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Lunes 17.12.2018 - Última actualización - 7:04
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Entrevista

Vernet: "El antiperonismo mató a los punteros. Después entraron los barras y el narcotráfico"

El ex gobernador, junto a otros dirigentes políticos y sociales de la provincia, participó de un acto por los 35 años de democracia en la Cámara de Diputados de la provincia.

 

 <strong>Foto:</strong> Luis Cetraro
Foto: Luis Cetraro

Foto: Luis Cetraro



Entrevista Vernet: "El antiperonismo mató a los punteros. Después entraron los barras y el narcotráfico" El ex gobernador, junto a otros dirigentes políticos y sociales de la provincia, participó de un acto por los 35 años de democracia en la Cámara de Diputados de la provincia.   El ex gobernador, junto a otros dirigentes políticos y sociales de la provincia, participó de un acto por los 35 años de democracia en la Cámara de Diputados de la provincia.  

Gabriel Rossini / redaccion@ellitoral.com

 

El ex gobernador de la provincia, José María Vernet, repasó los primeros años de la democracia en Santa Fe, la relación con los militares y la Iglesia después del Proceso de Reorganización Nacional, el rol que cumplieron los partidos políticos, en particular el radicalismo, y como era la sociedad que le tocó gobernar con 39 años de edad.

 

Vernet, y otros dirigentes políticos y sociales, fueron homenajeados en la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe. “Fue muy buena la mención que se hizo. La verdad es que han pasado 35 años y no había ocurrido nunca. Considero que no hay que hablar mal de los que están en contra de la democracia sino que hay que premiar a los que están a favor. La verdad es que me gustó mucho”, dijo sentado en el escritorio del presidente del PJ, donde fue entrevistado por El Litoral.

 

-Que es lo primero que se le viene a la cabeza 35 años después de recuperar la democracia.

-Otra sociedad. En televisión había dos canales de televisión en Rosario y uno en Santa Fe. Veía los dos o tres programas que había con mis hijos. Ahora mis nietos tienen más de 400 canales y dicen que no hay nada para ver. Había tres radios en Rosario, dos Santa Fe, la de Venado Tuerto y la de Goya. Para mandar información había que hacerlo por postas. Hacíamos 70 u 80 mil kilómetros en la campaña. Y estaba pavimentado nada más que el 20 por ciento de las rutas. La gente se olvida de eso. Había pavimento hasta un poco más adelante de Monte Vera. En los caminos transversales había dos kilómetros de pavimento y 48 de tierra. Me acuerdo que teníamos que ir a todos los actos porque la gente estaba muy entusiasmada. Cuando voté por mi en 1983 lo hice por tercera vez en mi vida. Entonces había unos valores que impresionaban. Además eramos una generación nueva. El promedio de edad de mi gabinete era de 35 años. Yo tenía 39. Y no parecían pibes. Me acuerdo de la convivencia, a un Alfonsin que no era anti nada, que soportaba que lo peleara y se reía. Era una sociedad más feliz. La democracia es como el matrimonio. Hay que ver como lo convivís.

 

-Por mis recuerdos, los problemas de los que tenía que ocuparse eran muy distintos a los actuales, donde son prioridad la inseguridad o la marginalidad.

-Pero había otro fenómeno social. Nosotros trabajamos con los pobres con los punteros, a los que la sociedad odiaba. Porque hay que pensar que el antiperonismo mató a los punteros. Después entraron los barra bravas y después el narcotráfico. Lo que hay que entender es que cuando el Estado se retira entra el delito. Por eso hay que tener una presencia del Estado en todo momento. Los punteros contenían a la sociedad. Una persona de una villa de Rosario hablaba con el puntero y al poco tiempo el partido me lo informaba. Llegaba una nota y se le daba tratamiento. Estaban contenidos. Era otra organización. Después influyeron los medios y hoy tenemos una situación donde la discusión es con periodistas, no con políticos.

 

-Eso que describe es responsabilidad de la dirigencia política.

-¿Cuanto hace que Luis Juez es dirigente político? Veinticinco años. Yo fui cuatro. El tiene más responsabilidad que yo. Acá los políticos se disfrazan de “no políticos”, entonces caemos todos en la trampa. Hay mucha libertad de prensa pero muy poco derecho a la información. Nadie sabe lo que está pasando en Francia o con el Brexit. A la gente no le llega la información.

 

-¿Que momento bueno y malo recuerda de su gobierno?

-La convivencia y los valores democráticos. Binner fue funcionario de mi gobierno, Bonfatti era presidente de la comuna de Las Parejas. La contracara son los chicos que hoy dicen que están cansados de votar. Eso es antisistema. Es muy peligroso. Puede tener altos y bajos pero se hizo lo que se podía con lo que se tenía en ese momento y lo va a juzgar la historia.

 

-Fue una época con una economía con una crisis profunda. La década del 80 fue terrible.

