llegan cartas

Elefante blanco

Gastón Vigo.

DNI: 33.945.010. Rosario.

Señores directores: Terminó la película. El estómago cerrado, las pulsaciones disminuyen, alcanzo a controlar mis emociones, solo unos ojos vidriosos delatan la tristeza de mi alma. No quiero mantenerme en silencio, mientras camino no puedo dejar de pensar que lo que intentó reflejar el director sigue sucediendo. De día y de noche, solamente los protagonistas cambian. No serán actores, serán personas como vos y como yo, quienes estén condenados a un trágico final. La muerte no tardará en llegar. Familias enteras quedaran destrozadas, la droga les quitará todo. Finalmente, sus vidas. El llanto de cada madre jamás será escuchado. Señores ¿Cuántos más tienen que morir para que ustedes reaccionen? Seguirán los narcotraficantes en las villas, para que los miles de hoy sean los millones del mañana. Imposible no planteármelo: podría ser yo uno de ellos. El lugar donde uno nace marca una dramática diferencia. Por eso es que no entiendo a los gobernantes y a todos aquellos que tienen el poder para transformar la vida de tantos ¿Cómo no querer que se hagan realidad los derechos de aquéllos que no tienen voz, pero sí humanidad? Quien muere por la droga muere asesinado.