Jurado popular de Río Cuarto
Jurado popular de Río Cuarto
Sentencia por doble homicidio
de una pareja de santafesinos
Alejandro Saavedra fue condenado a perpetua mientras que su hermano Luis resultó absuelto. Ambos llegaron a juicio acusados de matar al productor agropecuario Luis Caón y Marisa Tula.
De la Redacción de El Litoral
El tribunal oral de Río Cuarto, Córdoba, y un jurado popular integrado por diez miembros, condenaron ayer en reñida votación al peón rural Alejandro Saavedra, acusado de matar a tiros de escopeta a Luis Caón y Marisa Tula, informó el diario Puntal de esa ciudad.
La pareja de santafesinos había viajado el 4 de octubre de 2010 hasta el campo de Caón, ubicado en Huanchilla, Córdoba, en zona de La Carlota, y al llegar fueron recibidos por Saavedra, que al parecer, no habría tardado en ultimarlos.
Junto con el peón de 37 años llegó a juicio su hermano mayor Luis Saavedra, de 49, quien recuperó la libertad ayer, dado que fue considerado inocente.
Los jueces Oscar Testa, Emilio Andruet y Carlos González Castellanos y el jurado popular integrado por 10 miembros (8 de ellos con derecho a voto), entró en deliberación este viernes, una vez presentados los alegatos de las partes.
Alegatos
Para el fiscal de Cámara Jorge Medina los dos acusados planificaron al pie de la letra el doble asesinato; y el abogado querellante, doctor Quijada, se plegó a las palabras del fiscal.
Por su parte, la defensa compuesta por los abogados Rolbi Valvidiveso y Pablo Romero, reconocieron la culpabilidad del menor de los Saavedra, para quien pidieron condena por “homicidio simple”, pero se mantuvieron firmes en cuanto a la falta de pruebas que sitúen al hermano mayor en el lugar al momento de ocurrido el crimen.
Finalmente quienes estaban presentes en el edificio de la Cámara Segunda del Crimen de Río Cuarto escucharon el veredicto, que fue 6 a 5 tanto en la condena como en la absolución y la votación necesitó del presidente del tribunal Dr. Oscar Testa, para definir la sentencia.
A perpetua
Alejandro Saavedra fue condenado a prisión perpetua bajo la figura agravada de homicidio criminis causae, es decir, que mató para ocultar su intención de obtener ganancias personales con la venta de la soja de Caón.
Según reconoció en su confesión durante el juicio, Caón le había recriminado el robo de la oleaginosa y por eso los atacó a tiros a él y su mujer.
El crimen se consumó entre la noche del 4 y la madrugada del 5 de octubre de 2010 y los cuerpos fueron hallados nueve días después, atados en una roca y sumergidos en un canal de agua en Laboulaye, a varios kilómetros del campo Víctor Hugo, propiedad de Caón.
Del sur provincial
Luis Justo Antonio Caón, de 69 años y María Luisa Tula, de 53, habían partido el 4 de octubre de 2010 desde la localidad de Armstrong, en el sur de la provincia de Santa Fe, con destino a un campo de unas 200 hectáreas destinado al cultivo de soja que poseían en Huanchilla, cerca de la ciudad cordobesa de La Carlota, en el sur provincial.
Viajaban en una camioneta pick up Ford F100, roja, modelo 2008, patente GCP 168, que más tarde fue hallada abandonada en la terminal de Villa María, Córdoba.
La falta de contacto de Tula preocupó a sus tres hijas, que sin perder tiempo hicieron la denuncia que dio lugar a la búsqueda, tanto en Santa Fe como en Córdoba.
Nueve días más tarde los cuerpos aparecieron bajo un bloque de cemento en una zona de campos, a la orilla de la laguna La Chanchera, entre Laboulaye y La Carlota.
Tula vivía en Amstrong y estaba relacionada con Caón, quien residía en San José de la Esquina, desde hacía unos ocho años.
“Como a patos”
“La pareja no pasó la noche en el campo, ni siquiera alcanzó a entrar en la casa, los ejecutaron apenas se bajaron de la camioneta. En otras palabras, los cazaron como a patos”, graficó el fiscal de Cámara Jorge Medina.