Colón tuvo todo para festejar pero Tigre se cerró bien

Gol al minuto, uno más, penal atajado y no ganó

Después de cuatro victorias consecutivas en casa, el once de Sensini dejó dos puntos en el camino. La gente, igualmente, aplaudió al equipo por la entrega.

Gol al minuto, uno más, penal atajado y no ganó

La mano de Sensini. Como pasó hace una semana contra Belgrano, otra vez Colón pegó de entrada en el Cementerio de los Elefantes. Y otra vez lo hizo con todos los jugadores buscando con mucha decisión el juego aéreo en el área de enfrente. Esta vez, le tocó empujarla a Prediger. Foto: Amancio Alem

 

Darío Pignata

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Hasta la incidencia negativa -penal para Tigre a los 21 minutos del complemento con el partido 1 a 1- fue transformada en algo positivo para Colón cuando el arquero Diego Pozo adivinó la esquina, voló y terminó desviando el remate de Román Martínez en el arco de la J.J. Paso. Antes, los otros accidentes del partido fueron a favor de un dueño de casa que llevó una multitud al Cementerio de los Elefantes, con la idea de ganar y prenderse lo más arriba posible en la tabla.

Cuando no se habían acomodado los jugadores y con gente que recién estaba entrando al Brigadier López, Colón repitió la misma receta de hace una semana contra Belgrano en el mismo escenario. Tiro libre desde el costado, pegada espectacular de Lucas Mugni con la rosca de zurda, atropellada de todos los altos sabaleros y el “Perro” Prediger que la manda al gol. Justo contra uno de los equipos que mejor defiende en el juego aéreo del fútbol argentino.

Y si bien Luna había puesto el empate parcial con un derechazo inatajable al lado del caño de Pozo, promediando la etapa inicial llegó la doble amarilla para Orban, lo que determinó que el equipo de Sensini jugara más de una hora con un jugador más en Santa Fe en un partido que parecía una final por cómo se ponía en las pelotas divididas.

Sin embargo, a pesar de tener todos los accidentes del fútbol a favor -incluso los que parecían en contra, como el penal-, esta vez Colón interrumpió su marcha triunfal en el Brigadier López, donde había encadenado cuatro triunfos consecutivos y no había recibido goles en su arco.

¿Por qué no ganó Colón? La respuesta más fácil sería decir “porque Higuaín no estuvo fino en la definición”. Pero la realidad indica que, al menos ayer, Colón se quedó sin variantes para desequilibrar en el mano a mano. Además, Tigre hizo pesar el oficio individual y colectivo para acomodarse de mitad para atrás aun con uno menos como si estuviera con once sin que se notara esa diferencia, cada vez más relativa en el fútbol de hoy.

Y si bien una de las frases más escuchadas ayer en los pasillos era “extrañamos a un jugador con generación de espacios como Chevantón”, el de ayer no fue un problema de delanteros. En todo caso si Colón extrañó a alguien en un partido cerrojo como el de ayer fue a Iván Moreno.

Porque lo que faltó ayer al equipo de Sensini fue tener volantes con capacidad de cambiar de ritmo y hacer algo distinto, por ejemplo pegarle al arco desde media distancia. En este punto, el único que intentó fue Lucas Mugni: la pidió siempre, bajó a buscarla casi hasta la mitad de la cancha, intentó mover la pelotita por los costados y abrir el frente de ataque.

Pudo excederse el zurdo en la gambeta individual, es cierto. Pero con un puñado de partidos en Primera se debe resaltar el valor de intentarlo, de tomar decisiones, de asumir responsabilidades. Siempre es mejor perderse que nunca embarcar.

La clave fue el desequilibrio inexistente de Colón por los carriles, donde nunca pudo abrirlo a Tigre desde los extremos: bajo el nivel de Graciani en la derecha y complicado -primero Caire, después Urribarri- siempre en la izquierda.

Si bien quedó la sensación de que Colón despilfarró ayer la última chance para prenderse en la discusión de los de arriba, se nota el cambio total de la relación de la gente con el equipo.

Por un lado, sin pelear por nada concreto, cuesta encontrar un equipo que lleve tanta gente a una cancha como lo está haciendo ahora Colón en los últimos partidos. Por el otro, la gente ahora valora la actitud de pelear siempre cuando las cosas no salen con la pelota en los pies.

El hincha no exige ganar siempre, porque no se puede. Pero ahora, dejar dos puntos en Santa Fe con todas las circunstancias a favor -gol al minuto, un jugador más y un penal atajado por Pozo- como pasó ayer no fue en Colón el tsunami tribunero que era antes de Sensini.

