Unión repitió una “vieja” costumbre...
Unión repitió una “vieja” costumbre...
La defensa arma lo que arriba se desarma

La más clara de Barrales. Fue en el segundo tiempo y habrá que decir que no fue cómodo para definirla. Vino el pelotazo casi frontal, Barrales fue a disputar la pelota con Braghieri, alcanzó a cabecear antes de que intervenga Marchesín y el balón salió rozando el palo izquierdo. Foto: Matías Nápoli
Sumó otro 0 a 0 que describe perfectamente la realidad de este equipo: impecable para defenderse y sin gol de parte de quienes tienen que definir. Se diría que está virtualmente salvado.
Enrique Cruz (h)
(Enviado Especial a Buenos Aires)
Uno tiene la sensación de que Unión sólo piensa, desde hace varios partidos, en lo matemático, en el resultado, en sumar esos puntos que le estaban faltando —y lo expreso así, en pasado, porque la impresión es que los 49 de hoy serán ya suficientes— por encima de lo estético, de lo puramente futbolístico.
No es que el equipo se haya olvidado del juego, pero lo ha relegado a un segundo plano. Y sin jugar mal, está claro que hay tres aspectos que lo llevaron, en los últimos partidos, a empatar sin goles y no sumar de a tres:
* 1) Lo primero tiene que ver con lo externo y fue la actuación de los árbitros. El gol que le anularon a Jara en Avellaneda ante Independiente (habilitado) y los dos que Toia no le cobró en Santa Fe frente a San Martín de San Juan (el de Velázquez y el de Barrales) lo terminaron perjudicando. Ayer, la actuación de Pezzotta fue irreprochable, pero apareció en escena el tercero de estos aspectos que estamos analizando.
* 2) Lo segundo tiene que ver con la parte más eficaz y mejor trabajada de este equipo: la defensa. Kudelka ha conseguido un funcionamiento más que interesante del medio hacia atrás, contando, desde luego, con la inestimable “colaboración” de la respuesta individual de los jugadores.
* 3) Y lo tercero es la parte más anémica, endeble, criticable y sumisa de este equipo, que es el aspecto ofensivo. ¿Cuánto hace que los delanteros no marcan goles?, ¿por qué Unión no pudo encontrar a alguien que responda con eficacia y que esté atento a empujar lo que se consigue crear en la mitad de la cancha?, ¿es culpa del DT o es algo que responde pura y exclusivamente a la ausencia de alguien que tenga olfato de gol?
Si Unión no le ganó a Lanús fue por culpa de esa falta de gol preocupante. Un par de situaciones en el primer tiempo y, al menos, cuatro claras en el segundo pudieron resultar suficientes para aprovecharlas y redondear ese negocio que Unión no sólo buscó en la víspera, sino que intentó conseguir a partir de la derrota ante Newell’s, cuando ciertos miedos se apoderaron de ese hincha que abandonó por un ratito el exitismo para empezar a preocuparse por una situación que se pudo liberar recién con la victoria ante San Lorenzo, fundamentalmente.
La pregunta es: si Unión tiene un libreto aprehendido, intérpretes que se repiten, mucha solidez del medio hacia atrás, volantes con libertades y llegada, ¿por qué no hace goles? Y la respuesta está clara: este equipo no tiene quién la meta. Apareció Jara en algún pasaje de este campeonato, pero no lo hizo con la suficiente intensidad y regularidad como para ganarse indiscutiblemente la titu laridad. Y después, Magnín no tuvo tantas chances como para sacar conclusiones definitivas y sólo quedó la opción de Barrales.
Para ser lo más claros y contundentes posible: si Barrales fuese un goleador implacable, estaría jugando en el mejor equipo europeo. ¿Por qué?, porque se entrega como el mejor, mete, corre a todas, tiene coraje, no se achica, no le escapa al cuerpo a cuerpo y gana más de lo que pierde, es solidario y generoso. El tema es que Barrales no tiene gol y ésa es la única explicación por la cual Banfield se ha desprendido de él en varias oportunidades y no lo mantiene definitivamente en su plantel. Apenas 22 goles en más de 150 partidos hablan a las claras de que su fuerte no es el gol. Una lástima si se tiene en cuenta que todo lo demás lo hace bien. Pero el mérito y la producción de un delantero se mide casi con exclusividad por los goles que hace y no por los que merece.
Uno ve que este equipo parece inexpugnable, que tiene una dupla de centrales como pocos en el fútbol argentino (Avendaño-Correa le ganaron la pulseada a muchos y hasta relegaron a Erramuspe, un buen jugador, a tirarse a la punta derecha para ser titular) y que supo levantarse de dos caídas bravas en Victoria y en el Parque Independencia rosarino. Orden, disciplina táctica, concentración y una entrega encomiable fueron signos inconfundibles que identificaron a este Unión de Kudelka en casi toda la campaña. El problema estuvo del medio hacia arriba, donde el equipo dependió del gol que le aportaron los volantes o de esa misma eficacia defensiva, antes que de la contundencia y agresividad ofensiva.
Kudelka también tuvo la virtud de mover piezas y poner jugadores que ya en la B dejaban instalados algunos signos de interrogación. Los ejemplos sobran. El último es el de Mauro Maidana, que relegó al Changuito a integrar el banco de suplentes y que ayer tuvo un duelo particular con Romero, el único jugador de Lanús que pudo imponer algo de desequilibrio. Unión marcó muy bien a Pavone, a Valeri y a Regueiro, quien sólo superó a Vera en un par de ocasiones en el segundo tiempo.
El problema se planteó en el otro sector, donde Romero arrancó con un mano a mano bien conjurado por Bologna y continuó con un par de pasajes (sobre todo en el final del primer tiempo), que le pusieron incertidumbre a ese sector. Sin embargo, Maidana terminó clausurando el lateral y se lo metió en el bolsillo a Romero. Y el caso de Maidana es el de varios en este plantel, algunos con continuidad, otros sin disponer de tantas oportunidades, pero en todos los casos con una respuesta satisfactoria que habla a las claras, sobre todo, de un funcionamiento que se hizo muy sólido y que denota algo que sobra en este equipo: laburo.
La firmeza defensiva y el buen dispositivo táctico.
De mitad de cancha hacia atrás se observa que, al margen de los buenos rendimientos individuales, el equipo tiene un libreto perfectamente aprendido por sus intérpretes. No sólo es patrimonio de la línea de cuatro, sino que contribuyen también los dos volantes centrales y el retroceso de los volantes laterales. El equipo hizo un clic luego de las dos goleadas sufridas ante Tigre y Newell’s.
Viaje largo.
El plantel de Unión tuvo un viaje de ida con una demora inesperada. Por un desperfecto, los jugadores arribaron al hotel donde concentra en Buenos Aires mucho más tarde de lo previsto. El viaje, en total y contando la parada a almorzar, duró unas diez horas, motivo por el cual apenas llegaron, se cambiaron y fueron a moverse para “sacarse el viaje” y el fastidio de encima. Igualmente, habían partido a las 7 de la mañana del jueves, razón por la cual a la tardecita de ese día ya estaban de regreso en el hotel y con tiempo para cenar tranquilos y descansar.
Victoria
Una buena actuación tuvo el equipo de reserva, que en la mañana de ayer venció a Lanús por 3 a 2. Dos goles de Altamirano (sobrino de Ricardo Daniel, el ex marcador lateral rojiblanco) y uno de Chiapello (de físico parecido al de Frutos) fueron los autores de los tantos en el equipo que dirige Horacio Humoller. El partido se jugó en una de las canchas que posee Lanús en su amplio predio y es importante resaltar esta victoria porque la institución granate es una de las que mejor trabaja en divisiones inferiores.

