El de mañana, ¿será el último partido del Chino Garcé?...
“No puedo cambiar varias cabezas, así que me voy”
El defensor sabalero, que tiene contrato hasta junio de 2013 y por el que Colón adquirió la totalidad de su pase, criticó a la dirigencia y también al manager. “Si Bati me pide que corra más, yo le contesto que venga a las 8 de la mañana”, señaló.
Muy pocos lo sabían, pero esta imagen del Chino Garcé mirando la pantalla el lunes, en la despedida del Bichi, fue la última en la cancha de Colón. Foto: Pablo Aguirre
De la Redacción de El Litoral
En una entrevista concedida al sitio de su club, www.corinthiansantafe.com, el defensor sabalero, Ariel Garcé, anunció que el partido del domingo ante Banfield será el último que disputará con la camiseta de Colón, pese a que tiene contrato vigente con la institución hasta junio de 2013 y el club adquirió en su momento el ciento por ciento de su pase.
“Es mi último partido, hace mucho tiempo que estoy acá y tomé la decisión. No lo quise decir antes porque era la despedida del Bichi. Esta noticia no iba a empañar en absoluto lo del Bichi, pero tampoco quise entorpecer su fiesta”, señaló el Chino Garcé.
“Algunos de mis compañeros sabían que era mi último partido, pero no pensaban que era de verdad. Hace algunos meses que lo vengo masticando y los más cercanos míos estaban enterados”, dijo el defensor sabalero.
Luego de aclarar que no lo hace porque tenga alguna oferta de otro club, señaló que “Me voy porque siento que debo irme, que hay un desgaste con la dirigencia importante, siempre por querer lograr objetivos, por exigir. No pude cambiar varias cabezas, cambiar la mentalidad es difícil y no me sentía cómodo ya”.
Ante la consulta sobre si al tema lo había conversado con Germán Lerche, dijo que “hace dos semanas me senté con el presidente, me dijo que hacía seis meses ya le había planteado lo mismo, que me entendía, que no estaba tan de acuerdo en algunas cosas y en otras sí. Me dijo que no iba a haber grandes cambios y esto último reafirmó mi ida”.
Sobre cuáles son las cosas que quería cambiar, dijo que “quiero que el campeonato no sea un anhelo, sino la prioridad. Planteé mis formas. Las patas de la mesa están, pero no tan firmes, no hay convencimiento de la comisión de salir campeón. No tuve aceptación. No digo que de la manera en que yo lo planteo saldremos campeones, pero no hicimos las cosas bien desde mi entender”, afirmó el zaguero sabalero, quien evidentemente no coincide con lo expresado en forma opuesta hace unos días por Leandro González, quien dijo que “cuando llegué a Santa Fe se prometió que íbamos a salir campeones y eso generó un clima muy tenso con la gente”.
“Me voy bien porque entregué todo, viví cosas lindas y dí todo lo que tenía para dar. Lo que más me molesta es que el club creció en muchas cosas, pero no he podido cambiar esta mentalidad o esta forma que tienen en el club de ver las cosas”, continuó diciendo Garcé, quien agregó que “tiene que haber convicción para salir campeón. ¿Qué se necesita? el mejor micro, la mejor comida, el mejor kinesiólogo, el mejor nutricionista, el mejor en todo. El técnico tiene que poner el mejor equipo, el presidente debe hacer lo mejor para el club, todos tenemos que aportar lo mejor que tenemos. Si tienen que jugar Garcé, Fuertes y Prediger, que jueguen; y si no andan bien, sacarlos. Cada uno tiene que dejar sus compromisos de lado. A mí no puede venir Bati mañana a pedirme que corra más o que entrene más, porque yo le voy a decir que entonces venga a las 8 de la mañana”.
Por último, se refirió al tan mentado tema de lo ocurrido con la imagen de la Virgen de Guadalupe: “Fue mal manejado. Las formas de transmitir las cosas son fundamentales y las manejamos mal, apresuradamente, hubo un desgaste con algunos dirigentes y también con algunos compañeros, produjo un quiebre. Está bueno que a los 32 años haya encontrado personas que muestren su alma y cómo son, y me lo sigan demostrando en situaciones como las que nos tocó vivir”.
