Conflicto en Gibraltar

Suspenden visita de la Reina Sofía a Londres

De la Redacción de El Litoral

[email protected]

DPA

Apenas tiene 6,5 kilómetros cuadrados y su valor estratégico militar es hoy prácticamente nulo. Pero Gibraltar, la colonia que Gran Bretaña mantiene desde 1713 en el sur de la Península Ibérica, sigue siendo el gran problema en las relaciones entre España y Reino Unido.

La disputa por su soberanía es tal, que la reina Sofía ha tenido que cancelar el viaje privado que iba a hacer el viernes a Londres para participar en los festejos del 60 aniversario de la entronización de Isabel II, obligada por el gobierno de Mariano Rajoy.

El Ejecutivo consideró “poco adecuado” ese viaje “en las circunstancias actuales”, anunció el miércoles la Casa del Rey, a menos 48 horas de esa visita. Y hoy fue la prensa británica la que respondió a lo que consideró un “desaire español” a su monarca.

“La reina Sofía de España ha desairado a la familia real británica al cancelar el viaje planeado para celebrar con ella el aniversario de la reina (Isabel) en protesta por la próxima visita a Gibraltar del príncipe Eduardo”, escribió el diario “The Guardian”.

El rotativo aprovechó incluso la conyuntura para recordar el polémico y reciente viaje del rey Juan Carlos a Botsuana para cazar elefantes y, echando leña al fuego, se hizo eco de las supuestas desavenencias maritales entre el rey y Sofía y los rumores sobre la existencia de una posible amante alemana del monarca español.

Oficialmente, sin embargo, no se dijo nada al respecto de momento. Tanto la Casa Real inglesa como el Ministerio de Exteriores británico declinaron comentar “la lista de invitados en visitas privadas”.

Gibraltar pertenece al Reino Unido desde 1704, cuando el almirante George Rooke lo conquistó en medio de la Guerra de Sucesión española. En 1713, el Tratado de Utrecht confirmó la soberanía británica y España la reclama desde entonces. El reiterado tira y afloja sobre el Peñón comenzó esta vez con el anuncio de que el príncipe Eduardo, el hijo pequeño de Isabel II, va a visitar en junio la colonia británica junto a su esposa, Sophie Rhys-Jones, con motivo de la conmemoración de los 60 años de la reina de Inglaterra en el trono.

España trasladó entonces oficialmente su “disgusto y malestar” al embajador en Madrid, Giles Paxman. Y una vez pasaron los días sin respuesta por parte de Londres, el Ministerio de Exteriores hizo público un comunicado informando sobre esa reunión.

España ha protestado oficialmente cada vez que un miembro de la familia real británica ha viajado a Gibraltar. La última vez fue en 2009, cuando se desplazó a la colonia la princesa Ana de Inglaterra. Y una de las más sonadas se produjo en 1981, cuando la familia real española tuvo que rechazar la invitación a la boda del príncipe Carlos y Lady Di en la Abadía de Westminster, en protesta porque los recién casados iban a pasar por Gibraltar durante su luna de miel.