https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Domingo 30.06.2019 - Última actualización - 10:42
10:41

Hoy es su compañero de ilusiones en Brasil…

Foyth, el pibe que cuando Messi debutó en la selección, iba al Jardín de Infantes

Pochettino se lo llevó al Tottenham cuando en Estudiantes apenas había jugado una decena de partidos. Y pagó más de 10 millones de euros. La historia de Juan Foyth, que a El Litoral le confesó que “varias veces me enfrenté con Brasil, pero en la play…”.

 <strong>Foto:</strong> Internet
Foto: Internet

Foto: Internet



Hoy es su compañero de ilusiones en Brasil… Foyth, el pibe que cuando Messi debutó en la selección, iba al Jardín de Infantes Pochettino se lo llevó al Tottenham cuando en Estudiantes apenas había jugado una decena de partidos. Y pagó más de 10 millones de euros. La historia de Juan Foyth, que a El Litoral le confesó que “varias veces me enfrenté con Brasil, pero en la play…”. Pochettino se lo llevó al Tottenham cuando en Estudiantes apenas había jugado una decena de partidos. Y pagó más de 10 millones de euros. La historia de Juan Foyth, que a El Litoral le confesó que “varias veces me enfrenté con Brasil, pero en la play…”.

(Enviado Especial a Río de Janeiro, Brasil)


 

Firmeza para defender y talento en el dominio de la pelota. Esos fueron sus atributos cuando apareció en la primera de Estudiantes y apenas una decena de partidos –no más que eso- lo pusieron en el candelero. Se lo disputaron varios grandes de Europa, seguramente de la mano de un buen operativo marquetinero. Y Estudiantes lo vendió en más de 10 millones de euros con apenas 19 años, una cifra inusual para un defensor y siendo tan joven. Foyth había llegado a Estudiantes siendo enganche, de un club pequeño en el que empezó a jugar de chico, llamado Victoria. Sí, como acaba de leer, era enganche. Y miraba los partidos del Milan para aprender de Kaká.

 

No sorprendió que en un club como Estudiantes, cuna de grandes defensores y con determinadas características, Juan Foyth termine jugando de marcador central. Es que al estirón lo pegó enseguida y ese 1,87 metros de altura le daba estereotipo de zaguero más que de enganche. Pero tenía la técnica incorporada, con suficiente talento y capacidad de aprendizaje como para aprender rápidamente a marcar.

 

Muchos se sorprendían por la tranquilidad con la que salía jugando desde atrás y resolvía situaciones. Eso le daba más categoría. Y si bien hubo otros equipos que se fijaron en él, como el Lille de Francia o el Zenit ruso que ofertó una fortuna, prefirió ir directamente a la Premier League, fichado por un Mauricio Pochettino que desde su lugar de ex zaguero central, le habrá visto sobradas condiciones.

 

-¿Cómo fue tu experiencia jugando de marcador de punta?, ¿estabas acostumbrado?

-De chico, en Estudiantes, en las divisiones inferiores, me ponían a veces en ese puesto. Y últimamente, en el Tottenham, jugué también algunos partidos. El técnico me preguntó cuando llegué a la selección si podía jugar ahí y le dije que sí, que no tenía problemas.

 

-¿Qué significa para vos que puedas enfrentar a Brasil?

-Algo lindo, soñado y si tengo la posibilidad de jugar, si el técnico así lo decide, va a ser algo muy lindo. En la play he jugado muchas veces contra Brasil… Me fue bien, sobre todo cuando enfrentaba a mi primo (risas).

 

-Volvamos al puesto. ¿Estás cómodo jugando ahí?

-No me dijeron que me iban a mantener de lateral, no es mi puesto, pero me siento cómodo. A mi me pidieron que juegue ahí y lo hice porque con tal de jugar, lo hago en el lugar que me pongan. Realmente al partido lo disfruté. Sobre todo a partir del segundo gol, cuando me dí cuenta que lo teníamos definido.

 

-Te tocó un jugador complicado por tu sector, como este venezolano Machís que demostró tener muchas condiciones…

-Es un delantero rápido, encarador. Lo propio pasó con Soteldo, cuando entró y se fue a jugar al rato por el costado mío.

 

-¿Se había hablado antes del partido con Scaloni?, ¿sabías que por tu lado iban a tratar de desbordar con jugadores de gran velocidad?

-Sí. Scaloni me lo dijo y estuvimos viendo varios videos. Todo lo que pasó en la cancha estaba hablado, Scaloni sabía que ellos podían buscar el desborde por afuera y en velocidad, por eso trataba de esperarlo, no le salía a lo loco y me paraba de costado para que pueda reaccionar más rápido si tiraba la pelota para adelante para intentar superarme en velocidad.

 

-¿Ves que el equipo está en crecimiento?

-Creo que en los primeros partidos no nos fue bien. Eso lo reconozco y todos hicimos esa evaluación, desde Messi hasta cualquiera de nosotros, los más jóvenes. Pero en estos últimos dos partidos, jugamos el fútbol que queremos.

 

-¿Cómo está viviendo este momento tu familia?

-Muy bien, ellos vinieron a Brasil a estar cerca de mí, están mis padres con mi novia y ahora se sumó mi hermana. Creo que ahora vamos a tener un rato libre para que podamos vernos un ratito. Igualmente, no soy de extrañar mucho así que estoy bien, sereno y muy enchufado en lo mío.

 

-¿Te imaginás que de acá hasta el martes no se va a hablar de otra cosa, en la Argentina, que del gran partido con Brasil?

-sí, claro. Uno está acá y metido en lo propio, pero desde ya que percibimos lo que se vive afuera y la gente nos lo hace recordar a cada momento. En el Maracaná había una multitud de argentinos que se hicieron escuchar y sé que todos estarán pendientes de nosotros. Es un partido dificilísimo, pero lindo para jugar. Espero hacerlo y si no, seré el primero en alentar al compañero que le toque jugar.

 

Juan Foyth tenía una decena de partidos en la primera de Estudiantes y se lo llevó el Tottenham de Pochettino para que juegue en Wembley. Llegó a la selección y con muy pocos partidos en este proceso de renovación, Scaloni lo mandó a la cancha en el Maracaná.

 

Dos estadios con una historia incomparable, ya fueron escenarios de esta carrera meteórica de este flaco, alto, de ojos claros, que cuando era chico veía a los jugadores de fútbol como “súper héroes” y que, al poco tiempo, a muchos de ellos ya le tocó enfrentarlos. O lo que es mejor aún, ser compañero. Como ocurre con Messi, que debutó en la selección mayor cuando el pequeño Juan iba a Jardín de Infantes.

 

Tan meteórica e increíble es su carrera, que a los 20 años ya jugó en dos templos del fútbol: Wembley y el Maracaná.

Autor:

Enrique Cruz


Temas:

Además tenés que leer:



Lo más visto
Durante la mudanza del Iturraspe, se deberán trasladar unos 100 pacientes -  -
Presidente de la Conmebol: "El campeón de la Sudamericana casi seguro jugará el Mundial de Clubes" -  -
#Temas de HOY: Senado de Santa Fe  El Litoral Podcasts  Colón  Unión  Superliga Argentina  Copa Sudamericana  Cacho Castaña  

Recomendadas