al margen de la crónica

¿El fin de un tabú?

Los medios alemanes lo consideran el principio del fin de uno de los grandes tabúes en el fútbol y hasta la canciller Angela Merkel celebró la noticia: por primera vez, un jugador de la Bundesliga confesó su homosexualidad.

“Tengo que ser un actor día tras día y negarme a mí mismo”, dijo el futbolista en condición de anonimato a la nueva edición de la revista “Fluter”, publicada por el Centro Alemán de Formación Política.

El jugador explica que oculta su nombre por temor a los medios y a los hinchas: “Si mi sexualidad se hiciera pública, ya no estaría seguro”.

Pero también advierte de que no sabe cuánto más resistirá en silencio. “No sé si podré soportar hasta el fin de mi carrera la presión creciente entre el modelo de jugador heterosexual y el posible descubrimiento”.

La entrevista tuvo una amplia repercusión en Alemania. El diario sensacionalista “Bild”, el más leído del país, destacó que es la primera vez que un jugador da ese paso en la Bundesliga.

Para el semanario “Die Zeit”, es el fin de una era: “Aunque la entrevista sea anónima, hasta ahora no hubo nada similar en Alemania. Y es algo tan valiente que merece un enorme respeto. Y es algo trágico”.

Incluso Merkel se interesó por el caso y envió un mensaje de aliento a los jugadores gays. “Todo aquel que asuma el riesgo y tenga el valor de confesar que es homosexual debe saber que vive en un país donde no tiene nada que temer. Es mi mensaje político”, dijo la líder conservadora.

Pero el tabú de la homosexualidad en el fútbol va más allá de Alemania. Mientras en otros ámbitos como el cine, la música o la política se habla del tema sin tapujos, el deporte rey sigue atrapado en los prejuicios y el silencio.

Hasta ahora uno de los pocos casos de una “salida del clóset” en una liga de primer nivel fue la de Justin Fashanu, del Nottingham Forest, que en 1990 confesó su condición. Años más tarde se suicidó en una zona pobre de Londres tras ser acusado de abuso de menores en Estados Unidos.

En ese contexto, la entrevista publicada ahora en Alemania cobra especial valor por la sinceridad con que el jugador describe la situación de los gays en el fútbol profesional.

El futbolista, del que la revista sólo precisa que juega en uno de los 18 equipos de la primera división alemana, asegura que conoce a varios jugadores homosexuales.

Además, da por hecho que sus compañeros de equipo conocen su situación. “Casi nadie habla de esto, pero todos tienen que saberlo”.

La verdadera amenaza no viene de los otros futbolistas, sino de los hinchas y de los medios, aclara. “Todos querrían descubrir lo que hago con mi pareja bajo las sábanas”, se queja.

“Mi pasión, el fútbol, sería irrelevante. O bien voy con mi novio a un evento y luego estoy tres semanas en todos los medios, o lo limito a mi esfera privada y me miento a mí mismo. Sencillamente, no hay solución”, lamenta el joven.