 
Gol al minuto, uno más, penal atajado y no ganó

Pozo lo sacó del pozo

Era un momento clave en la tarde santafesina. Pompei marcó un polémico penal para Tigre, ejecutó Román Martínez y Pozo adivinó la esquina con una volada espectacular en el arco de la J.J. Paso. El “1” fue figura. Foto: Pablo Aguirre

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La vuelta del “Perro”

Prediger jugó muy bien los dos partidos en reemplazo de Iván Moreno como doble cinco al lado de Bastía. Llegó al gol y lo gritó con todo. Foto: Pablo Aguirre

/// SÍNTESIS

COLÓN 1

TIGRE 1

Colón: Diego Pozo; Gerardo Alcoba, Ariel Garcé, Maximiliano Pellegrino; Gabriel Graciani, Sebastián Prediger, Adrián Bastía, Maximiliano Caire; Lucas Mugni; Federico Higuaín y Esteban Fuertes.

DT: Roberto Sensini.

Tigre: Javier García; Norberto Papparatto, Mariano Echeverría, Lucas Orban; Martín Galmarini, Román Martínez, Diego Castaño, Ramiro Leone; Diego Morales; Carlos Luna y Ezequiel Maggiolo.

DT: Rodolfo Arruabarrena.

Goles en el primer tiempo: 1m Prediger (C); 13m Luna (T).

Cambios en el segundo tiempo: 8m Bruno Urribarri por Bastía (C); 16m Gastón Díaz por Diego Morales (T); 22m Lucas Alario por Alcoba (C); 31m Matías Escobar por Luna (T); 33m Tomás Costa por Graciani (C); 42m Carlos Casteglione por Román Martínez (T).

Incidencia en el primer tiempo: 23m. expulsado Orban (T).

Incidencia en el segundo tiempo: 21m. Pozzo (C) le atajó un tiro penal a Román Martínez (T).

Árbitro: Juan Pablo Pompei.

Cancha: Colón.

BAJO LA LUPA

POZO (7): le ahogó el grito de gol a Luna tapando lo que podía ser el 2-1 en el final del primer tiempo y adivinó la esquina del penal de Román. De arriba, impecable. Dos tapadas determinantes a favor de Colón.

ALCOBA (6): terminó con el gemelo cargado y, si bien no le gustó el cambio, lo aceptó. Jugó bien, empujó mucho y volvió a dejar en claro su alto compromiso desde la actitud.

GARCE (6): otro que viene sosteniendo un nivel parejo y que se nota en el funcionamiento de la línea de tres. Ayer le marcaron el primer gol en cinco partidos en Santa Fe.

PELLEGRINO (5): es el que menos abandona el fondo, salvo en alguna jugada de pelota quieta en el arco de enfrente. De los tres, por momentos, es el más vulnerable.

GRACIANI (4): no pudo nunca imponer condiciones en el mano a mano, ni usando su potencia física ni con técnica. Fue uno de los puntos que Colón sintió.

BASTIA (5): con la expulsión de Orbán y estando amonestado, estaba claro que el “Polaco” estaba de más con un Colón necesitado. Mientras estuvo, cumplió.

PREDIGER (7): es el jugador que más evolucionó viniendo desde el banco. Aprovechó la ausencia de Moreno para dejar en claro que el dolió perder un lugar entre los once. El gol y la actitud de ir siempre.

CAIRE (5): la parte que es correr, meter y marcar, de bien a muy bien. De carrilero en un equipo que necesita ir con uno más, sin argumentos.

MUGNI (6): con un cerrojo defensivo de dos líneas de cuatro en 40 metros, eligió pedirla para gambetear y tocar siempre, aún equivocándose. De su excelente pegada nació el gol de cabeza de Prediger.

HIGUAIN (5): es cierto lo que dijo Arruabarena, respecto a que erró goles desde donde no acostumbra a fallar el “Pipita”. Así y todo, la pidió siempre.

FUERTES (4): muy bien marcado por los defensores de Tigre. Quedó como demasiado desconectado y lejos de la zona de fuego que es donde el “20” puede marcar diferencias.

URRIBARRI (4): con un jugador más en el campo de juego, la idea era lastimar con el entrerriano por izquierda, cosa que nunca ocurrió. Llegó a las 5 amarillas.

ALARIO (-): la idea del entrenador era acompañar a Fuertes con otro punta para tener presencia en el área de Tigre. No le quedó ninguna al pibe.

COSTA (-): uno de los pocos que se va en junio y sigue estando en cuenta para tener minutos desde el banco de parte del comando técnico.