https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Viernes 28.06.2019 - Última actualización - 6:52
6:51

SANTA FE SUENA

Degradé, canciones que miran al futuro

El conjunto rosarino se presentó en Tribus Club de Arte, en el marco del ciclo organizado por el Ministerio de Innovación y Cultura. También participó de la fecha el crédito local Chino Mansutti y Los Cronopios.

 

 -

Degradé está integrado por Nahuel Marquet (voz, coros, pianos, sintetizadores y acordeón), Emiliano Cattáneo (voz, coros, pianos, órganos, sintetizadores y programación), Guido Benvenuti (coros y guitarras acústicas), Pablo Giulietti (guitarras eléctricas), Lisandro Sagué (bajo) y Álvaro Manzanero (batería). Foto: Gentileza Maxi Conforti




SANTA FE SUENA Degradé, canciones que miran al futuro El conjunto rosarino se presentó en Tribus Club de Arte, en el marco del ciclo organizado por el Ministerio de Innovación y Cultura. También participó de la fecha el crédito local Chino Mansutti y Los Cronopios.   El conjunto rosarino se presentó en Tribus Club de Arte, en el marco del ciclo organizado por el Ministerio de Innovación y Cultura. También participó de la fecha el crédito local Chino Mansutti y Los Cronopios.  

 

Después de muchos años, Degradé volvió a tocar en la ciudad. En el marco del ciclo Santa Fe Suena, organizado por el Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia, el conjunto rosarino compartió el escenario de Tribus Club de Arte con Chino Mansutti y Los Cronopios, y aprovechó para presentar su último álbum, “Balneario” (2017). El Litoral conversó con Nahuel Marquet y Emiliano “Pato” Cattáneo, miembros fundadores del grupo. Para Cattáneo, tocar en la ciudad trae “recuerdos muy importantes”, entre los que destaca, “el de la Bienal (2006), un festival en el colegio La Salle y un gran show junto a La Cruda allá por los 2000”.

 

Punto de inflexión

 

A fines de julio de 2017, Degradé anunció a través de un video en su página de Facebook que “Balneario” se convertía en realidad. Aquello que había empezado como una idea, la de publicar el álbum mediante una plataforma de financiamiento colectivo (Panal de Ideas), tomaba la forma de un CD. Cuenta Nahuel cómo fue la metodología. “Propusimos paquetes con premios muy diversos, algunos muy divertidos, como ser: Degradé te graba la canción que vos elijas, cualquiera que sea. También, estaban disponibles horas de clases de piano y acordeón, hubo gente que vino y fue muy lindo. Imaginate escuchar a los alumnos tocando una versión propia de ‘Gema’, ‘Montañas’ o ‘Casa en los árboles’ ”.

 

En el plano musical, el cantante asume al álbum como una obra representativa de la composición del grupo. “Balneario fue compuesto sin referencias, sin estar pensando en nada que no tenga que ver con traducir o dejar salir esa música que escuchábamos en la cabeza grupal, ésa que forman cada una de las cabezas de los integrantes”. Pato acompaña los dichos de Marquet (“representa el espíritu de la banda al 100%) y lo define como “un punto de inflexión en nuestra carrera”. ¿Las razones? “Es un disco concebido en nuestro estudio por primera vez. Logramos conectar de un modo muy profundo en el diseño instrumental y la profundidad de las canciones. Trabajamos durante dos años con un puñado de canciones que fueron tomando un vuelo emocionante para nosotros y, en mi opinión, contiene el mejor playlist de nuestra carrera”.

 

Enero mental

 

En “El rock argentino en 100 canciones”, compendio organizado por los profesores Guillermo Toscano y García y Jorge Warley, se dice que el rock argentino en sus orígenes tomó como tema la ciudad, en tanto “territorio de lo visual”. “Balneario” da la sensación de nutrirse de dicha tradición, pero sin quedar atado a ella: es un disco escrito desde la urbanidad, pero con vistas a la naturaleza. En una ciudad que acorrala, aparece el viento como arquitecto de la sorpresa (hace caer las hojas y arrima el olor de la playa) y la respuesta es ir campo afuera, migrar a otra costa como golondrinas. “Balneario” se figura como “un enero mental”, para Cattáneo. En otras palabras, “un lugar ideal donde la oscuridad generada por los miedos y las preocupaciones de los adultos son sólo excusas para justificar la depresión que genera el contexto. Particularmente, creo que todxs tenemos la capacidad de llevar nuestro verano a todos lados”.

 

—También hay un clima de infancia en las letras, de cantarle a lo que no está.

 

—NM: Yo veo a la infancia como ese gran momento de pura libertad que nos interpela en el presente. Nos viene a decir “ojo, no te olvides de ser libre, de fascinarte por la vida”. Es como un manantial de romanticismo. No tanto como recuerdo o nostalgia de algo que fue, sino como aliado que no hay que perder de vista. Cuando le cantamos a “lo que no está”, es aquello que no está porque está por venir. No quiero cantarle a lo que fue sino a lo que no está, lo que no llegó. La canción como aquello que le canta al futuro, que quiere convencerlo.

