Martín Gill
Martín Gill
Un favorito de Cristina en Políticas Universitarias

Martín Gill, abogado peronista, reemplaza al radical Dibbern.
Foto: Archivo / Guillermo Di Salvatore
Laura Hojman
DyN
El rector de la Universidad Nacional de Villa María, Martín Gill, un abogado peronista de 38 años, presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y considerado entre los preferidos de la presidenta Cristina Fernández, conduce ahora la Secretaría de Políticas Universitarias en reemplazo del radical Alberto Dibbern.
Según el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, la ida de Dibbern, a quien agradecieron los servicios prestados durante seis años en las gestiones de Daniel Filmus y Juan Carlos Tedesco, no se trató de una renuncia, sino a “la profundización de las políticas universitarias” de la cartera.
El alejamiento del ex rector de la Universidad Nacional de La Plata, veterinario y conductor de Políticas Universitarias de la Nación, se suma también a la ida a fin de 2011 del jefe de Gabinete de la secretaría, Daniel López, y a la llegada de Laura Alonso, militante de agrupación kirchnerista La Cámpora, en la subsecretaría de Gestión y Coordinación.
Las lecturas y opiniones están repartidas respecto de si se acerca un nuevo escenario para la comunidad universitaria, que aglutina a los rectores de las 50 casas de altos estudios públicas del país, los principales sindicatos de profesores Fedun, Conadu Histórica y Conadu, los No Docentes y el movimiento estudiantil.
Lo que nadie niega es que en el contexto de las nuevas figuras de la secretaría, el Estado tendrá un papel “más activo” con respecto a las universidades y los docentes, más allá de la autonomía reinante en las casas de altos estudios nacionales, lo que podrá significar la regulación de algunas situaciones anómalas como la existencia de contratos y trabajo ad honorem.
Para algunos sindicatos docentes el cambio “era necesario” y “profundizará la política universitaria y del Estado hacia las condiciones laborales de los profesores”, dado que resaltaron la actuación de Gill en las últimas negociaciones paritarias del sector junto a la cartera educativa. Para otros, se observa un “panorama complicado”, con una posible renuncia masiva de valiosos colaboradores del Gabinete de la SPU, entre ellos de Adriana Brotto, considerada el “talón de Aquiles” de la secretaría y el posible “avance de militantes de La Cámpora en el ministerio”.