Ecología en el trabajo
Ecología en el trabajo

Trabajar con criterios ecológicos mejora el medio ambiente y la productividad, al mismo tiempo que ahorra dinero.
TEXTO. ALEX FERNÁNDEZ MUERZA. FOTO. EL LITORAL.
Trabajar de forma ecológica es una decisión que beneficia al medio ambiente, mejora la productividad y ahorra dinero.
A partir de unas recomendaciones sencillas de asumir, se consiguen empresas y trabajadores más “verdes”, sustentables y competitivos: reducir, reutilizar y reciclar, ahorrar energía y agua, viajar de forma sostenible, teletrabajar, utilizar materiales con certificado ecológico y trabajar en edificios e instalaciones ecológicas.
INSUMOS
El objetivo es reducir, reutilizar y reciclar bolígrafos, cartuchos y tóneres de impresora, pilas, vasos y botellas de plástico, etc.,que contienen diversos compuestos contaminantes para el medio ambiente y la salud. Conviene utilizar solo los imprescindibles, ampliar su vida útil y reutilizarlos lo máximo posible (evitar los productos de usar y tirar) y cuando acaben su vida útil, reciclarlos de forma conveniente. Los gestos sencillos y prácticos que se pueden hacer son muy variados: usar el papel por las dos caras, mandar mensajes por Internet e imprimir lo mínimo necesario, rellenar los tóneres y cartuchos de tinta, reutilizar los sobres y cajas, y poner cestos diferenciados para reciclar papel, plásticos y orgánicos. Otras ideas: llevar tazas, vasos, jarras o bidones para evitar recipientes de un solo uso; utilizar pilas recargables o sistemas con paneles solares; actualizar los componentes de la computadora para alargar su vida útil, etc.
AHORRAR ENERGÍA Y AGUA
El consumo energético, además de ser uno de los gastos principales de una empresa, supone un impacto en la naturaleza. Ahorrar energía sin disminuir la capacidad de trabajo es posible y también es bueno para las cuentas de la empresa y el medio ambiente. Las acciones pueden ser muy diversas, como apagar la computadora (como mínimo la pantalla) u otros equipos si no se utilizan, o ir a pie en vez de utilizar el ascensor. Los electrodomésticos y equipos de oficina de bajo consumo valen algo más que los convencionales, pero al final de su vida útil suponen un considerable ahorro de energía y dinero. La iluminación puede suponer hasta el 30% de la factura energética del total de una oficina. Por ello es muy recomendable asumir criterios ecológicos en su uso.
La climatización es mejor utilizarla solo cuando sea necesario y aprovechar, antes, la regulación natural de la temperatura o vestir de manera cómoda para reducir el uso del aire acondicionado.
Otro consejo es consumir solo el agua imprescindible y arreglar lo antes posible goteos de grifos y cisternas rotas que pueden desperdiciar hasta 30 y 150 litros de agua al día, respectivamente.
TRANSPORTE Y TELETRABAJO
Los desplazamientos del domicilio al lugar de trabajo son una de las causas más importantes de atascos, ruidos y contaminación en las ciudades. Por esto, siempre que sea posible, es preferible ir al trabajo a pie, en bicicleta o en transporte público.
Si es necesario el vehículo privado, intentar al menos ir con varios compañeros o con otros trabajadores de la zona. A la hora de ponerse al volante, se puede gastar menos combusible y emitir menos contaminación gracias a una conducción ecológica.
Otra opción es el teletrabajo. Las empresas que pueden incorporar esta alternativa, ya sea a tiempo completo o en determinados días de la semana, además de reducir costos y mejorar su productividad, también ayudan al medio ambiente. Por su parte, los teletrabajadores pueden ser más ecológicos en su entorno de trabajo y en su forma de realizar sus obligaciones cotidianas.
UNA INVERSIÓN
A la hora de comprar papel, material de oficina, muebles, etc.; conviene fijarse si llevan ecoetiquetas. Por ejemplo, el certificado del Consejo de Administración Forestal (FSC en sus siglas en inglés) garantiza que el papel o la madera se ha elaborado con criterios ecológicos, sustentables y solidarios.
También es importante fijarse si los útiles de trabajo están hechos de materiales reciclados, reciclables, biodegradables, y elegir estos en vez de otros que no lo sean.
Por último, se debe procurar el trabajo en edificios e instalaciones ecológicas. La mejora del ambiente de trabajo no es un costo, sino una inversión, porque aumenta la productividad de sus ocupantes.