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Sábado 31.08.2019 - Última actualización - 20:00
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Lo admitió en un almuerzo con militares

Bolsonaro quiere indultar a policías condenados por las masacres de Carandiru y Eldorado

Motín en Carandiru. <strong>Foto:</strong> Archivo El LitoralMotín en Carandiru.
Foto: Archivo El Litoral

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Lo admitió en un almuerzo con militares Bolsonaro quiere indultar a policías condenados por las masacres de Carandiru y Eldorado

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó hoy que tiene la intención de otorgar perdón a los agentes de policía condenados por su participación en la masacre de Eldorado dos Carajás y la masacre de Carandiru, así como a los involucrados en el episodio 174 del autobús en Río de Janeiro. 

Bolsonaro habló con periodistas durante el almuerzo en el cuartel general del ejército, donde la conversación no se puede grabar ni anotar, consignó el diario O Globo al difundir la información.

Durante esta semana, el presidente ya había hablado sobre el plan de perdonar a los policías, que incluiría ‘nombres sorprendentes‘ sin explicar a quién se refería. 

Bolsonaro está pidiendo a todos los comandantes estatales que enumeren a los oficiales de policía que puedan beneficiarse. ‘Los que me queden, daré‘, dijo.

Respecto de la Masacre de Carandiru, el presidente dijo que si el Comandante Ubiratan Guimarães estuviera vivo, también se beneficiaría del perdón. 

Ubiratan fue el comandante de la acción que resultó en la muerte de 111 prisioneros en la prisión de Carandiru en octubre de 1992.

Bolsonaro también recordó el caso de la anfitriona Ana Hickman, quien sufrió un intento de asesinato por un fanático en Belo Horizonte.

‘No quiero dar detalles, pero hay casos en que si puedo ponerlo (el indulto), lo pondré‘. Como la policía que estaba en el caso de Carandiru, autobús 174, Eldorado dos Carajás. Y si tiene problemas pendientes, el caso de Ana Hickmann.

CARANDIRU

La masacre de Carandiru, ocurrida el 2 de octubre de 1992, se produjo cuando se llamó a la policía para contener una rebelión en el Pabellón 9 de esa prisión, que entonces se consideraba la más grande de América Latina. 

La unidad, con capacidad para 3.250 reclusos, alojaba a más de 7.000 personas. El inicio de la rebelión fue por una pelea entre los prisioneros. 330 policías participaron en la acción. Se prohibió a los funcionarios de prisiones y a los civiles ingresar al pabellón durante aproximadamente ocho horas.

Al principio, sólo se informaron ocho muertes dentro del complejo. La información de que los muertos eran 111 no se difundió hasta el día siguiente, justo antes del comienzo de la votación electoral municipal de ese año. 

Los sobrevivientes de la masacre denunciaron que los policías dispararon a varios reclusos que no ofrecieron resistencia.
 

ELDORADO DO CARAJÁ

La muerte de 19 sin tierra en la masacre de Eldorado do Carajás en abril de 1996 conmocionó a Brasil y al mundo. 

En abril de 1996, 1.500 personas sin tierra marcharon hacia Belém en protesta por el retraso en la expropiación de tierras en las que acampaban en la carretera PA-150, en Eldorado de Carajás. 

La Policía Militar (PM) fue enviada por el entonces gobernador Almir Gabriel (PSDB) para desbloquear el camino. 

Las topas llegaron el día siguiente, al mando del coronel Mario Pantoja, el mayor José María Oliveira y el capitán Raimundo Almendra.

Mientras los sin tierra usaban palos y piedras para contrarrestar la acción de los PM, la policía respondió. Además de los 19 muertos, el combate dejó más de 60 heridos.

AUTOBUS 174

El tercer caso ocurrió el 12 de junio de 2000, cuando Sandro do Nascimento mantuvo como rehenes a 11 pasajeros en la línea de autobús 174 (Gávea-Central), en el Jardim Botânico, Zona Sur de Río de Janeiro. 

El robo fue visto en vivo en todo el país por televisión durante más de cuatro horas, y tras largas negociaciones con la policía del Batallón de Operaciones Especiales (Bope), Sandro, con un arma apuntando a la cabeza de la profesora Geisa Gonçalves, salió del vehículo.

Un soldado Bope intentó dispararle al secuestrador, pero rozó a Geisa. El bandido disparó, matando a la maestra. 

A pesar de dejar el lugar con vida, Sandro llegó al hospital asesinado por asfixia. Los policías militares nombrados responsables de la muerte de Sandro fueron absueltos.

El Litoral | Telam
 




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