-Nuestro presupuesto era de 500 millones de dólares y hoy debe ser ocho o diez veces más. Había que arremangarse. Por entonces aparece el primer PAN. Después con Menem se crea lo que yo llamo los “planes no trabajar”. Un dirigente rosarino me contaba que cuando le iban a pedir un trabajo los citaba al otro día a las 6 de la mañana en los talleres ferroviarios de Pérez. Eso pasaba. Y siempre hubo en esta sociedad mucho prejuicio en contra del partido de las mucamas, los peones y los jardineros.

 

-Ahí el peronismo perdió la batalla ideológica.

-No creo. Vos fijate que hoy la fuerza política la tienen las mujeres. En realidad siempre la tuvieron, pero en un rol diferente. Hoy tienen la fuerza y el protagonismo que creo que el estado de necesidad amerita. Antes tenías la salida al territorio y la resolución de los problemas. Por ejemplo, resolver las inundaciones. Se negociaba y salían las leyes. Se operaba de otra manera y se podía trabajar mejor. Lo que tenías eran las negaciones y las pelea electoral por la provincia. La cosa linda fue el cambio cultural, la asociatividad. Y otro hecho: yo entré con una diferencia a favor de 3.000 votos y me fui con 400 mil. Y esa fue una tarea que hicimos todos.

 

-Dejó de ser gobernador de Santa Fe y tuvimos muy pocas noticias suyas hasta 2001.

-Alfonsín me ofreció la reelección. Yo no creo en el poder porque arruinas tu familia. Pero a todos les encanta reelegirse porque hay una confusión muy grande entre manejar el poder, la caja, y hacer política. Lo que transforma a la sociedad es la política. El poder es corrupto por naturaleza, cuanto más grande, más grande la corrupción. Lo natural del poder es la corrupción. Los pueblos originarios y los inmigrantes, tenían que sufrir a los delegados del poder que eran los jueces de paz, los comisarios y al almacenero, que siempre abusó. Hay una mala memoria del modelo colonial. Nosotros debemos liberarnos en ese sentido y la única liberación es la cultura. El fin último de la política es la cultura cívica, como nos tratamos, como nos respetamos, el derecho de autoridad. Hoy juzgamos a la gente por televisión. Lo tiene que juzgar la justicia, no lo medios.

 

-Esa es una característica de los tiempos. Hoy la política se hace a los gritos por televisión.

-Están los roles cambiados. ¿Cuanto hace que no se debate un tema? ¿Que va a pasar en las elecciones del año que viene con dos trenes que van por la misma vía? ¿Alguien va a levantar el pie del acelerador?


-No parece.

-Entonces lo que viene es una catástrofe. Y nadie habla.

 

-La gente le reconoce que fue un buen gobernador, pero que tuvo algunos sombras.

-Era 1983, tenía 39 años, seis hijos, casado con la misma persona hasta hoy. Me retiro de la política. Una encuesta que hice entonces me daba buena imagen entre la mayoría de los partidos a excepción de los sectores conservadores del radicalismo, que hoy han triunfado. No te olvides tampoco que por entonces lanzamos al país dos millones de nuevos dirigentes, de los que hoy no quedan 10. Y por nuestra participación en Semana Santa 1987 pagué un costo político del que no me arrepiento. Hicimos un decreto de estado de emergencia en Santa Fe para permitir enviar a las tropas del II Cuerpo a Capital Federal. Acordamos con Nosiglia y Carlos Alderete llenar la Plaza de Mayo y lo hicimos. El 50 por ciento eran santafesinos y el resto alfonsinistas y del movimiento obrero. Eso generó reacciones en contra del conservadurismo, que continuó el menemismo con los indultos. Las democracias no son perfectas sino perfectibles y en este país no se discuten ideas, se matan hombres.

 

-¿El menemismo le hizo mal al peronismo?

-No. Creo que hizo lo que había que hacer en ese momento histórico. Pero abrió un camino que es peligroso. El tema de los organismo de control de los concesionarios de los servicios públicos terminó siendo un lugar que donde hay una gallina negra, hay un zorro negro y donde hay una gallina blanca hay un zorro blanco. Son ex funcionarios de los grupos empresariales. Sin el control de los precios, usan la tasa de interés para manejar la inflación mientras el precio de la harina aumenta el 130 por ciento. Es una cosa de locos. La Argentina fue al FMI porque nadie le presta más plata porque defaulteó. Y cuando pide más plata no se la da sino que le adelanta la que ya le concedió. De la Rua se cayó porque no le dieron 1.700 millones de dólares. A esas cosas hay que mirarlas. Pero todo es presente perfecto, nadie aprende, no hay historia. Parece que la política empieza cuando llegan ellos.

 

-El discurso refundacional es una tentación de la mayoría de los gobiernos.

