Agradecimiento

María Gabriela Meneghini.

DNI. 14.937.087.

Señores directores: Normalmente se utilizan estos medios para hacer críticas variadas, críticas de todo tipo... sobre malos servicios, mala atención, abusos de confianza, etc. Hoy quiero destacar buenos servicios, buena atención, buen trato...

Hace ocho meses atrás, llegué a un instituto oncológico, como creo la mayoría, nueva en estas lides del cáncer, con dudas, temores pero también con confianza, aunque no conocía a ninguno de los que me atendían. Cuatro personas me recibieron, cuatro médicos, juntos, me trataron, me explicaron, me calmaron. No subestimaron ni sobreestimaron mi situación.

Me atendieron en los horarios establecidos, sin que ni un solo día deba esperar más de quince minutos. Es importante destacar, que si bien nadie va al médico porque le gusta, cuando se tiene este tipo de enfermedades, tabúes, por llamarlas de alguna manera, la espera puede ser bastante estresante. Mucha gente me atendió y lo hace todavía, y hay un denominador común en toda ella y es el buen trato, el trato personalizado, afectuoso. Un trato que desdramatiza pero que, a la vez, es profundamente considerado. Un trato que si bien es profesional, va mucho más allá... es un trato noble, digno. Así lo califico porque eso es lo que siento y créanme que para el que transita este camino, —bastante escabroso por cierto—, esos calificativos son como un bálsamo.

Los médicos que se afanan por destacar lo bueno de todo lo malo que uno tiene con su realidad... Ana y Carina —las enfermeras— que logran mágicamente hacer que la palabra quimio no suene tan mal... Betina, Gabriel, Diego e Iván que todos los días, meta rayo, te hacen sentir que ellos trabajan pensando que la persona que están irradiando puede ser su mamá, su hermana... Mariela que todo lo arregla, todo lo acomoda....