Edición del Sábado 28 de diciembre de 2013

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La crueldad de los amores - Edición Impresa - Opinión Opinión

Sobre “atadura”

La crueldad de los amores

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Graciela Prieto Rey, autora del libro que se distribuye los martes con El Litoral. Foto: Flavio Raina

Patricia Suárez

Algunas personas aman obsesivamente, otras aman como pueden o nada más se dejan amar. atadura, primera novela de Graciela Prieto Rey, aunque con una pluma ligera que la vuelve ducha en el oficio, narra estos sucesos. De apretadísima extensión, podría decirse que es casi una nouvelle.

Un día desaparece de la faz de la ciudad de Santa Fe el empresario Toni Salgado, dejando un aura de misterio. Hasta seis meses después de su desaparición, nada se sabe de él y hasta su amante Claudia, que lo amaba tercamente, se deja morir de tristeza. Porque en el libro de Chela Prieto Rey, como en la realidad, la gente se muere de amor o de mal amor, también. La atadura es el leit motiv que atraviesa el libro: la atadura mágica que le hace la tiradora de cartas a Silvia, la ex esposa del empresario, pero que aún vive con él. Se trata de la verdadera protagonista de la novela, una mujer perversa -dicho esto en el sentido más amplio de la palabra- que hace dudar al lector -y esto pone un punto a favor de la autora- acerca de si los perversos tienen la voluntad de hacer el bien en alguna área de su vida o lo contaminan todo con su forma de ser. Silvia, entre las prácticas que ejerce, la más notoria es la que da título al libro: goza atando a su esposo y a su amante. No escapa a la autora que la práctica sexual que Silvia tiene con su esposo se asemeja a tal punto a una tortura que en el mismo epígrafe de la novela cita a Schopenhauer: “Uno son el torturador y el torturado. El torturador se equivoca, porque no cree participar del sufrimiento; el torturado se equivoca, porque no cree participar en la culpa”.

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La gesta de los amores desesperados y criminales siempre sume al lector (o al espectador) en el asombro de lo difícil y a veces imposible que es conocer a una persona, por estrecho que sea el vínculo. Para suscitar estas preguntas y este asombro, Prieto utiliza recursos que dan la idea de fragmentación: noticias del diario El Litoral donde se habla de la desaparición de Salgado, la declaración ante la policía de Silvia (y los comentarios entre los sumariantes sobre Silvia), escenas entre diferentes personajes: llamadas telefónicas entre la hermana de Salgado y una amiga, entre la tiradora de cartas y Silvia, el flashback de la noche de bodas entre Silvia y Salgado, etc. Este manejo de los recursos literarios recuerda mucho el The Buenos Aires Affaire de Manuel Puig, y en algún punto se erige casi como un homenaje. El desvalimiento del protagonista, en algún punto, los acerca. El escenario de esta novela es siempre la ciudad de Santa Fe, el bulevar Gálvez, el Puente Colgante, Alto Verde, entre otros sitios que se mencionan.

atadura es el octavo libro de la colección “Las 4 estaciones”, publicado por la editorial Palabrava, emprendimiento santafesino que cuenta con tres de las mejores cabezas literarias de la ciudad: Alicia Barberis, Patricia Severín y Graciela Prieto Rey misma. Al acabar la lectura de atadura el lector siente una cálida opresión en el pecho, ésa que deja por ejemplo el haber comido un chocolate sabroso en pleno invierno y crea el deseo, casi una oración, porque haya pronto más textos, más novelas de la autora.



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Sábado 28 de diciembre de 2013
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