https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Domingo 26.01.2020 - Última actualización - 21:23
21:16

Por el Prof. Martín Duarte

Star Wars: una mitología en clave cinematográfica




Por el Prof. Martín Duarte Star Wars: una mitología en clave cinematográfica El héroe se oculta en cada uno de nosotros; sólo se trata de experimentar situaciones que permitan aflorar nuestra naturaleza más elevada y no la más baja.

Por el Prof. Martín Duarte

 

En estos días, estuve leyendo el libro de Gabriel Rolón: “El precio de la pasión” (Mitos e historias al filo de la vida). Sinceramente, me atrapó como lo hizo con “Historias de diván” o “Palabras cruzadas”; me atrapó porque recuperó -también- el poder de los mitos para revisar nuestra vida social y privada, para interrogarnos sobre el sentido de nuestra existencia. El mediático psicoanalista entreteje antiguas mitologías (sobre todo de origen grecolatino) con diversas manifestaciones artísticas (canciones y películas) para leer nuestro presente y -principalmente- leernos. Más específicamente, los mythos (historias) postulan el enfrentamiento entre contrarios irreconciliables: el bien contra el mal, lo divino versus lo humano, la (pulsión) de vida batallando con la (pulsión) de muerte. No sólo intentan dar respuesta a preguntas existenciales (¿Cómo se creó el mundo?, ¿para qué vivimos?, ¿qué hay después de la muerte?), sino que, además, ensayan metáforas que abordan cuestiones psicológicas: el porqué del amor, la tortura del duelo, las causas que generan que alguien lleve a cabo una venganza o las motivaciones ocultas que alientan el camino del héroe. A partir de aquí, como por efecto de carambola intertextual, Rolón me llevó a releer a Joseph Campbell. Por supuesto, también tuvo mucho que ver con esa remisión el estreno de: “El ascenso de Skywalker.”

 

Campbell es un escritor y profesor estadounidense; un especialista en mitologías de todo el mundo con amplios conocimientos en antropología y psicología; a partir de las ideas de Carl Gustav Jung sobre el inconsciente colectivo y los arquetipos, descubre que varios elementos de los mitos de todo el mundo se repiten en los sueños de pacientes del psicoanálisis. De hecho, esto se ve reflejado -especialmente- en su libro “El héroe de las mil caras” (1992) en cuyo prefacio propone descubrir algunas verdades que han estado escondidas bajo las figuras de la religión y de la mitología; el método a seguir requiere comparar una multitud de ejemplos bastante sencillos y dejar que el antiguo significado se haga aparente por sí mismo. Primero, es necesario aprender la gramática de los símbolos y como llave de este misterio -para Campbell- no hay mejor instrumento que el psicoanálisis (no es la última palabra en la materia pero puede servir como método de aproximación). El segundo paso, es reunir un grupo de mitos y cuentos populares de todas partes del mundo y dejar que los símbolos hablen por sí mismos. Los paralelos se harán inmediatamente aparentes, y han de aflorar las verdades básicas que el hombre ha vivido en los milenios de su residencia en el planeta.

 

Además de lo dicho, cuentan que Campbell tiene una gran influencia sobre el joven George Lucas cuando éste estaba escribiendo su legendaria trilogía “Star Wars” (las tres primeras). Entablan una amistad. Como dato de color, el mitólogo -pocos años antes de su muerte- es invitado al rancho “Skywalker” (propiedad del productor cinematográfico) a ver la trilogía en un solo día.

 

Asimismo, existe un libro llamado “El poder del mito” (1991) que reúne las conversaciones que tiene Campbell con el periodista Bill Moyers en un programa de televisión yanqui (buscar en “Youtube”). Algunos de esos momentos están grabados (entre 1985 y 1986) en el ya mencionado “Rancho Skywalker”. En estas entrevistas, se habla de “Star Wars” en relación con la mitología. Me gustaría recuperar -brevemente- algunos de los muchos conceptos claves que allí se vertieron como una manera de paladear con detenimiento este clásico del séptimo arte. 

 

Centrado en la figura de Luke Skywalker (Mark Hamill), el texto propone que las aventuras de los héroes mitológicos son una muestra de valor y tienen como finalidad principal el autodescubrimiento: se trata de seguir una serie de pistas externas que nos conducen -en definitiva- a encontrarnos dentro de nosotros mismos. En el caso de Luke, nunca es tan racional como cuando encuentra dentro de sí los recursos de carácter para hacer frente a su destino. El objetivo último de su hazaña consiste en obtener la sabiduría y el poder para servir a los demás (“restablecer el equilibrio de la fuerza”, un fin para el que Anakyn había sido convocado también). Algo parecido le sucede a Han Solo (Harrison Ford): empieza como mercenario (práctico, materialista y egoísta) y termina como héroe. La aventura despertó en él cualidades que tenía entumecidas. En conclusión, el héroe se oculta en cada uno de nosotros; sólo se trata de experimentar situaciones que permitan aflorar nuestra naturaleza más elevada y no la más baja (“Y no me dejes caer en la tentación”). 

