Libaneses la consideran una visita “extraordinaria”

Kathy Seleme

EFE

“Extraordinaria” fue la palabra más escuchada hoy entre los libaneses para referirse a la visita del Papa Benedicto XVI, que hoy ofició una misa multitudinaria al aire libre en el muelle de Beirut.

Muchos libaneses, pero también cristianos de otros países de Oriente Medio, esperaron hoy durante horas para ver al sumo pontífice, que se dio un baño de masas por las calles de Beirut, donde se concentraron decenas de miles de personas.

La libanesa Hoda Aun estuvo esperando en el muelle desde las 05.00 hora local (02.00 hora GMT) para ver al santo padre: “Ha sido extraordinario. Lo que más me gustó fue la petición del papa a toda la gente para que dejen las armas y sean valientes”, apuntó.

“Me gustaría que el papa se quedara aquí, porque esta es también la tierra de Dios”, afirmó a Efe la mujer, vecina del barrio de Hadeth, uno de los arrabales del sur de Beirut.

Aun aseguró que sus compatriotas están orgullosos de la visita de Joseph Ratzinger a este país, que es “un pedazo de cielo verdadero”.

No muy lejos de donde se encontraba Aun estaba el joven Joe Jury, para quien el viaje del santo padre ha sido “una bendición para el Líbano”.

“Ha sido extraordinario, no puedo expresar lo que siento. Como libanés necesitábamos una bendición para continuar con este periodo difícil en Oriente Medio y el Líbano”, dijo Jury, que remarcó que hay que seguir los consejos del papa por el bien del país.

Pese al intenso calor que reinaba hoy en Beirut, los libaneses se volcaron de forma masiva con la misa de esta mañana.

Para aliviar las altas temperaturas, se repartió agua y gorras blancas entre el público, lo que no impidió que los servicios de emergencia tuvieran que atender varios casos de desmayos, según pudo constatar Efe.

“Cómo no venir cuando el papa es el representante de Cristo en la Tierra y el sucesor de San Pedro”, subrayó uno de los fieles, Esteban Somonz.