https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Lunes 13.01.2020 - Última actualización - 11:11
11:04

Del otro lado del mundo

Viajar y descubrir: la historia de un entrerriano en Australia

El paranaense Santiago Chort arribó a Sydney a fines de noviembre del año pasado. En una entrevista con Mirador Entre Ríos detalló cómo es su nueva vida y contó como es vivir de cerca uno de los incendios forestales más feroces de la historia australiana.


El paranaense navegó a bordo de un velero junto a una familia local. Tras 78 horas de travesía arribó a un paraíso.
+2






Del otro lado del mundo Viajar y descubrir: la historia de un entrerriano en Australia El paranaense Santiago Chort arribó a Sydney a fines de noviembre del año pasado. En una entrevista con Mirador Entre Ríos detalló cómo es su nueva vida y contó como es vivir de cerca uno de los incendios forestales más feroces de la historia australiana. El paranaense Santiago Chort arribó a Sydney a fines de noviembre del año pasado. En una entrevista con Mirador Entre Ríos detalló cómo es su nueva vida y contó como es vivir de cerca uno de los incendios forestales más feroces de la historia australiana.

Soltar amarras y aventurarse rumbo a países alejados a miles de kilómetros —en cuestión de distancia territorial como en lejana idiosincrasia propia de cada región— es una práctica cada vez más común entre los jóvenes contemporáneos. En la era digital, en la que estás a un click de viajar virtualmente a cualquier destino del mundo y hasta de comunicarte con la persona que desees, hace que las distancias se achiquen y que los desafíos sean más amenos. 

 

Santiago Chort, de 26 años, oriundo de Paraná, es uno de los cientos de argentinos que año tras año solicitan la visa de work and holliday (trabajo y vacaciones) para poder vivir en el país que tanto desean. Santiago eligió como destino Australia y la ciudad de Sydney para vivir. Sydney es la ciudad más grande y poblada del país, con una población en su área metropolitana superior a las 5 millones de personas. La gran urbe, situada en el sureste australiano, lo recibió a Chort a finales de noviembre pasado. 

 

El joven entrerriano se encontró con un lugar que lo maravilló desde el primer momento y espera conocer cada espacio recóndito para seguir su aventura. 

 

Santiago Chort disfruta de las bellezas naturales que ofrecen las islas australianas.Foto:

 

Nuevos horizontes 
 

 

—¿Cómo surgió la idea del viaje?
 

—Fue un viaje relámpago, si bien tenía la idea programada, saqué la visa (requisito para permanecer por un año en Australia y poder trabajar) y los pasajes en una semana. Llegué a fines de noviembre a Sydney. Me alojé en un hostel en el centro de la ciudad y me encontré con una comunidad de argentinos que se hospedaban ahí, y el primer acercamiento fue por el mate, ya que me vieron cebando y me dijeron: “Argentino”, ahí ya me hice amigos. 

 

—Es una ventaja estar cerca de compatriotas ¿no?
 

—Sí, porque siempre te aconsejan qué hacer y qué no, es muy bueno. Lo malo es que no sirve para aprender mejor el inglés, si bien llegué con conocimiento del idioma la idea es hablarlo mejor. 

 

—¿Con qué ideas llegaste?
 

—Llegué y disfruté más de la etapa del holliday (vacaciones) más que work (trabajo), pero solo fue por el tiempo de las Fiestas que está todo bastante parado. Ahora estoy con una empresa de mudanzas y la idea es buscar trabajo en la tripulación de un barco, ya sea en la parte de limpieza o en el sector de programación, que es lo que estudié en Argentina. Si no se llegan a dar esos empleos buscaré lo que sea. Acá con el mínimo de cualquier trabajo te alcanza para vivir bien y hasta ahorrar. 

 

—Más cerca de la fecha del vencimiento de la visa ¿Tenés algún plan para quedarte?
 

—Este viaje fue sin planes, pero muy probablemente haga la farm en invierno, que son 88 días trabajando en una granja. Ahora en este momento pienso trabajar en el campo y renovar la Visa, no me dan ganas de volver. Pero seguramente en noviembre vuelva a visitar a mi familia y amigos en Paraná. 

 

Como en casa
 

 

Una de las atracciones turísticas y además una de las actividades deportivas más destacadas en Australia es el yachting. Navegar en aquel país con playas e islas paradisíacas es el sueño de muchos apasionados por los deportes náuticos. A Chort fue lo primero que atrajo su atención. “El primer día en Sydney me tomé un ferry para ir hasta una playa y ví muchísima actividad náutica, eso me sorprendió y me dije: ‘Acá puede haber algo que me puede interesar’”, recordó Santi. 

 

El joven, navegante del Club Náutico Paraná compitió en los certámenes locales y zonales de veleros cabinados hasta sus últimos días en Paraná y para no perder la costumbre, uno de sus primeros objetivos en Australia fue embarcarse y sumar millas náuticas en sus aguas.

 

Para cumplir con esa primera meta, se sumó a grupos de Facebook y a los pocos días encontró que una familia (los Morgan) precisaba un tripulante para una travesía. “Me comuniqué con ellos y después de tomar un café me aceptaron y me comentaron del viaje hacia una isla llamada Lord Howe Island. Me dijeron que no me iban a pagar pero que iba a tener todo incluido”, detalló y agregó: “Lo que más me cuesta es el vocabulario náutico en inglés, pero con ayuda de la familia lo aprendí bastante”. 

 

Tras un derrotero de 78 horas, y con la difícil tarea de navegar durante la noche, Chort dijo: “Fue una navegación increíble en un velero de 37 pies (poco más de 12 metros de eslora), muy confortable y robusto”. Sobre la isla, el paranaense describió que “es un paraíso. Tiene una barrera de coral, hay 500 especies de aves (en todo Entre Ríos hay alrededor de 400 especies) y 200 tipos de peces”. 

Sydney hace varias semanas que respira el humo de los incendios forestales. Foto: Agencia EFE

 

 

 

“El humo entra hasta en el hostel”
 

Los incendios forestales se extienden hace varios días por diferentes sectores de Australia. Tal es la magnitud de la catástrofe que el humo llegó hasta Argentina y en los atardeceres de varias ciudades entrerrianas se pudo distinguir el humo. 

 

Si bien en la propia ciudad de Sydney no se produjeron incendios, más de un centenar se encuentran activos en la costa este de Australia, varios de ellos en la periferia de la ciudad. Los números son dramáticos y catastróficos. 24 personas fallecieron, entre ellos, bomberos, que se transformaron en héroes; 1.588 casas destruidas; 5.500.000 hectáreas arrasadas por el fuego; y 500 millones de animales muertos, sumado a que muchas especies corren peligro de extinguirse.

 

“Los incendios no se alcanzan a apreciar desde la ciudad, pero desde que llegué no pude ver un sólo atardecer nítido. El humo entra hasta en el hostel en el que me alojo y es muy denso en todo Sydney. Hay días que el humo está a la altura de las personas y hay gente que utiliza barbijos, sobre todo aquellos que sufren de enfermedades respiratorias”, se lamentó y comentó que según cuentan los mismos australianos hay llamaradas de 70 metros de altura. 

 

“Esperemos que se termine pronto la sequía y el viento, y que sea una semana húmeda para aplacar los incendios”, dijo con esperanza Chort.

Autor:

Tomás Rico




Fueron a reclamar que levante una denuncia y lo matan a tiros -  -
#Temas de HOY: Fondo Solidario de Empresarios por Santa Fe  La Educación Primero  Empresas Productivas  Ahora que no aplaudimos  Cepo al dólar  

Recomendadas