https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Sábado 28.04.2018 - Última actualización - 8:49
8:45

Vera Jarach, testimonio de una Madre inagotable

Atarse a la memoria para "nunca más el silencio"

Padeció la Shoá y el terrorismo de Estado argentino. Sufrió dos pérdidas: Su abuelo asesinado en Auschwitz y su hija desaparecida en la dictadura. A sus 90 años, pide “no mirar más para el costado” para “no repetir la historia”.

 -

La falta. Su familia se salvó escapando, su abuelo murió en Auschwitz y, en Argentina, se “chuparon” a su hija Franca Jarach. Ausencia de dos sepulturas donde llevar consuelo. Foto: Manuel Fabatia




Vera Jarach, testimonio de una Madre inagotable Atarse a la memoria para "nunca más el silencio" Padeció la Shoá y el terrorismo de Estado argentino. Sufrió dos pérdidas: Su abuelo asesinado en Auschwitz y su hija desaparecida en la dictadura. A sus 90 años, pide “no mirar más para el costado” para “no repetir la historia” Padeció la Shoá y el terrorismo de Estado argentino. Sufrió dos pérdidas: Su abuelo asesinado en Auschwitz y su hija desaparecida en la dictadura. A sus 90 años, pide “no mirar más para el costado” para “no repetir la historia”.

Mauro L. Muñoz
maurom@ellitoral.com

 

Rodeada de gente cercana, arropada de afectos y a la espera de los medios en el moderno hall de entrada, del hotel UNL-ATE. Así aguarda, Vera Vigevani de Jarach, la llegada de El Litoral. Es que claro, con 90 años cumplidos recientemente, lleva adelante una tarea que demanda tiempo, ánimo y contención. Alzar la voz para transmitir y concientizar sobre las tragedias que le tocó vivir; las cuales hizo carne y bandera de lucha.

 

Ante el arribo, recibe con una sonrisa y entrega algunas preguntas. Su profesión de periodista durante años, casi que así se lo impone. Escucha y luego dice, aunque su mirada expresa mucho más. En su ceño el paso del tiempo juega su papel, revelando arrugas sugeridas por cejas débiles. Todos ellos, pliegues menores ante las marcas indelebles de su memoria.

 

Sobreviviente del genocidio nazi, nieta de un abuelo asesinado en Auschwitz y madre de su única hija desaparecida en la última dictadura argentina.

 

Todo ello pesa, tristemente, sobre su currículum. Y como Madre de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) e integrante del Directorio del Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex Esma), fue invitada por la Asociación Cultural Israelita IL Peretz por el 75º aniversario del Levantamiento del Ghetto de Varsovia.
“Un lugar terrible en cuanto a las condiciones de vida, humillación, persecución y enfermedades”, califica, ante el motivo que la convoca. A lo que, luego de una detallada explicación socio-histórica, define como “una resistencia heroica”, de la sublevación de los judíos ante las tropas alemanas, “en un día tan significativo como el pesaj”.

 

Nunca más

 

En razón de su segunda visita a Santa Fe, reencauza su discurso: “No vine a hablar solamente de esto, vengo a hablar de la repetición”.

 

Marcada por las injusticias en distintos momentos de su vida, Jarach considera que “hay genocidios que se repiten en la historia”, a lo que completa que “hay de distintos tipos; los hubo cívico militares, otras veces raciales, ideológicas y políticas. Hoy no se dan por la fuerza, pero los sigue habiendo en el mundo”.

 

Como portadora de una causa en la que da testimonio del horror, replica las consignas de Verdad, Justicia y Memoria. Pero en tiempos donde la indiferencia y el individualismo parecieran ser moneda corriente, Jarach siendo voz más que autorizada, agrega : “Yo tengo una cuarta: nunca más el silencio”.

 

En clara referencia a la popular expresión en repudio al terrorismo de Estado de la última dictadura cívico-militar, la Madre de Plaza de Mayo entiende y enfatiza que “toda la sociedad debería comprometerse en ‘Nunca más’ mirar para el costado”.

 

Llevar la historia

 

Esta consigna se la planteó a la canciller alemana Ángela Merkel, en su visita al país el año pasado. Traductor de por medio y con un cartel con el lema “Son 30.000”, Jarach cuenta orgullosa esa acción de valentía frente a los dichos negacionistas que habían partido de Darío Lopérfido (hoy reiterados por su reciente ex-esposa, Esmeralda Mitre).

