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La elección del color - Edición Impresa - Revista Nosotros Nosotros

La elección del color

Para despejar dudas a la hora resolver las tonalidades de un ambiente, esta nota presenta una guía de pautas a tener en cuenta para no equivocarse.

FUENTE. EURORESIDENTES.COM Y PINTOMICASA.COM.

La elección del color
 

Probablemente cuando te decidas a elegir un color para tu casa te asalten múltiples dudas, no olvides que nada es irremediable pero en éste caso si puede resultar un poco más complicado resolver una equivocación, ya que además de ser costoso, un cambio supone muchas veces replantearte hasta las tapicerías.

No olvides que en decoración, no cuentan las modas sino aquello que exprese tu identidad y que lo que es válido para una casa de campo, no tiene porqué serlo para un departamento de ciudad o de playa.

Debés tener en cuenta que, además de tus gustos, entre la gama de colores que existe hay una diferenciación clara: colores fríos y colores calientes. Entre estas dos opciones tendrás que elegir con cuál te identificás mejor, cuál es el ambiente que querés crear, si deseás uniformidad para toda la casa o diferenciación según las zonas. Es importantes también considerar si ya contás con muebles o no, porque éstos, junto a las telas, los cuadros y otros complementos pueden ayudarte u obligarte a decidirte por uno u otro color.

CÁLIDO Y FRÍO

Los colores cálidos te aportan luminosidad y podés utilizarlos no sólo para habitaciones escasas de luz, sino también para recrear ambientes de mayor intimidad, salones, habitaciones, salas de estar, etc.

Los fríos, por el contrario, aportan serenidad y pueden ayudarte a no desconcentrarte. Por este motivo es que son más recomendables para estudios y zonas de trabajo.

Por supuesto, esto no quiere decir que tengas que utilizarlos exclusivamente para estos sitios, tu gusto determinara tu elección pero puede servirte para restar a la frialdad de un azul el complementarlo con telas, adornos etc en colores amarillos en un salón, o con naranjas en una habitación infantil, o rojos en una habitación de estudio.

Por el contrario, podés contrastar una habitación con tonos cálidos con muebles oscuros y complementos que se encuentren en la gama de los fríos.

Como veras las opciones son múltiples, recuerda que sólo vos decidís y que mientras los colores oscuros tienden a empequeñecer los espacios, los claros a agrandarlos, que depende del uso o de la sensación que quieras potenciar. Nada es imposible en tu imaginación.



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Sábado 14 de setiembre de 2013
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