En Esperanza

Pretenden explotar recreativamente a la Reserva de la Escuela Granja 

En el Salón Blanco Municipal se suscribió un acuerdo de cooperación técnico-turístico entre la Universidad Nacional del Litoral y el municipio. Buscan planificar distintas propuestas que se puedan desarrollar en la Reserva Natural ubicada en las inmediaciones de la escuela.

Corresponsalía Esperanza

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En el Salón Blanco de la Municipalidad de Esperanza se presentó el proyecto de la Reserva de la Escuela de Agricultura, Ganadería y Granja perteneciente a la UNL. Del acto participaron la intendenta Ana María Meiners; el rector de la Universidad Nacional del Litoral, Albor Cantard; el senador por el departamento Las Colonias, Rubén Pirola, quien preside la Comisión de Economía, Agricultura, Ganadería, Industria, Comercio y Turismo de la Cámara Alta, en la legislatura provincial; los decanos de la Facultad de Ciencias Agrarias, Ing. Agr. Luis Rista, y de la de Ciencias Veterinarias, Dr. José Luis Peralta; la Directora de la Escuela de Agricultura Ganadería y Granja, Prof. Mercedes Ranallo; el Dr. Martín de la Peña, uno de los iniciadores del Proyecto; secretarios del gobierno municipal así como de las gestiones universitarias, entre otras autoridades e invitados.

En este sentido el Ing. Carlos D’Angelo sostuvo que están iniciando un proyecto en el que se vinculan distintas instituciones: la Universidad, las Facultades, la Escuela Granja y la Municipalidad de Esperanza. “Hace dos años se conformó una comisión para el manejo de la Reserva; nosotros venimos trabajando allí desde hace unos 12 años, en la parte de docencia. Específicamente, el proyecto apunta a desarrollar acciones para que, de alguna manera, la sociedad tenga acceso a uno de los pocos bosques del Espinal que están quedando en la región. Estamos en un área donde el paisaje se ha transformado mucho por la agricultura y estas 70 hectáreas de bosque de Espinal, que pertenecen a la Reserva, es prácticamente lo poco que está quedando”.

Propósito

Según el especialista, el propósito es estructurar y desarrollar la Reserva para que se puedan realizar actividades educativas y recreativas y, al mismo tiempo, proteger la Reserva. “Consideramos que la única manera de proteger algo es que la gente lo haga propio, que lo incorpore. De otra manera, estos relictos que van quedando se pierden. En cambio, cuando la sociedad los apropia se los puede mantener”, amplió.

En referencia a las especies, el profesional afirmó que este monte es uno de los últimos remanentes que existen en la región de los que son los bosques de Espinal periestépicos, bosques típicos de algarrobos, chañares. “En nuestra reserva tenemos fracciones con quebracho blanco; hay diversidad de flora pero también de fauna. El Dr. Martín de la Peña, quien creó la Reserva, ha desarrollado estudios durante muchos años y determinó que haya más de 160 especies que han sido avistadas y una parte importante de esas especies anidan directamente ahí”.

Agregó que hay otros componentes de la fauna que no son visibles, pero están bien representados. “Se han determinado unas 70 especies de hormigas en diferentes lugares, por ejemplo. En general, es un lugar que tiene un atractivo muy grande. Hay que estructurarlo y armarlo con senderos, cartelería, capacitando a guías para que puedan acompañar a la gente. Consideramos que es un potencial muy interesante y precisamente ése es nuestro propósito: impulsar ese potencial” puntualizó.

Además, D’ Angelo explicó la propuesta de concretar senderos, así como también se refirió a las necesidades, fortalezas y debilidades del predio, y las posibles etapas del proyecto.

Cooperación para el desarrollo

Por su parte, la intendente Ana Meiners valoró la firma “del acta acuerdo de cooperación técnica sobre la Reserva Ecológica Natural que ya existe. Realmente vale la pena potenciarla porque es un lugar que cuenta con una serie de aves y especies cuya riqueza desconocemos y por ello este proyecto es sumamente interesante. La idea es potenciar el lugar con circuitos y guías especializados para poder abrir ese espacio a la comunidad. Esto tiene que ver con un proyecto que venimos desarrollando que es el Plan Urbano de Sustentabilidad. Dentro de este Plan, vamos a potenciar todo lo que es la costa del río salado; a lo que se suma el Balneario-Camping, lo cual está muy cerca de la Reserva. Es nuestro deseo que en un futuro quede conectado todo ese espacio para que continúe el avistaje, una reserva de nuestra costa y el río Salado” señaló Meiners.

Para el rector Albor Cantard “es muy importante la firma de este convenio por varios motivos. En principio, porque es un proyecto conjunto con la Municipalidad de Esperanza que se enmarca en lo que es una propuesta turística y, en particular, con el ecológico. Porque damos respuesta a una inquietud y un anhelo de mucho tiempo de muchos docentes e investigadores de las Facultades y de la Escuela también. Uno de los pioneros fue el Dr. Martín de la Peña y más recientemente Carlos D’Angelo, José Pensiero, Pablo Beldomenico, quienes trabajan cotidianamente por nuestra Reserva ecológica. En tercer lugar, porque se enmarca dentro de nuestros proyectos institucionales. Nuestra Universidad tiene dos Reservas: una en Ciudad Universitaria, en Santa Fe, y ésta es la segunda. Precisamente poder hacer conocer la Reserva y que se enmarque en un programa más amplio del gobierno municipal es motivo de celebración” concluyó.

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El objetivo de este acuerdo es que en la reserva se organicen actividades educativas y recreativas y, al mismo tiempo, se logre proteger la fauna y la flora de la región. Foto: Corresponsalía Esperanza

Convenio

Durante la presentación, se firmó un acta acuerdo entre las instituciones para desarrollar un proyecto de turismo ecológico, enmarcado en el circuito municipal, con fines esencialmente académicos, pedagógicos y de extensión.

Reserva natural

Está ubicada en inmediaciones de la Escuela de Agricultura, Ganadería y Granja y constituye un sitio de representatividad fitogeográfica y diversidad ambiental. Es un espacio en el que se ejercen actividades de manejo de usos múltiples (tambo, granja), con disponibilidad de sitios para la integración del agroturismo además de los usos recreativos, de protección y educativos. Dicha reserva natural es un espacio que permite la continuidad de especies vegetales naturales y animales; contribuye al conocimiento de la comunidad y de los turistas sobre la identidad de nuestro medio; y se constituye en instrumento para acercar la naturaleza al ser humano en usos recreativos, de investigación y de contenido educativo.