Los muertos de la guerra

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Cruces blancas, un rosario en cada una y un ramo de flores artificiales para recordar a los argentinos que perdieron su vida en Malvinas.

 

Las 237 cruces blancas que, en el medio de la nada, homenajean a los soldados argentinos caídos en la guerra, conmueven a quien visita el cementerio de Darwin. en esta tercera entrega de la crónica de viaje de dos santafesinos, un recorrido por el cementerio militar inglés y el sitio donde yacen ingleses civiles.

TEXTOS Y FOTOS. JUAN MANUEL VÍTTORI Y MANUEL P. VÍTTORI.

CEMENTERIO MILITAR ARGENTINO EN DARWIN

Ubicado en un lugar elegido por la Administración de las Islas de manera que no pueda ser visto desde ninguna comunidad de la isla y, por eso, alejado de la capital de Puerto Argentino (Standley), hay que viajar algo más de una hora para llegar al cementerio, emplazado en las cercanías de Puerto Darwin (Darwin), en la isla Soledad. Sin duda es el lugar de mayor impacto emocional para todos los argentinos que visitan las Islas.

En 1982, en ese lugar primero fueron enterrados los 47 soldados argentinos que murieron en la cercana Batalla de Pradera del Ganso (Goose Green) y al finalizar el conflicto los ingleses sepultaron allí a los cadáveres que quedaron en su poder de otras batallas. Todos fueron enterrados individualmente con todos los honores militares y una misa protestante.

Existen dos tumbas múltiples: una de los civiles Rodolfo Manuel de la Colina, Marcelo Pedro Lotufo, Francisco Tomás Luna y Guido Antonio Marizza y el mayor Juan José Falconier, integrante del Grupo 1 Fotográfico perteneciente a la II Brigada Aérea con base en la ciudad de Paraná; los 5 ocupantes del Learjet del Escuadrón “Fenix” que, haciendo un vuelo de reconocimiento, fue abatido una semana antes de que finalice la guerra; y otra de los soldados Héctor Walter Aguirre, Mario Ramón Luna, Julio Ricardo Sánchez y Luis Guillermo Sevilla, que fueron muertos en un pozo de zorro al ser alcanzados por un misil antitanque Milan que los ingleses usaron muchas veces contra posiciones terrestres argentinas.

Actualmente, en el cementerio se encuentran sepultados sólo 237 combatientes de los 649 que perdieron la vida durante los 74 días que duró la guerra. En el medio de la nada impactan las 237 cruces blancas, cada una con un rosario y un ramito de flores artificiales que desafían el viento (en algunas hay cartas de familiares protegidas en bolsitas de plástico) y con una lápida de granito negro, asentada en una pedana de piedra partida blanca, con el nombre de los soldados muertos de los que todavía faltan identificar 123. En esos lugares reza una leyenda que dice “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.

Finalizada la guerra, los británicos insistieron mucho para repatriar los restos de los soldados al continente, moción que fue rechazada por los propios familiares y ex combatientes al considerar que sus muertos están sepultados en Territorio Nacional.

El 14 de junio de 1999 los gobiernos argentino y británico acordaron que el Cementerio Argentino sea permanente y se autorice la construcción de un monumento en homenaje a los caídos. El proyecto de los arquitectos Mónica Cordero de Berraz y Carlos D’Aprile fue el gestionado y elegido por la Comisión de Familiares de los Caídos en Malvinas y los veteranos de guerra y, luego de varias modificaciones, también fue aprobado por la administración de las Islas. El mismo está realizado con piezas premoldeadas, construidas en Argentina y después trasladadas a las Islas el 21 de febrero de 2004, en un barco de bandera de Antigua y Barbuda. Fue montado por una empresa de las Islas y terminado el 8 de abril de 2004. El costo total cercano al millón de dólares fue financiado casi totalmente por el empresario Eduardo Eurnekián.

Actualmente, el Cementerio está cuidado únicamente por Sebastián Socodo, un argentino de 32 años radicado hace 11 en las Islas, casado con una kelper con la cual tuvieron dos hijos. Sacodo hace lo que puede para mantener todo en orden y por eso recibe un sueldo por parte de la Comisión de Familiares de los caídos. También hace visitas guiadas al cementerio, especialmente para grupos de veteranos argentinos.