 

Por el resurgimiento de estas manifestaciones, Jarach se muestra preocupada. Aunque argumenta que la esperanza en un porvenir superador juega sus cartas en los jóvenes. “Es importante llevarle la historia a las nuevas generaciones, ayudarlos a razonar. Que sean capaces de constatar realidades, que no se dejen engañar con promesas y mentiras”.

 

“Es dificil pero hay que despertar el espíritu crítico, pensar con la propia cabeza”, dice mientras sujeta el representativo pañuelo blanco. “La democracia es el mejor sistema de convivencia que pudimos construir y nadie nos la asegura”, razona.

 

Como garante de ello, pondera la libertad de expresión, un derecho en el que todos parecieran coincidir pero que en los últimos años es tironeado desde distintos sectores, como un hueso en pugna entre perros hambrientos.

 

“Hay que hacer todo lo posible por impedir que nos impongan la posibilidad de expresarnos. Porque las guerras destruyen y después sólo quedan los escombros. Históricamente, de ahí es difícil reconstruir”.

 

Símbolo perpetuo

 

El uso del pañuelo blanco nació como identificación en una peregrinación a Lujan en el ‘77. La idea original era utilizar pañal de tela de sus hijos desaparecidos, para reconocerse durante la caminata. 

 

El uso del pañuelo blanco nació como identificación en una peregrinación a Lujan en el ‘77. La idea original era utilizar pañal de tela de sus hijos desaparecidos, para reconocerse durante la caminata. Foto: Manuel Fabatia

 

Apenas se lo mencionan, se lo ata a la cabeza. Como si del pañuelo dependiera que no se escape el recuerdo por su hija, Franca.

 

 

“En mi caso, además de vivir dos genocidios, tengo presente el Armenio porque mi madre me lo transmitió. La memoria no tiene que ser solamente mirar para atrás para preservar el futuro”, rememora.

 

La anécdota se completa con el relato de la bendición del sacerdote armenio local, en su escape al régimen fascista de Mussolini. “Son imágenes que quedan, por eso creo en la importancia de transmitir mi historia”.

 

Por sapiencia, Vera Jarach menciona símbolos, lucha y resistencia ante la adversidad. “Muchos nos dicen que nos reconciliemos y olvidemos. Nosotros no vamos a permitir que se borre la memoria”.

 

Aunque reconoce haber regalado algunos, el recuerdo de su hija siempre la acompaña. Por eso admite que “Llevo dos por las dudas”. En su caso, de tanto uso, la blancura de la tela ya no es la de antes pero, extrapolando una vieja frase, la pureza del pañuelo “no se mancha”.

 

Ejemplo mundial

 

¿Cómo no caer en la depresión? “Tomo las palabras de Gramsci que decía: ‘Soy pesimista de la razón y optimista de la voluntad’. Yo digo que cuando pensamos que todo se cierra, queda la participación. Lo más importante es defender la democracia y los derechos humanos, en eso siempre estamos”, explica.

 

Paradojicamente, a la maldita frase del “algo habrán hecho”, Jarach le presenta una batalla dialéctica, argumentando que ante las injusticias “algo hay que hacer, sin importar la edad que tengamos”.

 

La movilización es, en nuestro país, una forma histórica de protesta en situaciones específicas. El próximo 30 de abril se cumplirán 41 años de la primera ronda de las “locas” en Plaza de Mayo y, siguiendo el calendario, este 1 de junio se cumplirán 40 años del inicio del oscuro mundial de 1978, dos semanas previo a la cita en Rusia. 

 

“¿Ustedes no son argentinas?”, se les preguntaba por esos tiempos a las Madres mientras marchaban. “Al periodismo internacional que vino a cubrir le llamó la atención la ronda en la plaza. Éramos bichos raros, pero gracias a eso se comenzó a conocer todo en el extranjero”, recordó la entrevistada.

 

 




Más Noticias de Política

El peronismo confía en retener el distrito
Lo más visto
Alerta por lluvias y tormentas intensas para Santa Fe -  -
Área Metropolitana
Cullen: el triaje permitió clasificar a unos 4.600 pacientes en sólo un mes -  -
Área Metropolitana
Qué hay detrás del ataque a Leiva -  -
Pedirán perpetua para el matador de Ariel Castelló - Castelló fue asesinado de un tiro en el abdomen cuando salió en defensa de una mujer que terminaba de ser asaltada -
#Temas de HOY: Senado de Santa Fe  Clima en Santa Fe  Colón  Unión  Copa Sudamericana  Cristina Kirchner   Alberto Fernández  Casa de la Cultura  

Recomendadas