Tras siete semanas de huelgas

El gobierno boliviano abre las negociaciones

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Empleados protestan en La Paz. Analistas y políticos opinan que el presidente Evo Morales se muestra incapaz de resolver los conflictos. Foto:Agencia EFE

Agencia EFE

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, prometió al Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana un decreto “que garantice la inaplicabilidad” del decreto del presidente Evo Morales que aumenta de seis a ocho horas la jornada laboral de médicos y trabajadores de la salud, que dio lugar a la huelga de ambos colectivos.

Aceptaron la oferta las universidades, que en las últimas semanas se sumaron a las protestas contra el decreto, mientras médicos y trabajadores de la salud la analizan hoy por separado, dijeron los dirigentes de esos sectores José González y Bernardino Fuertes.

En paralelo, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, dialogó el domingo por doce horas con dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) para analizar las demandas salariales de esa organización sindical, la mayor del país y exaliada de Morales.

Según la agencia estatal ABI, Quintana afirmó que la reunión con la COB fue importante, y resaltó el acuerdo con las universidades sobre el conflicto en la salud, anunciado a la medianoche del domingo, pero un dirigente de la Central, Jaime Solares, aseguró hoy a Efe que todavía no hay acuerdos definitivos.

Preocupación de distintos sectores

La COB exige a Morales que tenga en cuenta lo que llama “canasta familiar básica”, que calcula en 1.192 dólares mensuales, pero el mandatario ha replicado que los sindicatos tienen “mucha ambición”.

Sobre el conflicto médico, Morales anunció hace dos semanas la “suspensión” del incremento de la jornada, pero no frenó la huelga porque médicos y sanitarios replicaron que no confían en su palabra y quieren la anulación definitiva del decreto.

Sectores leales a Morales, sobre todo campesinos y productores de hoja de coca, han cerrado filas para exigir que mantenga el decreto.

El 47 % de los bolivianos opina que el país va por mal camino, frente a un 22 % que opina lo contrario, según una encuesta publicada por el diario Página Siete.