Entre Ríos
Confirmaron la perpetua para asesino múltiple
Adrián Ávalos, de 30 años, mató y quemó a su pareja, de 33, y a la hija de ella, de 17, quien además estaba embarazada. El hombre cumplía una condena por abuso sexual cuando cometió los crímenes.
Télam
La Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJ) confirmó la condena a prisión perpetua para un hombre que mató y quemó a su pareja y a la hija de ésta, que estaba embarazada, en agosto de 2011 en Paraná, informaron hoy fuentes judiciales.
Se trata de Adrián Ávalos, de 30 años, quien en diciembre de 2012 fue condenado a prisión perpetua por el tribunal de la Sala 2 de la Cámara del Crimen de Paraná, cuya condena quedó firme ahora en la Cámara de Casación.
Ávalos fue declarado culpable de matar a Vanina Marisol Hemmerling, de 33 años, y a la hija de ésta, Adriana Cetáu, de 17, quien estaba embarazada de tres meses, aparentemente del acusado.
La Cámara del Crimen de Paraná encontró al imputado responsable de homicidio calificado por el vínculo en el caso de su esposa; homicidio simple, por la hija de ésta, y aborto, por estar la menor de las víctimas embarazada.
Al momento de cometer el doble crimen, Ávalos cumplía una condena de 9 años de prisión en la Unidad Penal Nº 1 de Paraná por un abuso sexual.
En la cárcel, conoció a Vanina y se casó con ella y, por esa razón, se le concedieron salidas transitorias; a pesar de que el Ministerio Público Fiscal se opuso al beneficio por los riesgos que la personalidad de Ávalos implicaba para la sociedad.
En 2011, el Superior Tribunal de Justicia ratificó la decisión de otorgarle al detenido las salidas. Durante uno de esos permisos, el 8 de agosto de 2011, Ávalos golpeó a las víctimas, las encerró en la casa y les prendió fuego.
Durante el juicio quedó comprobado que Ávalos le rompió una botella en la cabeza a su esposa y luego ahorcó a la hija de ésta.
Luego, las acostó en una cama, las tapó con un colchón y cerró todas las aberturas y escapes de aire de la precaria casa que ocupaban y luego inició un incendio.
Al retirarse del lugar, cerró la puerta con candado desde afuera, aunque la madre de su esposa y una vecina lo vieron salir e ingresaron a la casa para auxiliar a las víctimas, pero no pudieron salvarlas.




