El equipo de Sava no parece colgarse la mochila de los apremiados...
El equipo de Sava no parece colgarse la mochila de los apremiados...
¿Unión juega así porque se ve descendido hace rato?
Es la gran pregunta que todo el mundo del fútbol se hace: ¿cómo habría sido la historia si Unión sumaba 10 ó 12 puntos más y tenía una campaña más “normal”?

¿Será verdad...? Que Juan Ignacio Cavallaro es la “joyita” que tiene Unión, no caben dudas. Pero también es cierto que ha tenido vaivenes en su rendimiento y recién ahora le están dando cierta continuidad. El domingo, en los pasillos de la avenida, se habló mucho de un par de tanteos que hubo por él. Uno de la Argentina y otro del extranjero.
Foto: Amancio Alem
Enrique Cruz (h)
El destino de Unión será el de jugar el torneo que viene en la B Nacional. A esto se llegó como producto de una pésima campaña, donde apenas se sumaron 20 puntos entre los dos torneos y con sólo cinco fechas más por jugarse. La asignación de responsabilidades es variada pero no constituye el motivo de este análisis. La razón de este artículo es señalar dos aspectos que parecen contrapuestos.
* 1) Hace poco, charlando con Carlos Trullet antes del partido contra Tigre, el ex técnico rojiblanco que consiguió dos ascensos con el club (1989 con Zuccarelli y 1996) dijo que “este segundo torneo en Primera es más accesible, para salvarse, que el primero”.
* 2) Varios entrenadores y ex entrenadores de renombre y autoridad (Miguel Ángel Brindisi, César Luis Menotti y en estos últimos días el mismo Ramón Díaz), dijeron sucesivamente que “Unión juega bien” o que “Unión es uno de los equipos que mejor juega en el fútbol argentino” (textual).
Trullet tiene razón. Imagínese, amigo lector e hincha de Unión, si el equipo sumara 40 puntos en este torneo, es decir 10 menos que el torneo pasado pero 20 más de los que acumula en este campeonato. ¿En qué lugar de la tabla de promedios estaría?, seguramente con buenas chances de salvarse.
Los técnicos que hablan de Unión también tienen una buena parte de razón. Este equipo de Sava ha tenido buenos partidos y la actitud ha sido siempre la de ir a buscar la victoria y cumplir con aquel precepto de hacer “digna” la defensa de la categoría. Está claro que la campaña es muy mala, que se ganaron sólo dos partidos en 33 y que hace un año que no se consigue una victoria de local. Pero también la realidad indica que en cuanto al juego, Unión tuvo a maltraer a varios y pudo haber ganado muchos puntos que no consiguió y que perdió injustamente.
Ahora, la pregunta es: si Unión hubiese realizado una campaña más “normal”, si hubiese sumado a esta altura 10 ó 12 puntos más de los que tiene, ¿jugaría como está jugando?... Seguro que usted dirá: “Si hubiese pasado eso, no estaría Sava...”. Y es cierto. Como también es verdad que Unión tenía todo arreglado en lo económico con Caruso Lombardi, antes de Sava, y que si el actual técnico de Argentinos no vino a Santa Fe fue por una cuestión de índole estrictamente personal y nada que ver con lo deportivo, ni con la campaña, ni con los riesgos que asumía al llegar a un club que tenía la “soga al cuello” en el promedio.
Uno tiene la sensación de que Unión juega como juega porque está totalmente despojado de presiones, mochilas, exigencias y todo lo que rodea a un equipo apremiado y ahora condenado. Ése fue un mérito de Sava, quien se dio cuenta de que no le quedaba otra que salir a “matar o morir” en cada partido, que no podía pensar en el clásico “colgarse del travesaño” para sacar puntos y que debía buscar el arco rival como única meta por más que no tuviese con qué.
Alguna vez, cuando Falcioni llegó a Santa Fe en una circunstancia más desahogada que la de Sava pero para dirigir a Colón, dijo que “si tengo que poner el micro delante de nuestro arco para que no nos metan goles, lo haré”. En cambio, Sava jamás dejó deslizar esta posibilidad y luego del clic que hizo su equipo en aquella noche de la Bombonera, el día de los ocho cambios y el triunfo ante Boca, el objetivo y el estilo nunca variaron.
¿Fue mérito y convencimiento real del técnico o la circunstancia extrema de verse condenado con tanto tiempo de antelación y sin alternativas, lo que llevó a Sava a plantar siempre un equipo que vaya al frente? Cada cual lo evaluará y sacará sus propias conclusiones. A esta altura, sólo importa para ver de qué manera el hincha se está tomando el descenso sin dramas, aplaude el esfuerzo del equipo y hasta se da el lujo de ver cómo Unión lo tuvo a maltraer durante tanto tiempo a River y casi le gana.
Esto de Sava también podría servir de ejemplo para el resto del fútbol argentino. Se juega con mucha presión, con muchos miedos, con exigencias desmedidas. Hay miedo a salir a ganar. O lo que es igual, hay mucho miedo a perder. Por eso, muchos toman precauciones y no asumen riesgos. Algunos podrían hacerlo y no lo hacen. Otros lo intentan pero se dan cuenta de que no tienen armas para seguir adelante en esa ambición y rápidamente la abandonan.
De hecho que Sava no ha pensado en el espectáculo sino en los resultados. Y le sacó jugo a un equipo limitado y con carencias, que se desvalorizó en el armado y luego perdió aportes que debían resultar fundamentales, caso Avendaño o Matías Donnet, por ejemplo. ¿Por qué lo hizo?: ¿fue por convicción o porque supo sacarle toda la presión a sus jugadores? ¿Es la imagen real de Unión o la que el mismo DT dibujó a partir de la clarísima sensación, desde hace muchas fechas, que quedarse en Primera iba a resultar un objetivo imposible?