Arroz, barcos y plazos
Arroz, barcos y plazos
El evento desarrollado en Santa Fe intentó sentar las bases de una interacción inédita para toda la región productiva. De concretarse, permitiría un salto de calidad con vistas al futuro.
Federico Aguer
El primer Congreso Santa Fe Puerto Arrocero significó un evento de trascendencia no sólo para Santa Fe, sino para toda la región. La convocatoria de más de 300 personas llegadas de distintas provincias confirmaron el interés en el tema logístico como nexo final de la cadena productiva.
Según explicó Patricio Méndez del Villar, principal orador de la jornada, el mayor costo para la producción no radica en el aumento de los insumos, sino más bien en esa etapa ligada a la poscosecha y el flete. Si a esto le agregamos que casi la totalidad del arroz santafesino se industrializa en Entre Ríos, describiendo una trayectoria que no resiste ningún análisis, la hipótesis se confirma con saldo altamente deficitario para la producción local.
Ante este escenario, el puerto local decidió aportar su capacidad actual de carga y transporte para paliar ese déficit estructural. Pero para que este proyecto se cumplimente, todavía faltan resolver cuestiones difíciles. Aquí surgieron las trabas propias que nos impiden competir en igualdad de condiciones. La enorme presión sindical, los mejores salarios externos y la falta de una flota de bandera surgieron como aspectos más salientes de una realidad que muestra a los ríos argentinos surcados por barcazas de bandera extranjera (en más del 90 por ciento de los casos).
Sin embargo, según explicaron las autoridades del puerto local, nuestra terminal bien puede diferenciarse de los otros adoptando un perfil de carga de “especialities” en vez de “commodities”, con buques de hasta 20.000 toneladas que puedan llevar su carga hasta el norte de Brasil, Venezuela o inclusive Cuba.
Si esta idea se concreta en hechos palpables, la interacción planteada por todos en el Congreso podrá ser una realidad que ayude a optimizar los recursos existentes.
Para Méndez del Villar, hoy el mercado mundial de arroz está abastecido, pero las intempestivas crisis políticas como la del Africa Subsahariana plantean inestabilidad al mercado, por lo que propone estar listos para dar el salto cuando la oportunidad lo permita. “La mirada debe estar puesta en los próximos 50 años, no en el corto plazo”, propone. El arroz y los barcos pueden ser una buena combinación para Santa Fe, sólo hay que trabajar duro para concretarlo.