Debate por la emisión de eurobonos

El futuro de Europa a referéndum

A.jpg

La posibilidad de un referéndum implicaría una enmienda constitucional por parte del Congreso Alemán, puesto que a diferencia de otros Estados europeos, en este país no se contempla dicha vía. Foto:Agencia EFE

Los socios de coalición de Angela Merkel, proponen que sean los mismos ciudadanos los que decidan el destino político de Europa y una eventual colectivización de la deuda de la zona euro.

 

de la redacción de El Litoral

[email protected]

Agencia EFE

Los socios de la canciller alemana, Angela Merkel, han planteado someter a referéndum el futuro político de Europa y una eventual colectivización de la deuda de la zona euro, por considerar que una creciente cesión de soberanía a las instituciones de la UE extralimita la Constitución alemana.

“Se debe dejar al ciudadano decidir, llegado el momento, acerca de la colectivización de la deuda en la zona euro”, apunta, en declaraciones que publica hoy el diario “Die Welt”, Horst Seehofer, líder de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la Unión Cristianodemócrata (CDU), de Merkel.

Para Seehofer, en caso de que se opte por la emisión de eurobonos o cualquier otra fórmula de responsabilidad compartida sobre la deuda, así como una nueva ampliación de la UE, debe someterse primero la cuestión a consulta ciudadana.

“Sólo con una mayor participación ciudadana quedaría legitimada esa vía”, apunta Seehofer, quien recuerda que tanto los eurobonos como un fondo de amortización implicaría “la ayuda financiera alemana” a otros socios de la UE.

En términos semejantes se pronunció el ministro de Asuntos Exteriores, el liberal Guido Westerwelle, así como el jefe del grupo parlamentario de esa formación gubernamental, Rainer Brüderle.

“Espero que algún día tengamos una auténtica Constitución europea y que se someta al correspondiente referéndum”, apunta Westerwelle, en declaraciones al dominical “Welt am Sonntag”, para insistir a continuación en su rechazo a la emisión de eurobonos.

El ministro de Asuntos Exteriores se suma así a las declaraciones que hizo ayer su correligionario Brüderle, que apuntaba a que “llegado el momento” será necesario someter a referéndum el futuro de Europa.

La posibilidad de esta medida implicaría una enmienda constitucional, puesto que a diferencia de otros estados europeos, en que se han sometido a consulta popular asuntos relativos a la UE, en Alemania no se contempla esa vía.

El propio ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, de la CDU, no descartó esta misma semana la posibilidad de un referéndum en caso de cederse más competencias a Bruselas.

Futuro incierto

Hasta ahora, el Ejecutivo ha rechazado frontalmente toda fórmula de eurobonos o la alternativa de un fondo de amortización, por encima de las presiones dentro de la zona euro en sentido contrario.

Una mayoría de los ciudadanos se opone a la colectivización de la deuda, por el temor a ver peligrar la solvencia crediticia alemana.

Según una encuesta difundida hoy por el semanario “Focus” un 52 % de los ciudadanos rechazan los eurobonos, incluso si la UE asume el control de los presupuestos nacionales, frente a un 31 % de partidarios.

El Partido Socialdemócrata (SPD), primera fuerza de la oposición, era contrario hasta ahora toda colectivización, aunque a principios de semana su presidente, Sigmar Gabriel, se pronunció a favor de articular una forma de “responsabilidad compartida” sobre la deuda.

La idea de una consulta ciudadana, ahora a debate en las filas de Merkel, partió asimismo de Gabriel, quien apuesta por un cambio radical de rumbo en la política alemana respecto a la UE.

Berlusconi: “Salir del euro sería un desastre”

El ex presidente del Consejo italiano, Silvio Berlusconi, aseguró que siempre ha considerado que si uno o varios países abandonan la moneda única la eurozona se desintegrará, y que en su partido están convencidos de que salir del euro sería “un desastre”.

Berlusconi, que en una entrevista publicada hoy en el diario francés “Libération”, indicó que todavía no ha decidido si se presentará a las elecciones generales de 2013, negó una frase que se le ha atribuido en la que quitaba importancia a una salida del euro.

“Nunca he utilizado esa expresión. Al contrario, siempre he afirmado que la salida del euro de uno o varios países supondría la desintegración de la zona euro”, señaló.

Reconoció que el posible abandono de la moneda única había sido utilizado por algunos miembros de su partido conservador, el Pueblo de la Libertad (PDL), pero sólo “de manera táctica, para cambiar la posición alemana”.

“Frente a la intransigencia sobre la disciplina presupuestaria y el rigor, que son objetivos importantes e insuficientes, si no se toman medidas para el crecimiento, terminará por plantearse inevitablemente el problema de una salida del euro, al menos para salvar la fuerza productiva de nuestro país”, admitió haber dicho.

El anterior jefe del Gobierno italiano lamentó que la “unión política” que habría sido necesaria junto a la moneda única no haya cuajado y criticó la oposición que tuvo en Francia y Alemania algunas de sus propuestas, como la creación de una fuerza militar común o el nombramiento del ex primer ministro británico, el laborista Tony Blair, como presidente del Consejo Europeo.

“Siempre he soñado con los ‘Estados Unidos de Europa’. Estoy personalmente a favor de la elección directa de un presidente de la UE y del reforzamiento de los poderes del Parlamento Europeo”, precisó.

Preguntado sobre si hubo una acción concertada de París y Berlín para apartarlo del poder, respondió que no lo sabe, pero que no cree que fuera así.

Berlusconi no fue claro sobre sus intenciones de volver a la primera línea política, pero señaló que su “partido, empezando por los diputados”, le piden “que vuelva para sacar partido” de su popularidad en la campaña electoral. “No he decidido todavía, pero lo seguro es que siempre he estado al servicio de mi país”, añadió.

Su salida de la jefatura del Ejecutivo la interpretó como un sacrificio por el bien del país: “Di un paso atrás por sentido de la responsabilidad. He sido el único presidente del Consejo de la historia que dimite cuando todavía tenía la mayoría en las dos cámaras y sin haber sufrido un voto de castigo”.

“Lo hice para que surgiera un Gobierno de técnicos con apoyo de la mayoría y de la oposición que pueda cambiar la estructura del Estado y hacer de Italia un país gobernable, como Francia”, sentenció.