CEMENTERIO MILITAR INGLÉS DE SAN CARLOS

Denominado Blue Beach, está situado en San Carlos, cerca de donde la brigada de comandos tenía su base inicial después del desembarco del 21 de mayo de 1982. Enmarcado por un cerco oval de piedras de un metro de alto, similar a un corral de ovejas y presidido por una gran bandera inglesa, se accede por una tranquera de madera que da al estrecho. Actualmente, el Cementerio Militar y Memorial de San Carlos sólo aloja los restos de 14 de las 260 bajas británicas que murieron durante la Guerra de Malvinas en 1982 (255 militares y 5 civiles).

Durante la guerra de 1982 todos los militares británicos que murieron inicialmente fueron enterrados cerca del lugar de los combates. Después de la guerra, muchas familias solicitaron la repatriación de los cuerpos de sus hijos caídos en combate. El 16 de noviembre 1982, 64 de los muertos volvieron a Gran Bretaña a bordo del buque de desembarco Sir Bedivere.

Pero las familias de 16 de los muertos mantuvieron la tradición y prefirieron que los restos de sus hijos permanezcan en las islas: 14 están enterrados en Blue Beach y los dos restantes en Pradera del Ganso (Goose Green) y en Puerto Yapeyú (Port Howard).

Por solicitud del Ministerio de Defensa, la Commonwealth War Graves Commission (Comisión de Tumbas de Guerra del Commonwealth) tuvo a su cargo el diseño y la construcción del cementerio y memorial. El proyecto fue aprobado por el Ministerio de Defensa, el 12 de noviembre de 1982 con un costo total de £ 50.000. El trabajo se realizó con la asistencia del Escuadrón de Ingenieros Reales y de la Brigada de Gurkhas y fue inaugurado el 10 de abril de 1983. Las 14 lápidas son de piedra caliza y los 7 paneles del memorial de pizarra de Cumbria grabados con los nombres de los caídos y los emblemas de todas las fuerzas intervinientes en el conflicto.

El sitio se divide en 2 secciones, cada una con 7 tumbas. La sección de la derecha se conoce como el cementerio del aire que contiene los restos de 4 comandos paracaidistas, incluido los del teniente coronel Herbert Jones (héroe de guerra británico muerto el 28 de mayo de 1982 a los 42 años en la batalla de Pradera del Ganso -Goose Green- cuando, en el primer enfrentamiento con tropas argentinas y después del desembarco de San Carlos, comandaba el 2º Batallón del Regimiento de Paracaidistas, acción por la que recibió la “Cruz Victoria” post mortem), 2 Signallers Reales comandos de asalto de la 16 Brigada Aérea y el sargento Griffin del 656 Escuadrón de Fuerzas Aéreas. Justo enfrente están otras 7 lápidas con los restos de 6 de los Royal Marines y el capitán Bell del Cuerpo Aéreo del Ejército.

Muy cerca del cementerio se encuentra el Museo de San Carlos, con fotografías y reliquias del conflicto.

CEMENTERIO CIVIL DE PUERTO ARGENTINO

El Cementerio Snake Hill está rodeado por un murete bajo de piedra y presidido por la “Gran Cruz del Sacrificio” que conmemora a los isleños que perdieron la vida en las dos Guerras Mundiales.

Una vez que se accede al mismo por una doble tranquera de madera es interesante recorrerlo observando las tumbas con lápidas de mármol que, distribuidas en la ladera de una colina, todas mirando a la Bahía de Puerto Argentino (Standley Bay), en sus inscripciones relatan parte de la historia de las Islas.

Detrás del cementerio está el Memorial Wood (Plantación conmemorativa) donde se ha plantado un árbol por cada uno de los militares ingleses caídos en la guerra de 1982 con un cartel en la base con el nombre de cada uno. También se recuerda, en una zona adyacente, a los solados fallecidos en las Islas en los años posteriores al conflicto.

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Fitz Roy, uno de los campos de batalla de Malvinas.

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El Cementerio Militar y Memorial de San Carlos aloja los restos de 14 de las 260 bajas británicas que se produjeron durante la Guerra.

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Alejado de la capital de las Islas, se encuentra el Cementerio de Darwin.

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Aún quedan sin identificar a 123 soldados argentinos.

