Mientras llegan las lluvias que promete El Niño
Mientras llegan las lluvias que promete El Niño
Soja importada y más retenciones tras la sequía climática y fiscal

Biodiésel al camión. Las plantas santafesinas padecían la falta de granos para producir, por la sequía que el gobierno nacional no quería revs, el “socio estatal” aumenta su cuota.
El país tiene que importar oleaginosas para que sus industrias no se queden sin trabajo. La Casa Rosada aumentó la presión fiscal a la exportación de biocombustibles, ante la perspectiva de lluvias locales, pronósticos de mejores cosechas y altos precios internacionales.
De la redacción de El Litoral
economia@ellitoral
DyN
La Argentina tendrá 55 millones de toneladas de soja en la próxima cosecha (15 millones más que este año) si se cumplen los pronósticos del departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda). Al poroto no se le agrega valor produciendo “milanesas de soja”, como alguna vez dijo la presidenta; la oleaginosa sirve para hacer pellets, harinas para alimento animal, aceite para consumo humano, glicerina para usos industriales (alimentos e industria de tocador entre otros usos). Y biodiésel.
El maíz a su vez tiene un pronóstico Usda de 28 millones de toneladas; hay 18,5 millones de toneladas disponibles para exportación, y también en este caso hay aplicaciones industriales múltiples como jarabes, almidones, aceites, harinas, de aplicación para alimento animal y humano y para otras industrias. Pero además, el grano proporciona el etanol, que se corta con las naftas que se cargas en los automóviles.
Una inusual conferencia ante la prensa reunió ayer a los ministros de Economía, Hernán Lorenzino, y de Industria, Débora Giorgi, además de los secretarios de Política Económica, Axel Kicillof, de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y de Energía, Daniel Cameron. También estuvo el subsecretario de Coordinación del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta.
Con este panorama, y con las necesidades de caja conocidas por el déficit financiero estimado en $ 55 mil millones sólo para el sector público nacional en este año, la Casa Rosada dispuso aumentar retenciones a la exportación de biocombustibles. Pero además, y a pesar de no haber reconocido la “sequía” que afectó al campo el año pasado, autorizó la importación de soja porque las grandes industrias -instaladas fundamentalmente en Santa Fe- no trabajaban por falta de insumos.
El mes pasado, la empresa Vicentín suspendió hasta enero la actividad de una de sus plantas, con capacidad de molienda de 4.000 toneladas diarias, ubicada en Ricardone -en el área de Rosario- debido a la falta de granos.
Los funcionarios nacionales reconocieron ayer que había una capacidad instalada ociosa en la industria del biocombustible, que en el 2011 fue de 800 mil toneladas. El año pasado se produjeron 2,4 millones de toneladas, con una capacidad instalada de 3,2 millones de toneladas, según argumentó Kicillof.
El gobierno cambia las reglas del juego
El gobierno regula el precio que las petroleras pagan a las industrias de biocombustibles que proveen lo necesario para mezclar al 7 % la nafta y el gasoil que se expende en los surtidores. A pesar de las resistencias de la industria automotriz, el gobierno quiere llevar el corte al 10 %, lo que le achicaría el déficit energético.
Kicillof reconoció respecto de las proveedoras de biocombustibles que en los últimos años “sostuvimos más alto el precio doméstico que el de la exportación”. Según explicó, en 2011 el precio interno fue de 1.128 dólares la tonelada, mientras que el de exportación de 1.060, por lo que puntualizó que, con estas medidas, “estamos interrumpiendo algunas políticas promocionales porque la industria está integrada”.
El diputado nacional Ricardo Buryaile advirtió que “una vez mas el gobierno genera incertidumbre a quienes invierten y creen en el país; primero alientan la inversión para la producción de biocombustibles y luego cambian las reglas de juego”.
La Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) detalló en su último reporte de la industria aceitera argentina que la capacidad de molienda en el país subió a 56,6 millones de toneladas este año, desde 52,4 millones del 2011. Específicamente en el sector de biocombustibles, las inversiones del sector llevaron las exportaciones de 168 mil toneladas en 2007 a casi 1,7 millón de toneladas el año pasado, según la Cámara Argentina que los reúne (Carbio).
¿Puede o no?
La presidenta no puede aumentar retenciones a la exportación de granos por decreto; de otra forma no hubiera mandado el proyecto de la 125 al Congreso ni hubiera pagado los costos del “no positivo” de Cobos. Sin embargo, ayer la Casa Rosada dispuso incrementar derechos de exportación (retenciones) al biocombustible, que pasarán del 14,2 al 24,2 %, porque “no se encuentra bajo la órbita de la Ley de Granos”, explicó Kicillof. El diputado nacional Ricardo Buryaile interpretó de todas maneras que la decisión es “inconstitucional” y “de nulidad absoluta”. Dijo que “desde agosto del año 2010 el Ejecutivo no está facultado para subir o bajar los aranceles”.
35% de capacidad ociosa tiene la industria aceitera del país
según Ciara (la Cámara que las reúne). El sector exportó por 16 mil millones de dólares el año pasado. De enero a mayo procesó 14,6 millones de toneladas sólo de soja; son 300 mil menos que en igual período el año pasado.
8 M/t de soja llegarían desde Paraguay y Bolivia
gracias al “régimen de importación temporaria de porotos de soja”. La Argentina produjo el año pasado 41 millones de toneladas. “Por cada cinco toneladas que se produzcan acá se permitirá el ingreso de uno”, explicó Kicillof, según cuentas oficiales.
Nunca hubo un estudio para modificar la alícuota de los derechos de exportación de los porotos de soja. No está en estudio una modificación”.
Axel Kicillof
Viceministro de Economía
Viento de cola
Barak Obama dijo que la mitad de la cosecha de maíz de EE.UU. está “en mala o muy mala situación” por la “mayor sequía” en los últimos 50 años. “Mucha gente ve cómo su modo de vida se seca ante sus propios ojos”, explicó el presidente. “Si no conseguimos alivio rápido, todos los estadounidenses empezarán a sentir los efectos, con mayores precios en los mercados”, agregó, lo que supone mejor perspectiva a la producción argentina. La Usda aportó esta semana U$S 30 millones a los afectados; la Casa Blanca busca una “ayuda” del Congreso de U$S 500 mil millones a 5 años.