-Dicen que el peronismo se va a dividir pero tenemos un partido accionado. Pero por otro lado tenes las internas en el gabinete de Macri. ¿Que pasó con Peña, Quintana y Lopetegui? Un golpe de estado interno familiar donde participó Grosso, la gente de Socma. Los tipos no volvieron. ¿Que pasó con la renuncia a pedido del FMI de Caputo? No se habla de estos tema, entonces el derecho a la información no existe. Tampoco se debate y si no hay debate, no hay solución. Por ejemplo el tema de la seguridad. La discusión es a que distancia tirar el tiro y cuantos. Ellos van a decir que hay que reprimir porque hay muchos delincuentes y yo voy a decir que a nadie le gusta que lo asalten pero que hay una situación de miseria donde la gente sale a robar, algunos para pagar el supermercado y otros porque son delincuentes. Hay que establecer diferencias porque no debe ser el tratamiento igual para un chico que roba que para un narcotraficante.

 

-¿Que opinión tiene del kirchnerismo?

-Creo que fue una etapa de construcción -yo fui opositor en ese período- que tuvo valores importantes en cuanto a lo colectivo. Encarar el tema social es muy importante y ofende mucho a las extremas derechas viejas. Creo que ha tenido errores económicos en el control de precios igual que este gobierno que no comparto porque no se puede favorecer a algunos desfinanciando los sistemas. Creo que discrimino a las provincias en favor de Capital Federal para asegurar el dominio y si hubo corrupción hay que ser investigada, pero hay que aplicar el debido proceso. No es posible que tengan tratamiento diferentes las personas porque la justicia vendada en realidad tiene un ojo abierto. Todo lo que salga mal te va a venir en contra y así no vamos a progresar como país.

 

-¿Sigue la política de Santa Fe?

-Muy poco. Por mi edad, soy el 1% del padrón. Lo nacional me preocupa más. En Santa Fe creo que están complicados todos. El radicalismo no sabes donde está. Hay un agotamiento de figuras locales. El dominio de los senadores en esta provincia es muy importante, lo mismo la liga de intendentes. Tenemos algunos sindicatos que son muy militantes y otros que son corporaciones como la Sociedad Rural, ya tienen sus propios intereses que no son los de la ideología ni del país, hay dirigentes que tienen partidos políticos propios. Tenemos oportunistas como el Partido Obrero, que esperan la catástrofe para sacar ventaja. Hay poca voluntad de construir un futuro.

 

-¿Que piensa del peronismo de los gobernadores?

-Son funcionarios, no pueden poner una provincia al servicio de la caja. Hay un tema que se llama dignidad. Creo que ofende.

 

-¿Cree que hay espacio para una tercera opción nacional?

-Hay una tercera opción antisistema.

 

-No incluye al grupo que armaron Mossa, Pichetto, Schiaretti y Urtubey.

-El que no vota al original no vota a la fotocopia. Hay situaciones que son inentendibles. Dicen que nosotros nos desintegramos y vamos caminando juntos. Yo no digo “María Eugenia Vidal no puede ser candidata”. Cambiemos, que llegó a la presidencia con Macri procesado, dice que no puede ser candidata. Eso no es democrático. Si no tiene que llegar, que no llegue. Pero no se puede proscribir porque muestra una actitud fascista en el núcleo de pensadores del grupo. El PRO se origina en Capital Federal apoyado en Duhalde y en Menem. Empieza con el peronismo. Yo hice la campaña de Palito Ortega acompañado de Massa, Rodríguez Larreta y Santilli. Y fueron parte del gobierno de Duhalde.

 

-¿Cree que Macri puede ser reelecto?

-Tiene derecho. Hay que ver si está dispuesto a pagar el costo. Yo estoy seguro que Peña y Durán Barba están desesperados de que sea. Habría que ver que piensa la mujer, los hijos, los amigos. El poder tiene sus costos.

 

-Eso la gente no lo considera mucho. Ven la otra parte, la de los beneficios, la plata.

-Pero no está bien. Es una sociedad que se casó con la plata.

 

-¿La penetración del poder narco es lo peor que le pasó a la Argentina en esta etapa democrática?

-Si, pero es consecuencia del abandono por parte del Estado de los barrios, los barra bravas, el contacto con la policía, la hipocresía de los dirigentes y la entrada del delito que empezó con los trapitos en los estacionamientos y ahora hacen drogas de diseño. Y eso cuando entra te lleva. En mi época un policía corrupto no tenía un Renault 12 sino un Renault 18. Hoy un policía corrupto tiene una cadena de hoteles en Miami.

 

-Usted tuvo varios conflictos con la policía de la provincia.

-No los tuve yo. Era el teatro de operaciones del Proceso Militar que me lo querían aplicar en mi gobierno.

 

-Hoy la policía de Santa Fe esta muy cuestionada por sus vínculos.

-Pero acá buscaron un jefe de policía de judiciales, que estuvo primero en Drogas Peligrosas. Al jefe de policía se lo saca de un barrio, tropero, con 10 hijas mujeres de 14 años. Y vas a ver que cuida a la sociedad. Hay una lógica para gobernar. Después se sorprenden. La hipocresía está a la orden del día.

 




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