Apuesta al diálogo

La Mesa de Enlace optó por poner paños fríos

Esta semana las cuatro entidades madre del agro desistieron de impulsar una medida de fuerza en respuesta a la avanzada del gobierno nacional sobre le predio de Palermo de la SRA y los certificados de depósito de granos que administra FAA. Así apuestan a “aportar a la paz social”, aunque piden que algún funcionario los atienda.

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Tras una reunión de 3 horas en la sede porteña de Federación Agraria Argentina, celebrada el último martes 8 de enero, la Mesa de Enlace (que también integran Sociedad Rural Argentina, Coninagro y Confederaciones Rurales Argentinas) abortó la opción de volver a las protestas en respuesta a la estatización del predio de Palermo y la eliminación de los Formularios 1116 (certificados de depósito de granos) con lo que FAA financia parte de su actividad gremial.

“Mientras el gobierno empuja a la confrontación, el campo quiere aportar a la paz social”, se tituló el documento surgido del cónclave, del que participaron Eduardo Buzzi, Luis Miguel Etchevehere, Carlos Garetto y Ruben Ferrero. Hasta entonces se especulaba con la posibilidad de un nuevo paro agropecuario, como el ocurrido el 26 de diciembre tras conocerse el decreto presidencial 2552 -publicado en el Boletín Oficial el 21 de diciembre- por el cual se dispuso la nulidad de otro decreto (nº2699 de 1991) que habilitó al Estado a vender a la Sociedad Rural el predio palermitano donde cada año se realiza la tradicional muestra agropecuaria.

Parte de la solución

La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias manifestó su gran preocupación ante la insistencia del gobierno nacional “que busca la permanente confrontación entre los distintos actores sociales”, en un marco de situaciones límite que atraviesan las diferentes producciones agroindustriales del interior.

Los representantes del campo advirtieron la existencia de crecientes dificultades en la producción y comercialización de los productos agropecuarios, desde las economías regionales, pasando por los cereales, las oleaginosas, las legumbres, la leche y la carne, entre tantos otros.

“Este escenario se ve agravado, entre otros factores, por la combinación de problemas de competitividad, climáticos, la creciente presión fiscal, que se acentúan por la ausencia de ámbitos de diálogo por desidia y desconocimiento- impidiendo desde el gobierno la obtención de soluciones concretas”, afirmaron.

Tras señalar “el constante agravio a instituciones y a ciudadanos” y el reciente “ataque a las entidades, que es en definitiva un ataque directo a la producción y a la familia rural”, los ruralistas insistieron en rechazar el tono propuesto por el gobierno para la relación entre las partes. “Por eso -afirmaron-, reiteramos que el gobierno está a tiempo de hacer un giro razonable en su gestión para no llevar al país a un nivel de crispación y fractura, que ya son preocupantes”.

A su vez, insistieron con que “el camino no es provocar más irritación. El camino es la paz social. Lejos está de nuestro deseo tener que realizar medidas de protesta. Queremos trabajar para generar un verdadero desarrollo en nuestras comunidades. Para esto, es necesario que el gobierno entienda que somos parte de la solución y no del problema”.

Por este motivo la Mesa de Enlace reiteró la urgencia de generar espacios de diálogo y consenso, para construir un clima de concordia; y expresó la necesidad de “no desaprovechar este momento histórico, en el que el mundo sigue demandando alimentos y energías renovables, que permitiría generar crecimiento no sólo para el campo sino para la sociedad en su conjunto. Para esto resulta imprescindible, que el gobierno asuma su responsabilidad de generar mejores condiciones para encontrar las respuestas que los argentinos necesitamos”.