El Lamborghini Aventador número 1.000

Sólo 15 meses después de su inicio de producción, en Lamborghini celebran el primer millar de unidades vendidas de su último superdeportivo. Esta simbólica unidad viajará hasta Alemania para compartir garaje con un Lamborghini Diablo.

Es un día de celebración en Sant’ Agata Bolognese, ya que la planta de fabricación del último superdeportivo de Lamborghini brinda por la finalización del chasis número 1.000, el Aventador, que eroga 700 caballos y una punta de 350 km/h.

Stephan Winkelwann, presidente de Lamborghini, le hace entrega de las llaves a su afortunado propietario, Hans Scheidecker, quien es un apasionado desde siempre de la marca italiana, como nos indica el Diablo que ya tiene el garaje y que formará la perfecta pareja junto al Aventador del que desde ahora es propietario.

No hay duda que el último supercoche de Lamborghini está siendo todo un éxito. Su predecesor, el Murciélago, necesitó dos años y cinco meses para alcanzar las 1.000 unidades, cuando el Aventador lo ha logrado en un período de sólo 15 meses. De hecho a partir del tercer trimestre de 2011, y ante la elevada demanda, la fábrica italiana pasó de producir tres unidades diarias a cuatro y media.

El Lamborghini Aventador número 1.000