/// EL INVITADO

Bajos Submeridionales: aprovechemos las lluvias

Ing. Elvio Omar Cano

[email protected]

 

Los pronósticos climatológicos a largo plazo -para el resto del año- están anunciando un efecto Niña Neutro, esto significa valores de lluvias muy próximos a promedios para la época, o sea lluvias normales. Aún más, diversos modelos matemáticos de pronósticos elaborados por reconocidos centros de estudios climatológicos están abriendo la posibilidad que -desde comienzos del año próximo- comencemos a transitar en adelante, un efecto Niño en la región; es decir, que las lluvias sean superiores a las normales, de inundación.

Venimos de un período de una fuerte sequía, del que estamos saliendo paulatinamente. De a poco se fueron dando las lluvias que durante estos últimos años no se producían. Lógicamente, ante el marcado déficit que arrastramos, estos valores normales de lluvias quedan chicos todavía; no alcanzan, aún cuando sean normales. La cuestión es que las lluvias que se producen no son homogéneas ni generalizadas en los Bajos Submeridionales. Hay zonas donde ocurren con mayores volúmenes que en otras, por lo que el déficit hídrico está latente.

Por tanto, pese a lo que digan, en realidad estamos esperando las lluvias porque necesitamos recuperar las reservas hídricas, llenar las represas, que las napas se recuperen. Tenemos las esperanzas puestas en las lluvias.

Lo que debemos evitar, es perder el verdadero objetivo.

Que cuando se produzcan inundaciones nuevamente, no estemos reclamando nuevos canales para sacar el agua, limpiezas y profundizaciones de los existentes, cuneteos, zanjas, etc., y nos olvidemos de los momentos vividos estos últimos años.

El agua se debe aprovechar cuando se tiene. Esto es en la época de las lluvias.

Para tenerla en la época seca del año hay que aprovecharla cuando llega en la época húmeda. Así se puede llegar con reservas adecuadas a los años y períodos sin lluvias. Es tiempo de planificar seriamente y trabajar en ese sentido. Que la coyuntura y la emergencia dejen de ser los únicos motorizadores de nuestro accionar, porque en los recursos hídricos han demostrado largamente que en realidad no solucionan nada.

Debemos ser capaces de comprender y saber aprovechar las posibilidades que nos brinda la propia naturaleza, una de cuyas manifestaciones son, nada más ni nada menos, que las lluvias.