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Abogado indagado por estafa
De la Redacción de El Litoral
El juez de Instrucción Segunda, Nicolás Falkenberg, indagó hoy por el presunto delito de estafa al abogado Jorge F. Maldonado. El profesional de 36 años, que llegó a tribunales acompañado por su defensor Leandro Corti, dio una versión de los hechos que se investigan y se mostró conmocionado hasta las lágrimas por la situación que afronta.
Maldonado está acusado de haber despojado de $ 240.000 a un matrimonio al que les habría ofrecido U$S 50.000 a cambio. La operación, que se consumó el 6 de julio en su casa paterna del barrio Sur, derivó en una denuncia judicial a la que la parte damnificada sumaría nuevas pruebas en su contra.
De pantalón de jean y pullover azul, Maldonado bajó al subsuelo de los tribunales para presentarse ante el juez, antes de que éste diera la orden de captura solicita ayer por la Fiscal Nº 5, Elena Perticará.
Fuentes tribunalicias confirmaron que ingresaron al despacho del juez Falkenberg minutos antes de las once de la mañana y que la audiencia se prolongó hasta casi el mediodía.
Tras acreditar su identidad, Maldonado contó que sufre una patología asociada a la compulsión por los juegos de azar y que dicho proceso se fue acrecentando desde el 2009 a esta parte.
Contó cómo fue que de a poco se fue convirtiendo en un adicto al juego y recordó una vez en la que ganó $ 10.000 y pensó que iba a seguir ganando. Así fue como empezó a perder y eso lo llevó a pedir préstamos de dinero a conocidos.
La indagatoria tuvo su cuota de dramatismo cuando entre lágrimas, Maldonado reconoció que pidió muchas veces plata y que le quedó debiendo a mucha gente que todavía le reclama. Además, dijo que había empezado un tratamiento para abandonar el juego, pero que cuando se quedó sin trabajo no lo pudo seguir costeando.
Cabe recordar que Maldonado fue cesanteado de la Caja de Jubilaciones de la provincia el año pasado tras resultar procesado por la Justicia de Instrucción en una causa por “defraudación especial en grado de tentativa”, que está para su elevación a juicio.
Si bien en los hechos reconoció lo que hizo con el matrimonio que le dio los $ 240.000, en su defensa asegura que firmó un pagaré y que puso como garantía la propiedad familiar, en caso de que no recuperara la plata.
Tras la indagatoria, el imputado se retiró de los tribunales junto con su abogado que ofreció una fianza profesional.