Reclamo paritario

El Sadop pide escalafones para contratar a docentes de privada

La denuncia por el supuesto caso de abuso por parte de un docente a una alumna de 10 años en la escuela primaria Ceferino Namuncurá, del barrio Yapeyú -cuya veracidad está siendo investigada por la Justicia-, abre el interrogante sobre la forma de contratación de maestros en los colegios privados.

La selección y empleo de los docentes está a cargo de la patronal de cada colegio, como si se tratara de una empresa privada, mientras que el Ministerio de Educación sólo controla que ese educador cuente con la titulación correspondiente para ejercer el cargo.

El Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop) Seccional Santa Fe viene pidiendo en paritarias que se reglamenten los escalafones internos para que también en el ámbito de las escuelas privadas se regule la contratación de los docentes, tal y como sucede con las escuelas públicas. “El tema está siendo analizado y consensuado por el cuerpo asesor del Servicio de Enseñanza Privada que está conformado por un representante de los docentes, uno de las patronales de los colegios, uno de los padres y uno del Ministerio de Educación. El texto final será luego ratificado en el plenario de la paritaria”, explicó Pedro Bayúgar, secretario general del Sadop Santa Fe.

El sindicalista sostiene que los empleadores de los colegios deberían dar cumplimiento cabal a la legislación vigente, que data de 1968, y que dispone de un nomenclador de ingreso y ascenso por escuela. “Este nomenclador que de hecho existe en Ley de Enseñanza Privada evitará el ingreso y la promoción discrecional de docentes, para permitir la mayor justicia en las relaciones laborales de cada comunidad educativa, pero también para garantizar el menor riesgo posible”, destacó.

Bayúgar señaló que “hasta para manejar un camión intervienen varios organismos que declaran a esa persona competente física y psicológicamente para conducir el vehículo. Cuánto más importante sería que el Estado, junto con las patronales y el sindicato, realice un seguimiento de los docentes del ámbito privado, principalmente, en aquellas escuelas que se ocupan de una población vulnerable y donde los conflictos están a la orden del día”.

Para el titular del Sadop, esto no significa “echar un manto de duda” sobre los educadores en actividad, sino todo lo contrario. “El docente hace un esfuerzo para capacitarse por su cuenta, va al psicólogo por interés propio, se fortalece sólo en su vocación. El Estado debería hacer un seguimiento de estas cuestiones, e incluir capacitaciones, exámenes y revisiones de psicodiagnóstico. El escalafón vendría a arrojar justicia en las relaciones y a prevenir futuros inconvenientes”, cerró Bayúgar.

Dolor

En un comunicado, el Sadop se solidariza con la comunidad educativa de la escuela Ceferino Namuncurá y señala que la denuncia de abuso “significa un nuevo dolor” para la institución. Advierte que “lamentablemente” en el sistema educativo provincial no existe un programa de prevención o detección precoz de este tipo de situaciones, y sugiere garantizar al docente acusado el debido sumario y el derecho de defensa. Al final, le pide al Arzobispado de Santa Fe, propietario y responsable de la escuela, que “asuma el diligente rol que le compete, para garantizarle a la comunidad docente las mejores condiciones de trabajo”.