan reuniones con las partes interesadas en solucionar el conflicto. Participan el intendente sunchalense, Ezequiel Bolatti, el juez Osvaldo Carlos, que entiende por la causa del bloqueo de la planta, miembros del Concejo Municipal, del Centro Comercial, de la Cámara de Transporte, de la Sociedad Rural y de la Comisión de Industria. A pesar de la disposición de todos no se ha encontrado una salida al conflicto.

Por su parte, los trabajadores autoconvocados se movilizaron por la ciudad y en un comunicado expresaron que “ni el Ministerio de Trabajo de la provincia ni el juez correccional nos han dado una solución hasta el momento. Actualmente el juez laboral, el Senado provincial, el intendente y el Concejo Deliberante de Sunchales se han incorporado a la causa y realizan gestiones que esperamos sean positivas”.

En tanto, la CGT Rafaela responsabilizó a la empleadora por el conflicto por “negarse a debatir los puntos de conciliación propuestos en el Ministerio de Trabajo”, de pretender “desconocer la realización de la tarea” y por violar “la conciliación obligatoria descontando, vigente su plazo, los haberes caídos de los días abarcados por la Resolución Ministerial”.

Asimismo, acusa a Smurfit Kappa de mantener “ una feroz persecución gremial en contra de los representantes legales de los trabajadores en la empresa”; y denuncia que “actualmente, permanecen despedido y sancionados un numerosísimo grupo de trabajadores”.

El estancamiento de las negociaciones llegó también a la Cámara Alta de la Legislatura provincial que aprobó un proyecto de comunicación del senador Alcides Calvo que pide al Ejecutivo que “a través de los ministerios de la Producción, de Trabajo y Seguridad Social y de los organismos nacionales correspondientes se arbitren o gestionen los mecanismos para resolver el conflicto en Smurfit Kappa S.A., paralizada y bloqueada con sus trabajadores movilizados en defensa de su fuente laboral”.