La era post-Grondona sigue dando que hablar...

Una Afa dividida y un torneo 2015 que no tiene nada claro

  • “Es el momento de la revolución, esto no da para más”, dijo un dirigente de un club grande. Se empiezan a sacar los ojos y eso que todavía no empezó la carrera presidencial.
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Daniel Angelici, el presidente de Boca, uno de los dirigentes que renunció a ocupar un puesto en el comité ejecutivo y que no quiere saber nada con el torneo de 30 equipos.

Foto: DyN

 

De la Redacción de El Litoral

“Un grupo fue hacia el norte de Buenos Aires. El otro, hacia el sudoeste; uno se juntó en una casa; el otro, en un restaurante. Uno juntó al 90 % de los campeones de primera división; el otro se nutrió de los dirigentes del ascenso. Uno tuvo el 75 % del poder de convocatoria del fútbol argentino; el otro, la mayoría automática en el comité ejecutivo de la AFA. El primer grupo se reunió al mediodía del martes en la casa de Armando Pérez, presidente de Belgrano (Córdoba), en Tortuguitas. El segundo, en el restaurante en la zona de Ezeiza, cerca del flamante predio Julio Humberto Grondona. Las diferencias entre los dirigentes de la AFA ya no se guardan debajo de la alfombra. Aunque ante los micrófonos Luis Segura (presidente) y sus laderos Miguel Silva (secretario general del comité ejecutivo) y José Lemme (tesorero) intenten hablar de unidad, la división es un hecho”. Así expresa textualmente el artículo que publica el colega La Nación en el que se plantea la compleja situación del fútbol argentino, en la era post Grondona.

“Es el momento de la revolución. Esto no da para más”, se plantó un dirigente de un club grande que participó de la reunión en la casa de Armando Pérez. Boca,River y San Lorenzo, cuyos dirigentes renunciaron a ocupar un puesto en el organigrama del comité ejecutivo que debe decidir Segura en los próximos días, son los abanderados del grupo disidente. Racing, Vélez, Godoy Cruz (Mendoza), Estudiantes, Gimnasia, Newell’s y Rosario Central acompañan. Falta Independiente, el quinto grande, que aún no decide su postura. Enfrente, Segura y los suyos cuentan con una tropa más numerosa, cuyos emergentes son Alfredo Dagna (Olimpo, de Bahía Blanca), Javier Marín (Acassuso, de la B Metropolitana) y Claudio Tapia (Barracas Central).

Las diferencias entre ambos grupos son programáticas, políticas y económicas. Y les preocupa la escalada de violencia. Los grandes consideran inviable el torneo de los 30, desde el momento en que no hay “recursos extraordinarios” para solventarlo, ni “infraestructura para organizarlo”. A partir de 2015 habrá diez ascendidos, y los grandes sienten que la torta a repartir se achicará y perderán dinero, por más que la B Nacional haya sido advertida el año pasado: “Si no hay más recursos para el fútbol, cobrarán lo mismo que ahora. Ascender es sólo un premio deportivo”, les dijo Grondona. La categoría aceptó, a sabiendas de que podrían, incluso, no tener voto en el comité ejecutivo.

Los clubes más convocantes también sienten que es el momento de recordar viejas reivindicaciones. El grondonismo de Don Julio, según denunciaron muchas veces, les prohibía el acceso a los contratos con los sponsors, los agentes comerciales y la televisión. Nunca supieron —protestaron— cuánto dinero ingresaba en la AFA ni por qué concepto. Por eso ahora, sin el patriarca, reclaman por los convenios con las empresas que auspician al seleccionado, y por el contrato que vincula a la Casa del Fútbol con Santa Mónica, la empresa encargada de proveerle de sponsors al seleccionado. Otro punto es el reparto discrecional de los adelantos de derechos televisivos. “Algunos clubes recibimos cheques posdatados, a 60 o 90 días, que tenemos que cambiar. Otros, afines a la conducción, tienen dinero fresco y no pagan intereses#, protestó otro integrante de ese grupo disidente, que pidió reserva de su identidad.

