En las últimas horas

Golpes a tres establecimientos educativos

El jardín Juan Capiello, barrio Roma, fue escenario de un violento asalto. Ladrones dejaron sin ventiladores a la escuela Bourruat, de Santa Rosa de Lima. En la Ballarini, un grupo de vándalos provocó destrozos.

En las últimas horas, tres establecimientos educativos de la ciudad sufrieron incursiones delictivas que derivaron en destrozos y robos.

El más grave de los incidentes ocurrió en horas de la mañana de ayer, en barrio Roma. Eran aproximadamente las 6.30 cuando la portera del jardín Nº 188 Juan Capiello llegó caminando a su lugar de trabajo, tal como habitualmente lo hace.

Dos sujetos que la seguían a bordo de una bicicleta esperaron a que saque las llaves para abrir la puerta y en ese momento la atacaron con violencia. Estaban sucios y visiblemente afectados por algún tipo de estupefaciente. Cada uno tenía un arma de fuego y no dudaron en asestarle a la mujer (de 45 años) varios “culatazos” en la cabeza para amedrentarla.

A los empujones, la víctima fue llevada hasta un baño, donde fue encerrada. Luego, los malvivientes vulneraron una caja registradora y se llevaron dinero de la Cooperadora. La aterrada portera permaneció inmóvil hasta que no sintió más ruidos en el lugar y recién en ese momento se animó a pedir auxilio al 911. Es para destacar que el Jardín está ubicado a escasos metros de la comisaría 4ta, pero desgraciadamente ninguno de los uniformados se percató del drama que se desarrollaba.

Sin ventiladores

Este fin de semana, un grupo de delincuentes logró ingresar a la escuela Nº 1111 Luis Bourruat, de barrio Santa Rosa de Lima, luego de romper rejas y una puerta que dan al patio del establecimiento. Los ladrones se quedaron con un botín de tres ventiladores industriales de pared, dos de los cuales estaban instalados en el comedor.

“Unos 500 chicos se quedan habitualmente en esta escuela para la copa de leche, la merienda o el almuerzo. Y no estoy contando los alumnos de la escuela de enseñanza media que funciona por la tarde. Se van a morir de calor”, se lamentó esta mañana la vicedirectora, Silvia Battaino.

“Hace quince días -añadió- ya nos habían robado los ventiladores del salón. Con lo que nos cuesta cada cosa. Vivimos organizando eventos a beneficio para comprar lo que nos falta o arreglar lo que se rompe... ventas de fideos, empanadas... ahora casi no nos quedan ventiladores”.

Las autoridades del establecimiento, con domicilio en calle Aguado al 2900, se percataron del nuevo golpe ayer por la mañana.

Frustrados

La escuela Nº 76 Camila C. de Ballarini tuvo “mejor suerte”, porque si bien los delincuentes pudieron ingresar al edificio, huyeron sin llevar ningún elemento. Los ladrones, posiblemente dos o tres menores de edad, rompieron una ventana para acceder al interior del establecimiento. Luego, “trabajaron” duramente para tratar de vulnerar el blíndex y la reja de la sala de computación, pero no concretaron su objetivo.

Golpes a tres establecimientos educativos

Los delincuentes no pudieron ingresar a la sala de computación de la escuela Ballarini y huyeron sin nada en las manos. Foto: Danilo Chiapello