 

Además, Campbell y Moyers relacionan la producción de Lucas con una frase del apóstol San Pablo: “Lucho contra príncipes y poderosos”; algo que se observa desde las cavernas hasta nuestro presente tecnológico (“una historia vieja con traje nuevo”). Según ellos, la película proyecta una perspectiva mitológica válida: por un lado, el hombre no debería someterse a los poderes externos, sino dominarlos; por otro lado, muestra al Estado como una máquina y pregunta si la máquina debe aplastar a la humanidad para servirla. Lo cierto es que lo humano proviene del corazón: “¡Apaga la máquina y confía en tus sentimientos!” es el consejo -palabras más o menos- que le da Obi-Wan Kenobi a su discípulo. Por ejemplo, cuando Luke desenmascara a su progenitor luego de un largo combate con sables de luz, anula el lado mecánico que lo ha poseído. Lo despoja del uniforme: símbolo del poder que lo domina y doblega. Cuando Vader se queda sin esa máscara negra, vemos a un hombre sin forma, alguien que no se ha desarrollado como individuo; es “un rostro indiferenciado, extraño y lamentable”; un “burócrata” que no vive en función de sí mismo sino de un sistema impuesto. Con respecto a este último punto, Campbell y Moyers llegan a la siguiente conclusión: el mundo está lleno de personas que han dejado de escucharse a sí mismas o han escuchado solo a sus vecinos para saber qué hacer, cómo comportarse y cuáles son los valores de acuerdo con los cuales deben vivir. Lo que “La Guerra de las Galaxias” plantea -entre un millón de asuntos- es que se trata de encontrar la Fuerza dentro de cada uno. De allí que los gurúes orientales pregonen -sobre todo- a los jóvenes: “Está en ti. Ve y encuéntralo.” 

 

Finalmente, la pugna entre Luke y Anakin o entre Han Solo y Kylo Ren se vincula -según Campbell- con el “triángulo tragicómico de la primera infancia”: el hijo contra el padre por el amor de la madre. Los seres humanos nacen demasiado pronto; están incapacitados para enfrentarse con el mundo. En consecuencia, su única defensa frente a un universo de peligros es la madre, bajo cuya protección se prolonga el período intrauterino. Se gesta entre madre e hijo una unidad dual, no sólo física sino también psicológica. El infortunado padre es la primera intrusión radical de otro orden de realidad en la beatitud de este restablecimiento terreno de la excelencia de la situación dentro del vientre; la primera impresión que se tiene de él, por lo tanto, es de enemigo. A él se transfiere la carga de agresión que estaba originalmente ligada a la madre “mala” o ausente, mientras que el deseo ligado de la madre “buena”, presente, nutricia y protectora lo conserva (normalmente) ella misma. Esta fatal distribución infantil de los impulsos de muerte (thánatos: destruido) y de amor (eros: líbido), es la base del célebre complejo de Edipo, que Sigmund Freud señaló como la gran causa de nuestro fracaso como adultos en cuanto a comportarnos como seres racionales. Edipo mató a Layo. Kylo Ren, a Han Solo. Luke venció a Vader y redimió a Anakin ¡Que las fuerza los acompañe!

 

Centrado en la figura de Luke Skywalker, el texto propone que las aventuras de los héroes mitológicos son una muestra de valor y tienen como finalidad principal el autodescubrimiento: se trata de seguir una serie de pistas externas que nos conducen a encontrarnos dentro de nosotros mismos. 
 


Temas:


Boca goleó a Colón -  -
Actualidad Sabalera

Boca goleó a Colón

Se descartó que la mujer internada en el hospital Iturraspe tenga coronavirus -  -
Salud
Santa Fe en cesación de pagos y con "superpoderes" por decreto - Omar Perotti, gobernador de la provincia. -
Economía
"Unanimidad" de los docentes en rechazo a la propuesta -  -
#Temas de HOY: Inseguridad en Santa Fe  El Litoral Podcasts  Colón  Unión  Clima en Santa Fe  Dólar Hoy  Crimen en Villa Gesell  Coronavirus  

Recomendadas

Descargá gratis la aplicación de EL LITORAL, ¿Desea Instalarla?