En este contexto, el formato del torneo sigue sin resolverse. A 49 días de 2015, el fútbol argentino no sabe cómo va a jugar, lo que repercute en las planificaciones económicas y deportivas de 30 clubes. Algo parece claro: habrá torneo de transición. Los 30 clubes se dividirán en dos zonas de 15. Se consagrará un campeón y descenderían seis equipos. Bien podrían ser seis de los diez ascendidos a fin de este año. En cuyo caso, esos clubes habrían hecho una inversión millonaria sólo para disfrutar de las mieles de primera... por seis meses. Los dos ascensos que habría en agosto de 2015 configurarán una primera división con 26 equipos, que disputarían el torneo anual desde agosto de 2015 a junio de 2016. En ese momento habría una nueva purga de clubes, por lo que a partir de agosto de 2016 el número de equipos en primera podría quedar en 22 o en 24. Muy parecido a los 20 de la actualidad.

El grondonismo, que en realidad es el continuismo grondoniano sin Grondona, se encargó de denostar a los opositores mediante la voz de Javier Marín. “Tal vez Tinelli se reunió con D’Onofrio y Angelici para ver algo del Bailando”, dijo el hombre fuerte de Acassuso en Radio América. Juan Carlos Crespi (Boca) también aportó lo suyo y cruzó a Marcelo Tinelli desde Londres, adonde viajó para acompañar al seleccionado: “El fútbol no se hace cortando polleritas. Te dedicás de lleno al fútbol o no”, criticó Crespi en TyC Sports.

La conducción del fútbol, como el torneo de primera, pasa por un período de transición. En su caso, no se trata de un tiempo de espera para recibir a diez equipos nuevos. Es el momento de reacomodarse luego de un terremoto. Grondona ya no vive. Llevará tiempo. Tal vez, años. Por ahora, la AFA todavía está recalculando. Y se le notan las internas.

“Si estuviese el viejo, se cagarían encima”

El nuevo torneo de 30 equipos sigue generando discrepancias entre los dirigentes del fútbol argentino. Hoy fue el turno de Aníbal Fernández,presidente de Quilmes, que apuntó contra sus pares de Boca, River y San Lorenzo. Dijo que ellos pretenden un torneo como en España, “donde siempre pelean los mismos”, y aseguró que se oponen ahora porque “no está el viejo”, en clara referencia a Julio Grondona.

“Hay que tener número para ganar. Si los grandes tienen número, habrán ganado. Si no, no ganarán. Hay personas, como yo, que estamos interesados en ese torneo más grande. Pero si D’Onofrio y Angelici no están de acuerdo, deben tener los números. Si no, vamos a seguir con esa propuesta más federal. Estos clubes grandes deben estar esperando que pase lo del fútbol español: todos los torneos se los disputan Real Madrid, Barcelona o Atlético de Madrid, y los demás son acompañantes de los otros. No tengo vocación de ser eso. Pero con esto no quiero representar a nadie, es sólo mi visión”, dijo Fernández en diálogo con Radio Del Plata.

“Como no está, ahora son todos guapos que esperan a las minas debajo del farol, pero esos se extinguieron en 1900”, dijo Fernández.

¿Y por qué los dirigentes de los grandes elevan su descontento ahora?. “Porque no está el viejo. Porque si estuviese el viejo, se cagarían encima”. Yo no digo perjudicar a los grandes, sino que todos tengas las mismas posibilidades‘, explicó.

En una semana en que la violencia volvió a ser protagonistas en el fútbol argentino, el dirigente de Quilmes, que muchas veces fue vinculado con la barra de su equipo, sostuvo: “Le voy a explicar una cosa. Eso que está pasando todo el mundo lo conoce, no nos asustemos por nada”. Y preguntó: “¿Eso (evitar la violencia) lo tengo que hacer yo o las fuerzas de seguridad, que saben qué está pasando?”.

Además, descartó que haya connivencia entre los dirigentes, las fuerzas de seguridad y los violentos. “¿Qué ventajas le pueden sacar...? ¿Negocios? No. Lo digo sin hacer ningún tipo de denuncia. Que me digan que puede haber negocios en River, Boca y San Lorenzo, que son clubes grandes, lo puedo creer. Pero en Quilmes, Ituzaingó o San Telmo... ¿Qué negocio pueden hacer? Ahí no se gana, se pone y se pierde. Qué connivencia puede haber en una fuerza de seguridad con un tipo que se quiere pelear con otro. Por ahí, lo vemos como algo de barra bravas, pero puede tener que ver sólo con un delito”, planteó Aníbal Fernández..