Provincias unitarias argentinas
Juan José Sagardía.
DNI. 6.554.695. Ciudad.
Señores directores: Desde que somos Nación, las provincias lucharon por una Nación integrada y tuvieron uniones transitorias. Según dice la historia, hubo una guerra entre Federales y Unitarios y la realidad fue entre las provincias contra la provincia de Buenos Aires y el puerto (hoy es la provincia Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la capital federal) y supuestamente ganaron las Provincias Federales, luego se aprueba la constitución Nacional que se le imprime el sesgo Unitario en el año 1853, reformada en el año 1860, 1957 y 1994 y quedó ratificado el Gobierno Nacional Unitario con Provincias Unitarias o sea nuestro país es una Organización Democrática Unitaria.
Las provincias tienen una organización propia e independiente, pero constitucionalmente ninguna conexión entre sí, ni con el Gobierno Federal, lo que nos da una Nación totalmente disociada e individualista.
La realidad es un Estado constituido por un gobierno central y veinticuatro provincias independientes que en nada los hace un Estado integrado. Este Estado Unitario con ninguna intención de los gobernantes de ser Federal, entiendo que seriamente deberían estar pensando en una “Unión de Estados Provinciales de Argentina”, donde las provincias se alternan en la administración de común acuerdo para una organización con intereses comunes. El funcionamiento del estado Argentino, consta de un Estado Nacional, establecido por la Constitución Nacional, que unifica totalmente los ingresos generales de todo el país y que distribuye de acuerdo a criterios del momento y no a disposiciones formales. Oportunamente se resolvió que los gastos en salud, educación, seguridad y asistencia social estuvieran a cargo de los Estados Provinciales. Qué importante sería que se reúnen los veinticuatro gobernadores en un lugar, que puede ser Santa Fe y discurran en distintos tópicos, poniendo el acento en los impuestos que se le infringen a la población, que en casos se triplican porque los municipios que también son unitarios cobran sus impuestos al igual que lo hacen las provincias y la Nación.
Se está dilapidando la democracia, solamente porque los señores gobernadores, le dan prioridad a su pertenencia política y a su dependencia del Poder Ejecutivo Nacional y no a la gran posibilidad que es el diálogo. Cuando los invitan a visitar otros gobernadores de otros países, salen presurosos y no son capaces de hacer lo mismo en nuestra Patria. Salgan del espacio del ombligo que cada uno cree que la Patria pasa por él y la Patria se hace entre todos. A nuestra Patria todavía hay que construirla, consolidarla, no solamente festejando los cumpleaños se hace Patria. Señores gobernadores, tomen coraje reúnanse para definir la gobernabilidad, poner en caja al PEN y conformen la “Unión de Estados Provinciales de Argentina”, para empezar a hablar de Patria.
Un gobernador es elegido por los votos del pueblo, un Ministro de la Nación es nombrado por el presidente, sin embargo tiene más jerarquía y mando que un gobernador. Los señores gobernadores conforman la Patria, el Presidente los representa, por lo cuál deberían determinar los límites de la representación.
¿A nadie le importa?
Alejandro Reiner
DNI: 93495091
Señores directores: ¿Llegamos al límite de lo que es tranquilidad y paz? ¿Qué ha pasado? ¿Todo ha sido desbordado? ¿Nadie está libre de ser asaltado y con suerte no ser asesinado?
Ya no se es víctima por poseer una linda casa o tener un auto 0 Km, el fín es robar y matar para obtener dinero. En ningún catálogo figura cuanto valés muerto, a nadie le importa el drama que desencadena la víctima inocente.
¿A nadie le importa si a un modesto y voluntarioso ciudadano trabajador lo asaltan una o más veces? ¿A nadie le importa si durante un violento asalto es uno molido a golpes? ¿A nadie le importa si durante un asalto una mujer es violada? ¿A nadie le importa si después de ser golpeado o ella violada debe ir a su comercio o a su empleo con todo el terror dentro de sí y el miedo de pensar si el próximo cliente no es un ladrón?
Los pobres no son ladrones, los villeros no son asesinos; soy un convencido de ello, ladrones, asesinos, son una lacra que tenemos enquistada hace muchos años y no se ha eliminado, menos las de guantes blancos.
La desigualdad, la falta de oportunidades, las exigencias de las solicitudes de empleos serían una de las causales de las desesperanzas que golpearía a esos individuos, el análisis lo dejo para un sociólogo. Pero esta estampida de la violencia con una virulencia que aterra a todos ha pasado una barrera que supera a lo que llamamos civilizado. Los gobernantes, las fuerzas vivas y los ministerios del área deben ya sentarse y tomar drásticas y enérgicas medidas para poner freno a esta demencial escalada de violencia que se ha tornado en un caos. Remarco que no deben ser medidas paliativas, deben tomar el toro por las astas y frenar la delincuencia de una vez por todas.
La justicia deberá en forma urgente y extraordinaria dictar leyes que atemorizen a aquellos que piensen delinquir, la reforma también debe caer sobre los menores, que no sólo roban sino que matan y no tienen castigo.
Es preferible leyes duras y no este desborde de robos y muerte que atemoriza a los que salen a trabajar. ¿Puede un ser humano ser tan terrible cuando esa misma persona podría haber sido agradable y gentil? ¿Qué los ha convertido en bestias? Ruego para que las personas honestas tengan paz, tranquilidad, serenidad y armonía para seguir adelante.
¡Indignémonos y digamos basta!




