14 años de prisión
Condenaron al “Rey de la efedrina”

Mario Segovia (37), comerciante rosarino que lideraba la banda desde 2006.
Foto: Télam
La pena impuesta alcanza a Mario Segovia y su socio mexicano Martínez Espinoza. Ricardo Martínez, el papá del actor, fue sentenciado a 4 años.
Télam
El llamado “Rey de la efedrina”, Mario Segovia, y el empresario mexicano Juan Jesús Martínez Espinoza fueron condenados ayer a 14 años de prisión por formar parte de una banda que elaboraba metanfetaminas en una quinta de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz y contrabandeaba efedrina hacia México.
También fue sentenciado a cuatro años de prisión el comerciante Ricardo “Ricky” Martínez (53), padre del actor Mariano Martínez, quien recuperará la libertad en las próximas horas debido a que ya cumplió más de la mitad de la pena en prisión.
Otros cinco imputados recibieron penas de entre siete y cuatro años y dos de ellos fueron absueltos.
El fallo fue leído este viernes por la tarde por la presidenta del Tribunal Oral en lo Federal 4 de San Martín, María Lucía Cassain, en una sala de audiencias de la localidad bonaerense de San Andrés, al término de un debate oral que se había iniciado en octubre del año pasado.
Bajo estrictas medidas de seguridad, los imputados escucharon el veredicto y luego fueron trasladados a la cárcel, incluso aquellos que saldrán libres.
Al mexicano Martínez Espinoza (52), los jueces lo hallaron organizador del delito de “producción de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas en concurso real con contrabando agravado por la participación de tres o más personas y tratarse de sustancias que pudieron afectar la salud pública, dos hechos, en grado de tentativa”.
Laboratorio clandestino
Esa producción fue descubierta el 18 de julio de 2008, cuando en una quinta de Ingeniero Maschwitz propiedad del mexicano se halló un laboratorio clandestino, que fue considerado el más importante de América latina, donde se secuestraron 200 kilos de efedrina, la sustancia básica para la fabricación de metanfetaminas.
Al imputado se le aplicó una multa de 30.000 pesos y se lo inhabilitó para el ejercicio del comercio, desempeñarse como empleado aduanero, ejercer actividades de importación o exportación y ser funcionario público.
Por su parte, al ex comerciante rosarino Segovia (37) se lo condenó como “coautor de contrabando agravado por la intervención de tres o más personas y tratarse de sustancias que pudieran afectar la salud pública, 91 hechos, en concurso real con contrabando de estupefacientes agravado en grado de tentativa”.
Se le aplicó la misma multa y iguales inhabilitaciones que a Martínez Espinosa por 91 envíos de efedrina que fueron realizados mediante encomiendas desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Bancarrota
“Estoy en bancarrota, cuando salga voy a tener que buscar trabajo. Voy a volver a vivir a Rosario, pero ahí me conoce todo el mundo y no sé si alguien me va a dar trabajo”, dijo el acusado antes de la condena y remarcó que sus tres hijos lo estaban “esperando”.
Si bien los fundamentos se conocerán el 28 de septiembre, se estima que los jueces establecieron que Segovia compraba grandes cantidades de efedrina a droguerías a través de distintas farmacias, que luego volcaba al mercado ilegal.
Se cree que el rosarino lideraba la banda desde 2006 y era quien obtenía la efedrina de proveedores porque estaba inscripto con un nombre falso para poder comprar precursores químicos bajo la identidad de Héctor Benítez, un preso de Sierra Chica.
“Ricky” Martínez recibió una pena menor, de cuatro años, porque se lo encontró partícipe necesario de “contrabando agravado por la participación de tres o más personas y por tratarse de sustancias que pudieran afectar la salud pública”, pero sólo le endilgaron dos hechos en grado de tentativa.
Al hablar ante los jueces, había asegurado que era inocente, que trabajó durante toda su vida y que fue involucrado en el caso porque es padre del actor.




