Edición del Viernes 03 de mayo de 2013

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Los 300 elegidos

Señores directores:

En medio de la Guerra de Malvinas, exactamente a la 16.01 del domingo 2 de mayo de 1982, el submarino nuclear británico HSM “Conqueror”, al mando del Comandante Christopher Wreford Brown, disparó tres torpedos MK-8. Dos impactaron en el Crucero ARA “General Belgrano” y el restante en el Destructor ARA “Bouchard”, que felizmente no explotó.

En cambio, los daños en el Crucero fueron letales, causando un pavoroso incendio, una inmediata e importante escora a babor, y su hundimiento en sólo una hora. Solamente el primer torpedo causó 274 muertos, el 85% de las bajas totales.

El Crucero había sido botado en 1938 en los astilleros de la New York Shipbuilding Corporation, a orillas del río Delaware e incorporado a Marina Estadounidense con el nombre de USS “Phoenix”, teniendo una destacada actuación durante la 2ª Guerra Mundial y soportando luego el ataque de la Armada Imperial Japonesa del 7 de diciembre de 1941 en Pearl Harbour.

El “Phoenix” había sido entregado a la Armada Argentina en 1951, y rebautizado por los militares de la Revolución de 1955 como “General Belgrano”.

Pero tras sobrevivir durante años dichos embates, aquel 2 de mayo el buque se hundía, sin fuerza motriz y en medio de la atención de los heridos y quemados, hasta que a las 16:23 se da la orden de “abandonar el buque”. Dando prioridad a los heridos, el personal alcanzó a ubicarse en balsas, y logró alejarse lo más posible.

Casi obligado por sus oficiales más cercanos a cumplir su propia orden, a las 16:45 su Comandante, el Capitán de Navío Héctor Elías Bonzo, accedió a arrojarse al mar abandonando al “General Belgrano”.

A la distancia lograda, los sobrevivientes tuvieron la completa y fantasmal visión del hundimiento de su amado buque. A las 16:50 la escora era del 60% y en los próximos 10 minutos fue engullido por las agua del Océano Atlántico, sin causar ningún daño a las balsas salvavidas que lo rodeaban, en el punto de latitud 55º24’0‘S y longitud 61º32’0‘O, fuera de las 200 millas náuticas de la zona total de exclusión (TEZ) establecida por Inglaterra.

En ese trágico momento, desde las repletas balsas salvavidas partieron gritos de “¡Viva la Patria!” y “¡Viva el Belgrano!” y se entonaron las estrofas del Himno Nacional, nunca con tanta y sentida emoción.

La lista de muertos de la tripulación del Belgrano incluye ciudadanos de la Capital Federal y de todas las provincias argentina a excepción de Santa Cruz. La Provincia de Santa Fe sufrió la pérdida de 33 hombres (15 suboficiales y 18 marineros conscriptos), oriundos de El Trébol, Esperanza (2), Gálvez, Hersilia, Rafaela (2), Rosario (7), San Cristóbal, San Javier, San Lorenzo (2), Santa Rosa, Sunchales, Vera (2), Villa Ocampo, más 8 santafesinos, y otros 2 de Laguna Paiva y Santo Tomé.

Del total del personal embarcado de 1.093 hombres, 770 fueron rescatados, y hubo que lamentar 323 bajas. De estos héroes, 23 fueron sepultados en el continente. Los 300 restantes, fueron los elegidos para integrar la Guardia de Honor que, de acuerdo a la más rigurosa tradición marinera, habrá de custodiar -por siempre- los restos del Crucero ARA “General Belgrano” en su definitivo apostadero del fondo del Mar Argentino.



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Viernes 03 de mayo de 2013
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