Mañana festeja sesenta años de reinado

Isabel II: tras los pasos de su tatarabuela

La monarquía británica transita ya un milenio de historia. Pero han sido dos mujeres -Victoria e Isabel II- las que más tiempo han pasado en el trono. Sus reinados muestran paralelismos, pero también grandes contrastes.

Isabel II: tras los pasos de su tatarabuela

La reina Isabel II se encuentra en el punto más alto de su popularidad. Según las encuestas más recientes, un 80 por ciento de los británicos está a favor de la monarquía.

Foto: Agencia EFE

Por Michael Donhauser

Agencias DPA y EFE

Algunos de los reyes de la monarquía británica han tenido las manos manchadas de sangre, otros eran alcohólicos y también los ha habido nobles y mansos. Pero han sido precisamente dos mujeres las que más tiempo han pasado en el trono.

Isabel II, quien el pasado 6 de febrero alcanzó su aniversario de diamante como reina y el próximo fin de semana lo celebrará con gran pompa, todavía tiene tres años por delante para batir el récord de su tatarabuela Victoria. Las circunstancias de sus reinados muestran asombrosos paralelismos, pero también grandes contrastes.

Las similitudes comenzaron con su ascensión al trono. Victoria, todavía en el seno de su madre, fue llevada de Alemania al Reino Unido para aumentar desde el momento de su nacimiento en Londres las posibilidades de acceder a la sucesión. Del quinto lugar en la escala sucesoria, subió al primer puesto como por casualidad.

Tampoco Isabel estaba designada en un primer momento para llevar la corona. Fue por la renuncia de su tío Eduardo VIII tras su matrimonio con la actriz estadounidense divorciada Wallis Simpson lo que llevó a su padre al trono como Jorge VI y la convirtió a ella también es aspirante.

La reina Isabel II se encuentra a sus 86 años en el punto más alto de su popularidad. Según las encuestas más recientes, un 80 por ciento de los británicos están a favor de la monarquía. Seguro que a ello han contribuido también su avanzada edad y, sobre todo, sus populares nietos Harry y Guillermo y el brillo de la esposa de éste, Catalina.

Pero es sobre todo la dignidad de la reina, su conciencia del deber y la continuidad que representa su persona lo que la hace extraordinaria. “Creo que las personas respetan el hecho de que durante todo el tiempo ha representado al Reino Unido de manera admirable”, afirma el historiador británico y experto en temas monárquicos Hugo Vickers.

Raíces similares

Al contrario de Victoria, Isabel siempre ha tratado de no sacar a relucir sus raíces alemanas. Victoria amó profundamente a su marido alemán, el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo y Gotha. Muchas filmaciones en vida lo demuestran.

Con su ayuda, introdujo en el país numerosas novedades procedentes de Alemania, entre ellas no sólo el árbol de Navidad. Por ejemplo, la arquitectura y la decoración del palacio escocés de Balmoral recuerda a la de la región de Franconia, de donde procedía Alberto. En uno de sus diarios, la reina Victoria calificó el castillo de Rosenau, situado junto a Coburgo, como su lugar favorito.

Por el contrario, Isabel, nacida en 1926 y marcada por la Segunda Guerra Mundial, muestra poco interés por Alemania. Ya en 1917, su abuelo Jorge V (1865-1936) hizo cambiar su apellido Sajonia-Coburgo por el de Windsor.

Distintas épocas

Victoria gobernó un imperio mundial. Cuando celebró su jubileo de diamante, uno de cada cuatro habitantes del planeta vivía en un país que formaba parte del imperio británico. Reino Unido había llegado al punto más alto de su poder, a menudo forzado a través de guerras y mucha sangre derramada.

De aquello queda ya poco en la “segunda era isabeliana”, como algunos historiadores comienzan a denominar con cierta precaución a los pasados 60 años en evocación al reinado de Isabel I (1558-1603).

La reina le dedica gran atención a la Commonwealth de Naciones, la unión de viejas colonias británicas, una construcción que apenas tiene ya peso político. Los comentaristas están de acuerdo en una cosa: “Sin la reina, la Commonwealth no existiría más”.

Isabel interviene en temas políticos mucho menos que sus tatarabuelos Victoria y Alberto. Hasta hoy, nadie sabe exactamente cuáles son las ideas políticas de la monarca.

La reina ha aprendido de su antecesora sobre todo una cosa, a que la monarquía navegue sobre la superficie de la democracia parlamentaria de Westminster y se mantenga a la altura de los tiempos para que siga siendo sostenible. En el pasado criticada como dura y tenaz, hoy Isabel se ha convertido en un ejemplo de jefa de Estado moderna con una base de valores cristianos.

Su tatarabuela ya había sido en sus últimos años en el trono la “abuela de Europa”. Con motivo de sus aniversarios, convirtió la monarquía por primera vez en un evento público de masas para el pueblo. Cientos de miles de personas se congregaron en las calles de Londres cuando Victoria celebró en 1897 su jubileo de diamante y recorrió las calles de la capital en carroza, a los 78 años de edad y ya gravemente enferma de artritis.

Isabel II se muestra a sus 86 años perfectamente sana. En estos momentos, nadie duda de que conseguirá batir el récord de Victoria en el trono. Se descarta también que vaya a abdicar.

Cuando Isabel II celebre del sábado al martes próximo sus “diamante”, la ciudad de Londres tendrá una apariencia similar. Unos mil barcos recorrerán el Támesis y su hijo Carlos y su nieto Guillermo aparecerán a su lado como aspirantes a la corona.

Los 11 millones de libras esterlinas que costarán las celebraciones de este año serán financiadas en gran parte por donantes particulares.

Carlos rinde tributo a su madre en un documental

El príncipe Carlos, heredero del trono del Reino Unido, rinde tributo a su madre, la reina Isabel II, en un emotivo documental en el que repasa, con fotografías e imágenes antiguas, sus sesenta años de reinado.

Con motivo del Jubileo de diamante de la soberana, que se celebra este fin de semana, la cadena BBC realizó una producción en la que el primogénito comparte sus recuerdos con la audiencia.

Carlos es filmado mirando con gran ternura unas imágenes en blanco y negro de la reina jugando con él, cuando aún no tenía un año y apenas andaba.

“El Jubileo de diamante nos ofrece la oportunidad de celebrar con orgullo todo lo que la reina significa para nosotros -como nación o como hijos suyos-”, afirma Carlos en la cinta.

El príncipe, que alaba “la gracia natural” y “extraordinaria compostura” de su madre, expresa además “admiración” por cómo ha mantenido la cohesión de la heterogénea mancomunidad de ex colonias y protectorados británicos conocidos como la Commonwealth.

Pese a rumores de que la reina, de 86 años, ha sido una madre fría y distante, el príncipe Carlos asegura en el documental que “ella se siente muy orgullosa de su familia, desde que era una joven madre a principios de su reinado hasta ahora, que es abuela”.

A los tributos a Isabel II con motivo de su aniversario, hoy se sumó el del arzobispo de Canterbury, Rowan Williams -primado de la Iglesia anglicana-, quien en un inusual video asegura que la reina, que es cabeza de esa Iglesia, “es muy divertida en privado”.