Consultado el presidente del club, Germán Lerche no quiso hacer declaraciones y sólo se remitió a decir que el lunes será el día en que comenzará a hablar sobre estos temas, una vez que pase el partido de mañana en Banfield.
Pese a que Garcé señaló que no tiene ofrecimientos, se habló de un supuesto interés de Rosario Central y otro de River, clubes en los que el Chino anduvo bien. En ese caso, se tendría que negociar primero con Colón, que tiene los derechos sobre su pase hasta junio del año que viene.
El mejor torneo del mundo
Enrique Cruz (h)
Esa tendencia a veces destructiva que tenemos los argentinos nos lleva a despreciar lo nuestro. Todos se cansan de criticar al fútbol argentino, a sus dirigentes, a la organización de los torneos, a sus modalidades. Se ponen como ejemplo al fútbol español o al italiano. En España, al título lo pelean dos equipos (Barcelona y Real Madrid), mientras que el resto no pelea por nada; en Italia arrecian las denuncias por coimas y arreglos de partidos.
Ningún torneo en el mundo tiene punto de comparación con el nuestro en cuanto a su competitividad, su paridad y su emoción. Se llega a la última fecha con siete partidos que se juegan a la misma hora porque algo se define, pero ninguno de los otros equipos (Newell’s y Racing, por ejemplo) puede desentenderse de la importancia de sumar los tres puntos en juego porque le pueden servir para la temporada que viene.
Preocupan y mucho otras cosas en el fútbol argentino, pero que son ajenas al ámbito estrictamente deportivo. Preocupa la inseguridad, los malos manejos dirigenciales de algunos clubes, la violencia, el protagonismo lamentable de los barras. El fútbol argentino no es, en ese aspecto, una panacea. Pero su competitividad supera largamente a la de cualquier liga del mundo y es algo que no siempre se valora en este país.
Se critica desde diversos ámbitos la falta de garantías deportivas, pero nadie repara en que sucedieron cosas que nadie podía imaginarse, como que River se vaya al descenso y que Arsenal y Tigre lleguen a la última fecha con chances de ser campeones, justo el mismo día en que San Lorenzo se juega la permanencia. Y así como el año pasado le tocó a River y este año puede ser San Lorenzo, el que viene será una dura exigencia para Independiente y también para Racing, lo cual refleja el momento crítico que atraviesan las instituciones grandes de nuestro país, excepción hecha de Boca Juniors.
Se buscará el año que viene quitarle “dramatismo” y “presión” con un torneo que terminará siendo largo, a pesar de que se dividirá en dos partes aunque sin título de campeón para cada una como lo es hoy. Será un experimento y habrá que saber si mejorará el notable interés que despiertan los torneos cortos. Y también continuarán los promedios, sistema que ha recibido más críticas que adhesiones porque se los cataloga de haber sido creados para favorecer a los grandes. Sin embargo, con los promedios se fueron al descenso River, Huracán, Rosario Central y Gimnasia y Esgrima La Plata, y son los mismos promedios que en este momento le permiten a Tigre continuar en Primera —hubiese descendido en otra temporada— y contar con una gran chance de sumar lo necesario para sostenerse en la máxima categoría.
Mejorar el nivel de juego puede ser un objetivo en sí mismo, aunque esto depende de muchísimos elementos, como por ejemplo la necesidad que existe de desprenderse de los mejores jugadores para conseguir recursos y lo difícil que se hace el sostenimiento de planteles por un tiempo medianamente prudente para lograr entendimiento y funcionamiento.
Pero éste es el desafío actual y se podrá conseguir en la medida en que haya proyectos deportivos serios y sustentables en el tiempo. Pero mientras tanto no se debe buscar, en los sistemas de torneos, las explicaciones que en la cancha no se consiguen. El torneo argentino es el más lindo y apasionante del mundo. Se lo discuto a cualquiera.