 

Hijos del rock

 

Degradé se formó en 1992, y tuvo que esperar siete años hasta la salida de su primera placa discográfica. “Ratitas” (1999), que en agosto cumplirá 20 años, es una pieza fundamental en la historia, “el paso que cerró la primera etapa de la banda”. Pato entiende también que “fue una grabación bastante precaria para lo que pudimos desarrollar después; sin embargo, la experiencia de trabajar con soporte analógico (cinta abierta Tascam 16 y mezcla a tiempo real) nos dio la oportunidad de empezar a movernos en el estudio con mayor seguridad”. El aniversario se impuso como una oportunidad de reversionarse con el plan de un show celebración. Nahuel describe el reencuentro con las viejas canciones como “un muy bello diálogo entre esos nosotros que escribían en aquel momento y los nosotros de hoy. Nos encanta hacerlo, dialogar con esos pibes que éramos cuando lo hicimos: ambiciosos, arriesgados, ingenuos e interpretarlos desde ahora”.

 

En el paso siguiente, “Agua” (2001), aparece el primer cover, una original versión de “Los Dinosaurios”. En ese gesto se sintetiza otro, que fue afirmándose como una marca de Degradé: el tributo a la educación emocional adquirida del rock argentino (fundamentalmente, de los ‘80). “Nos sentimos parte de eso que llamamos rock argentino, somos sus hijos”, admiten los músicos a coro. La filiación se hace extensiva, entre tantas referencias, a Virus, Tanguito, Miguel Abuelo, Los Visitantes, Invisible, La Máquina de Hacer Pájaros, Charly García y Fito Páez. Y Litto Nebbia, lógicamente. En 2014, Degradé versionó al cantautor rosarino en el marco del ciclo “Queremos tanto a...”. Marquet lo reconstruye en tándem con sus primeros contactos con la música: “Esas canciones se escuchaban en mi casa familiar (Los Gatos y los primeros discos de Nebbia). Yo las canté pensando todo el tiempo en mi viejo. Creo que algo de esa emoción se llega a escuchar en el registro en vivo del show”.

 

Amor, magia y música

 

La salida de “La hora azul” en 2007 significó la proyección nacional de Degradé. “Nos consolidó como banda y nos hizo viajar”. La lectura, en retrospectiva, de Nahuel se amplifica con los aportes de Pato, para quien fue “quizá, el disco más directo”. Por el playlist, que “propone un viaje a través de un día con el cielo azul como punto cúlmine, y viaja por todos los estados emocionales”. Y por la banda, que “estaba en un momento tremendo; era sólo cuestión de subir, enchufar y sonar. Eso se notaba y llegaba sin filtro al público”.

 

—Después vino “Degradé” (2012), con la producción de Franco Mascotti y la masterización de Denis Blackham. En “Balneario” trabajaron con Dani Pérez. ¿Qué les aportaron estas experiencias en el proceso de reinvención musical permanente?

 

—EC: Franco, con su prolijidad y su destreza técnica, fue clave para el sonido de “La hora azul”, con el desarrollo de un mastering sin tanta compresión que destacó el sonido de la banda pura. Daniel nos ayudó a consolidar el audio de planos bien presentes que buscábamos para “Balneario”.
—NM: Ellos potenciaron la señal sonora que venía de la banda. Aportaron su conocimiento para que, una vez alineado con la propuesta musical nuestra, se ampliara el potencial sonoro de esos discos.

 

—Siempre se caracterizaron por probar sonidos nuevos. El diálogo entre el acordeón y los sintes funciona como una metáfora de esa exploración que termina dando lugar a una especie de degradé sonoro. ¿Con qué palabras o analogías describirían la propuesta de la banda a lo largo de los años?

 

—NM: El epitafio de Degradé quisiera que sea: ¡amor, magia y música! (risas).
—EC: Degradé es una banda de canciones concretas que provienen de las almas de artistas hiperquinéticos. No está en nuestra naturaleza dejar de probar. Me gusta el concepto Pop Progresivo.

Autor:

Leonardo Pez


Temas:


Más Noticias de Escenarios & Sociedad

26, 27 y 28 de julio en el Liceo Municipal
“Escenas de ‘Carmen’”
Lo más visto
El gobierno provincial convocó a la Paritaria Central -  -
Política
Los amigos de Juan Pablo Cano colaboran con la colecta de fondos -  -
Área Metropolitana
Hallaron en la circunvalación un cadáver con las manos atadas - Circunvalación Oeste, a la altura de calle Regimiento 12 de Infantería. -
#Temas de HOY: Elecciones 2019  Senado de Santa Fe  Colón  Copa Sudamericana  Unión  Clima en Santa Fe  50 Años del hombre en la Luna  

Recomendadas