FUE PROMULGADA LA EXPROPIACIÓN

El gobernador de Santa Cruz dijo

que no hay lugar para los paros

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La repetida foto del conflicto sindical en Caleta Olivia llevó en 2011 a problemas de provisión de crudo para destilar en el mercado interno. Una escena que el oficialismo quiere despejar, aunque el conflicto está latente.

Foto: Archivo El Litoral

Daniel Peralta habló de duplicar en el corto plazo la producción de crudo en su provincia. Pero advirtió -en línea con la presidenta- que “cualquier medida o bloqueo” es funcional a Repsol y contrario al interés nacional.

 

De la redacción de El Litoral

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DyN

El gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, advirtió anoche que “cualquier medida o bloqueo que interrumpa la producción es funcional a los intereses de Repsol y de (su presidente, Antonio) Brufau” y “sería contrario a la empresa que acabamos de recuperar para la Nación. No sólo atentan contra los intereses de la YPF nacional, sino también contra los intereses de los santacruceños y de la Argentina toda”.

Tras participar del acto donde se promulgó la ley de expropiación de YPF, Peralta lanzó la advertencia a los trabajadores petroleros, quienes amenazaron con inicar medidas de fuerza en caso de que no termine la intervención que hace un año pesa sobre el Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Santa Cruz.

Lo hizo, además, en consonancia con el pedido que hiciera la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a los trabajadores petroleros. Esta semana, un grupo de trabajadores encabezado por el ex secretario general, Hector Segovia, ocupó las instalaciones del gremio en Caleta Olivia, tras un confuso episodio donde un efectivo policial les entregó las llaves del edificio.

El mandatario provincial sostuvo que “Santa Cruz, con muy poco, con poner en marcha la capacidad ociosa que Repsol no quiso utilizar, va casi a duplicar la producción, de eso no tengo ninguna duda. Hay recursos hidrocarburíferos.

“Hay que ponerse a trabajar -advirtió- para poner en valor la producción, los valores humanos, los técnicos que los tenemos y muy buenos; nuestros propios trabajadores aquellos que quieren trabajar y que no buscan las divisiones ni los enfrentamientos, es la hora del mameluco en serio, hoy Cristina fue muy clara” afirmó.

Consideró que “no puede la provincia de Santa Cruz, ni la de Mendoza, perder un sólo segundo por conflictos laborales, es absolutamente injusto para millones de argentinos que todavía no tienen trabajo”.


Contra los piquetes y las “patrullas perdidas”

En su discurso de ayer Cristina Fernández de Kirchner recordó que el actual intendente de Cutral Có, Ramón Rioseco, “era un hombre que con la cara cubierta, en los años 90, a la vera de los caminos en su pueblo, cortaba junto a todos las rutas y quemaba llantas, allí nació el movimiento piquetero. Rioseco era uno de sus líderes.

“Hoy -añadió la jefa de Estado- Rioseco es el intendente de Cutral Có. ¿Qué quiero decir con esto? Que comprendió que había un nuevo país, que se estaban logrando cosas que nunca se habían logrado y entonces se dio cuenta que seguir cubriéndose la cara, prender fuego o hacer incendios era solamente de patrullas perdidas pero no de argentinos que comprenden que necesitan ponerle el hombro al país y trabajar”.

Advirtió que “lo que menos necesita el país son patrullas perdidas que solamente son funcionales a los intereses que siempre atentaron desde las sombras contra el conjunto de la sociedad argentina, muchas veces especulando sobre diferencias nimias, formales, casi culturales muchas veces, de expresión, de formas, de color de piel y origen social, para hacernos creer o hacerles creer a algunos que eran distintos al resto de los argentinos y que eran una cosa más parecida a los que tenían plata, y cuando finalmente se dieron cuenta que eran iguales a los negros que no tenían plata ya era demasiado tarde. Por eso es importante recordar estas cosas para que no nos vuelvan a pasar”.

Sin Moyano y bailando al son de “La Cámpora”

“Nadie como este gobierno y el de Néstor (Kirchner) hizo tanto por los trabajadores”, enfatizó la presidenta Cristina Fernández, durante un tramo de su discurso en la Rosada. Esa referencia a la situación salarial de los trabajadores fue festejado con enfáticos aplausos por los invitados al acto, pero hubo una sola discrepancia: el diputado Facundo Moyano, hijo del secretario general de la CGT, que se abstuvo de aplaudir.

Aunque apoyó la expropiación de YPF, el titular de la central obrera fue nuevamente el gran ausente en el acto de promulgación de la ley. Fue el día en el que Cristina desacreditó las medidas de fuerza y los piquetes a nombre de necesidades estratégicas del país y de “justicia” con los que no tienen trabajo.

En la primera fila del Salón de las Mujeres Argentinas, donde la jefa de Estado habló, había otros dirigentes de la CGT como Omar Viviani (Taxistas), Antonio Caló (UOM), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Ricardo Pignanelli (Smata). A su lado, se ubicó el titular de la CTA, Hugo Yasky. También estaban las organizaciones kirchneristas como La Cámpora, La Kolina y la JP Evita. Precisamente en el ingreso al acto, miembros de estos grupos provocaron incidentes con personal de Seguridad acusándose mutuamente de que algunos entraban al edificio antes que los otros. Terminado su discurso, la presidenta salió al balcón que da a uno de esos patios para saludar a los militantes y permaneció varios minutos bailando al son de los cánticos de los jóvenes.

Injusto

La presidenta advirtió que “los trabajadores del petróleo son de los mejores remunerados del país” y pidió “a todos los trabajadores que tienen la inmensa suerte no solamente de ser bien remunerados sino de estar en blanco, registrados, que pongan también un gran esfuerzo porque no podemos, no puede la provincia de Santa Cruz ni la de Chubut ni la de Mendoza ni la de Neuquén y ninguna provincia perder un solo segundo de extracción del petróleo por conflictos laborales”. Sostuvo que “es absolutamente injusto para el resto de los argentinos y para millones de argentinos que todavía no tienen trabajo”.

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$ 22 millones

Es lo que el dirigente de los Petroleros Privados del Chubut, Carlos Gómez (además es diputado provincial), reclamó de la Nación para que cobren las contratistas de YPF y paguen los sueldos, de lo contrario “iniciarán una media de fuerza” el martes próximo, lo que sumaría otro problema al conflicto en Caleta Olivia que amenaza la provisión de crudo. Según Gómez, a las Pymes que le daban servicios a Repsol se les debe unos $ 200 millones. El titular de la Cámara de Empresas de Servicios de la Cuenca del Golfo San Jorge, Enrique Casares, pidió paciencia y prometió pagar sueldos la semana que viene.