Está para quedarse. Míguez, uruguayo metedor Unión tiene que hacer uso de la opción por Pablo Míguez. Se dice que es accesible, el jugador quiere quedarse en el club y ha tenido un aceptable Clausura. Arrancó de “5” y cuando Kudelka recuperó a Vidal, lo puso de doble cinco. No llegó al gol, aunque estuvo cerca. Ayer aportó su capacidad de lucha, como se observa en esta maniobra con Pizarro. Foto: Matías Nápoli
La tremenda anemia de gol a pesar de que se crean situaciones.
Es cierto que Unión ha priorizado la matemática por sobre la estética en los últimos partidos, pero habiendo conseguido —y con creces— el objetivo de mantener en cero su arco, no se entiende por qué se marran situaciones propicias para hacer el negocio. Toda la eficacia defensiva se termina convirtiendo en ineficacia si sólo se mira la productividad en el arco ajeno.

Cerca de embocarla Matías Donnet tuvo una buena posibilidad en el segundo tiempo, cuando Velázquez metió un centro y él conectó en forma desviada. En la foto, maniobra entre tres jugadores de . Tuvo orden y despliegue, aunque no tanto fútbol. El y Barisone fueron los autores de los últimos goles de Unión, ante Newell’s y San Lorenzo, allá lejos y hace tiempo.

Fue local en el sur. La hinchada nunca falta Había tan poca gente de Lanús, que el compacto grupo de simpatizantes de Unión se hizo notar y escuchar. El de ayer, máxime con el frío que hizo, debe haber sido el encuentro de menor concurrencia en la cancha de Lanús en toda la temporada. Pese a lo incómodo del horario (día laborable y de tarde), la hinchada de Unión no faltó a la cita. Foto: Matías Nápoli
/// SÍNTESIS
Lanús 0
Unión 0
Cancha: Lanús.
Árbitro: Sergio Pezzotta.
Lanús: Marchesín; Araujo, Goltz, Braghieri y Maximiliano Velázquez; Fritzler y Pizarro; Romero, Valeri y Regueiro; Pavone. A.S.: Caranta. Estuvieron en el banco: Izquierdoz, Balbi, Ledesma, Pereyra y Benítez. D.T.: Gabriel Schurrer.
Unión: Bologna; Vera, Avendaño, Correa y Maidana; Donnet, Míguez, Vidal y Jorge Velázquez; Rosales y Barrales. A.S.: Limia. Estuvieron en el banco: Cárdenas, Pérez, Cavallaro y Magnín. D.T.: Frank Darío Kudelka.
Cambios: en el segundo tiempo, a los 35 min Jara (U) por Rosales; a los 38 min Videz (L) por Valeri; a los 40 min Alexis Fernández (U) por Míguez.
Amonestados: en Unión, Sebastián Vidal.