De la Sota

“Guarde el látigo”

El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota salió al cruce de las referencias que hizo la presidenta de la Nación sobre sobreprecios en las naftas en su provincia y le pidió que “guarde su látigo” y que le “devuelva a los cordobeses la plata que le prestaron”.

A través de su cuenta en twitter, el cordobés le señaló a Cristina Fernández en dos tuits que “acá, si alguien ajusta, es Ud.”. Luego agregó uno más, referido a fondos que recauda la Nación: “Sra. devuelva a los trabajadores el Impuesto a las Ganancias y a las provincias la coparticipación. No agreda, con plata ajena en su bolsillo”, disparó.

En el discurso por cadena nacional del jueves, la presidenta había dicho que sabía “que algunos municipios han creado una tasa por combustibles”, situación que rechazó porque no puede haber doble imposición. También recordó que la Nación ha hecho presentaciones judiciales al respecto y, aunque no nombró ni al gobernador ni a la provincia, esa circunstancia sucedió en un único caso, contra la suba de combustibles que implementó la provincia de Córdoba. En septiembre del año pasado, la Legislatura cordobesa aprobó el cobro de una tasa vial en todas las estaciones de servicio de la provincia, con recargos 0,40 peso por litro de nafta premium y gasoil ultra; 30 centavos para nafta super; 0,20 peso en el gasoil común y 15 centavos por metro cúbico de gas natural comprimido (GNC).

La norma, que inmediatamente criticó la Nación, destinó el producto de la tasa al mantenimiento de rutas y caminos del distrito. El gobernador de la Sota también recordó en otro tuit que la provincia tiene litigios judiciales pendientes con la Nación, uno en trance de ser dirimido por la Corte Suprema, en relación a transferencias no efectuadas a la Caja de Jubilaciones: “Sra. presidenta no acuse sin razón. Páguele a los jubilados cordobeses lo que les debe, arregle las rutas destruidas y no habrá tasas. Pague!”, reclamó.

En términos políticos, el diario La Voz del Interior recordó que “aunque funcionarios allegados a De la Sota habían advertido más temprano que el gobernador no confrontaría con la Nación, tras el discurso presidencial, la respuesta oficial fue todavía más intensa”.