LOS CAMPOS DE BATALLA

El 21 de mayo de 1982, después de una mínima resistencia del Equipo de Combate “Güenes” de la Compañía C del Regimiento de Infantería a las órdenes del Tte. 1º Carlos Esteban, se produjo el desembarco de las tropas británicas en la zona de San Carlos.

Ese lugar fue elegido por sus aguas poco profundas y sus playas suaves que lo hicieron apto para concretar la operación. Actualmente, recuerda esos días el Cementerio Militar Británico de Playa Azul (Blue Beach) asentado a orillas de lo que los ingleses llamaron el Callejón de las Bombas (Bomb Alley), un brazo de mar paralelo al Estrecho de San Carlos donde una parte importante de la Fuerza de Tareas fue atacada por la Fuerza Aérea Argentina, dejando 4 barcos de guerra ingleses hundidos y otros 10 seriamente dañados.

También se pueden ver fotos, armas y recuerdos de esa época y otros artículos de interés histórico en el museo Ajax Bay ubicado en las cercanías, y lugar donde funcionó un hospital de campaña durante el conflicto.

Después de los daños sufridos por los ingleses en el Callejón de la Bombas se les hizo imperioso lograr un primer éxito militar. Por ese motivo, y aunque las posiciones argentinas en Prado del Ganso (Goose Green) y Darwin no tenían importancia estratégica, se decidió atacarlas. Entre el 27 y 30 de mayo de 1982 se produjo la primera batalla terrestre entre las tropas argentinas y el Batallón 2 del Regimiento de Paracaidistas ingleses (2 Para o Parachutes) en la zona de Pradera del Ganso (Goose Green), un establecimiento de campo dedicado a la cría de ovejas, con el galpón de esquila más grande de las Islas que fue utilizado por lo ingleses para alojar prisioneros argentinos. Hoy en día, todavía se pueden ver en sus paredes de madera y techos de chapa las grandes leyendas POW (Prisoner Of War, Prisioneros de Guerra) para evitar que ese lugar fuese bombardeado por fuerzas argentinas.

Simultáneamente otra fracción del 2 Batallón del Regimiento de Paracaidistas ingleses atacó la posición argentina desplegada en el istmo de Darwin. A diferencia de Pradera del Ganso, los ingleses encontraron una fuerte oposición y en un primer momento se vieron dominados, y debieron pedir refuerzos y asistencia aérea y de artillería logrando, finalmente, tomar la posición. En esas acciones murió el Teniente Coronel Herbert “H” Jones que avanzaba al frente arengando a sus tropas, y por esa acción fue condecorado post mortem con la Cruz de la Victoria. Está enterrado en el Cementerio Militar Inglés en Malvinas.

El 8 de junio de 1982 los ingleses intentaron un desembarco en Bahía Agradable (Fitzroy) y fueron sorprendidos por un fulminante ataque argentino con aviones Dagger y Skyhawk que dejaron fuera de combate a los barcos de desembarco Sir Galahad y Sir Tristan y a la fragata Plymouth, con un saldo de 51 efectivos ingleses muertos y 57 seriamente quemados. Actualmente en el lugar se encuentran tres monumentos que conmemoran a los Guardias Galeses (Welsh Guards), muertos ese día.

Para el 11 de junio de 1982 los ingleses ya habían sobrepasado las posiciones argentinas de Darwin y Prado del Ganso y avanzaban sobre las posiciones argentinas ubicadas en los montes: Kent, Tumblendown y Harriet (Enriqueta), Longdon y Dos Hermanas (Two Sisters). El día anterior Menéndez había dado la orden de cese del fuego y rendición, pero los que comandaban las fuerzas de estos tres últimos: el BIN 5 (Batallón de Infantería de Marina 5), la Compañía de Ingenieros Anfibios y los Regimientos 3 y 7 del Ejército Argentino se negaron a obedecer y desde las 20.30, con 300 hombres, enfrentaron a los ingleses en desproporción numérica de 1 a 6 (1 defensor cada 6 atacantes). A las 6.45 del 12 de junio, las últimas tres posiciones habían caído, y Puerto Argentino se rendía dos días después...

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Pradera de Ganso (Goose Green), uno de los campos de batalla de Malvinas.